Luis Novaresio, ¿fue un delincuente?

Para ser responsables, vamos a comenzar con la definición de delincuente: Se dice que una persona es un delincuente pues cometió un delito, o sea, un acto antijurídico que el Derecho o sistema legal de un Estado califica como tal, y sanciona con una pena.

Partiendo de esta premisa, el relato que hace Luis Novaresio de su experiencia personal y que publica Clarín surge de su programa en La Red AM 910 y es el siguiente:

«Yo a los 15 o 16 años estaba en contra del aborto porque pensaba que era un atentado contra la vida. Y cuando empecé a estudiar en la Facultad, a los 18 años, una compañera que apenas conocía me vino a ver llorando y me pidió una mano, me dijo que necesitaba hacerse un aborto porque había quedado embarazada», recordó Luis.

Y agregó: «Yo justo me había comprado un 147 azul por autoplan, no me olvido más… Y vino esta chica, me contó que había tenido relaciones de manera ocasional con un compañero, que ella soñaba ser abogada, que quería tener un hijo con alguien que amase y que estaba decidida a no tenerlo. Me explicó que se había acercado a mí por un tema afectivo y que, si no la acompañaba, iba a ir sola a una partera que atendía fuera de la ciudad, a una zona muy peligrosa…».

Luego, el periodista fue describiendo el lugar donde acompañó a su amiga: «Fuimos, y yo no puedo explicarles lo que significó simplemente ser el acompañante de esta mujer. Un departamento oscuro, horrible, con sillones viejos… Yo me acuerdo que llegué y la partera me dijo ‘te quedas afuera’. Habrá pasado una hora y mi amiga salió pálida, me dijo que me la lleve y que necesitaba dos días de reposo…».

En ese momento del relato, Luis hizo una pausa y aclaró: «Me cuesta contar esto porque me pongo tan nervioso como aquel día, me falta el aire…».

«Subimos a mi Fiat 147 y mi amiga me dijo ‘me siento mal’. Y se desmayó. El 147 tenía un tapizado gris clarito. Cuando yo miro, ese gris clarito se había transformado en una cosa morada y oscura. Mi amiga, a la que no nombro, tenía una hemorragia y se estaba muriendo. Esto habrá sido en el año 82, no había celular, yo no sabía qué hacer», narró Novaresio, emocionado.

«Volví al lugar y la partera me dijo ‘andate de acá, yo ya hice lo que tenía que hacer'», agregó el periodista, todavía indignado por la actitud negligente de esa supuesta profesional.

Lo que le terminó salvando la vida a la amiga de Luis fue un cospel de teléfono público que el periodista tenía en su bolsillo.

«Yo justo tenía un cospel, busqué un teléfono público y llamé llorando a una amiga médica. Ella me dijo que la llevara urgente a Granadero Baigorria, a pocos kilómetros de Rosario, a un policlínico público muy emblemático. Yo me fui manejando con mi amiga que se dormía mientras perdía sangre…», contó el periodista.

Es increíble con la liviandad que Novaresio relata su experiencia, no se trata del relato de un ciudadano sin formación profesional, está contando sin autocritica alguna, su participación necesaria en una serie de delitos de acción pública, que los mismos hayan prescripto, no le quita critica a su rol de comunicador social, se puede discutir estar de acuerdo o no en la punibilidad que tienen los abortos que no encuadran en los abortos no punibles, que siempre deben ser realizados por un profesional y con el cumplimiento de un protocolo, pero no se puede dejar pasar como si nada un relato donde el actor se pone solo en una figura que no es otra que la de un delincuente, peor aún, un delincuente impune.

Si no hubiera existido la llamada salvadora, si la compañera a la que el llama amiga, pero dice que no conocía, hubiera muerto en su 147, ¿cuál habría sido su conducta señor Novaresio?, hubiera ido a la policía a relatar los hechos y quedar imputado? la hubiera dejado en el camino abandonada?.

Muchos lo consideran un periodista serio, esta es su devolución a esos seguidores?.

A usted y a muchos, seguramente les puede importar poco ser éticamente incorrectos, contar la participación en un delito sabiendo que no tiene consecuencias legales por el tiempo, pero lo muestran como una persona hipócrita, comenzaba a estudiar derecho violando la Ley?, usted tuvo conocimiento de una abortera que vaya uno a saber cuántas mujeres murieron en sus manos, esas muertes en las que usted basa su posición a favor del aborto, no le hace un poco de ruido?, usted, le guste o no, es parte de esas muertes por abortos clandestinos, su no denuncia a la partera, a una criminal, lo transforma en cómplice, habrá eludido la sanción penal, pero sepa que esas muertes están en su historia de vida.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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