De los dinosaurios vivos a los pumas y yacarés que no cagan

Cuando desde los medios, se preguntan verdades evidentes, lo primero que me viene a la cabeza es la patética imagen que tienen en el mundo de la Argentina y obviamente de los argentinos.

El regreso de la democracia en 1983 se festejo por la posibilidad de poder volver a elegir a un presidente votado por el Pueblo y la experiencia no fue buena, más allá de que Raúl Alfonsín ganó la presidencia nunca tuvo gobernabilidad, limitado por distintos sectores de poder, principalmente por los verdaderos dueños del poder en la Argentina, los empresarios millonarios, muchos colaboradores y socios de los militares golpistas conservaron su poder e incluso muchos no fueron ni citados a declarar en los juicios a las juntas militares.

Durante los gobiernos de facto en las sombras se movieron con impunidad varias mafias con negocios millonarios, la venta de niños, la trata y el narcotráfico, aunque a los argentinos ignorantes que suelen pedir el regreso del servicio militar les duela, estos negocios mafiosos existían, operaban y compraban voluntades.

Con la llegada de Carlos Menem a la presidencia algunas cosas se precipitaron y en eso los medios fueron cómplices ya que nunca hablaron de las presiones del gobierno de los EEUU, para instalar una fuerte base de operaciones de la DEA en la Argentina, que sería la cabecera para Lationamérica, de hecho uno de los directores regionales vivió varios años en la zona norte de la provincia de Buenos Aires y durante las presidencias de Menem se realizaron investigaciones, allanamientos y hasta arrestos sin conocimiento de la justicia local, muchos empresarios algunos con apellidos de renombre vinculados a operaciones de narcotráfico pasaron a ser “colaboradores” de la DEA.

Fue también durante los gobiernos de Menem que la SIDE se llenó de periodistas que cobraban de dicho organismo para informar al Estado y desinformar a la población, algunos de ellos con fuerte presencia en los medios como Jorge Lanata que incluso contaba con custodia en su domicilio de entonces en Palermo o Mauro Viale entre varios más.

En el medio las mafias se fortalecieron y las instituciones se degradaron, cada vez más, sería muy extenso el relato hasta la actualidad, pero puedo afirmar con conocimiento de causa, que el último Procurador General de la Nación que demostró coherencia y acciones fue Nicolás Eduardo Becerra, durante el ejercicio de su función nunca se desentendió de las denuncias que recibió y si bien los resultados no fueron los esperados por las internas de los fiscales que integraban e integran en algunos casos el Ministerio Público, donde se veía a muchos en la rosca políitca, buscando salir en los medios y usaron sus cargos para sellar acuerdos de impunidad, entre ellos muchos muy conocidos y que se vendían como honestos e incorruptibles, varios de estos aún hoy conservan por desconocimiento una buena imagen que no es real, ejemplos Pablo Lanusse y José María Campagnolli, pero hay muchos más.

Por el lado de los jueces también hubo varios que se enriquecieron sin dar muchas explicaciones por su paso en la justicia, los que tengan memoria recordarán a un camarista de Comodoro Py que se paseaba por recitales, con lanchas por el Delta, y que tuvo resonantes causas de corrupción que involucraban a la política, hablo de Gabriel Cavallo, quien retirado de la magistratura fue abogado de Ernestina Herrera de Noble, la todopoderosa dueña del Grupo Clarín, cuando se la investigaba por la adopción irregular de dos bebés durante la Dictadura Militar.

Son solo ejemplos de muchos otros que son bien públicos y conocidos por todos donde se ve con claridad como se mezclan el poder, las instituciones y los dueños de los medios, con delitos donde el tratamiento para los poderosos de parte de la justicia, la policía y los políticos es muy distinto al resto de los mortales, en los allanamientos a la señora de Noble, la policía tocaba el timbre y esperaban horas en la calle a que llegue el abogado, mientras que en cualquier allanamiento lo habitual es que te rompan la puerta o en el mejor de los casos te toquen el timbre e ingresen.

Más cerca en el tiempo, la trata de personas con fines de explotación sexual es bien conocida por los jueces y fiscales federales, a pesar de ello, poco han hecho por investigar los delitos y mucho menos por avanzar hacia las cabezas de estas mafias que comparten integrantes entre las bandas de narcotráfico y trata, no hablo de lo que los medios erroneamente llaman narcos y se trata de adictos vendiendo en villas o barrios del Conurbano, sino de verdaderos narcos, con inversiones inmobiliarias, en concesionarias de vehículos de alta gama, en restaurantes, mesas de dinero, financieras o empresas de logística.

Uno de los jueces que más trabas ha puesto en las investigaciones por trata de menores para explotación sexual es el candidato del gobierno para ocupar un puesto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el juez federal Ariel Oscar Lijo, en cuyo juzgado no solo se rechazaron pedidos de la abogada defensora de una víctima de trata sino que se le dió acceso al abogado de los imputados de la ubicación secreta de la víctima, exponiendo su vida, lo que motivo un fuerte reclamo por lo que podía haber terminado con la vida de una víctima que nunca fue cuidada, en otras investigaciones, a pesar de las pruebas recolectadas el juzgado no investigo con profundidad y solo se llevó a juicio a los regenteadores de los lugares allanados, algunos prostíbulos o casas de ablandamiento de víctimas.

Aún más cerca en el tiempo, la confusa muerte de la modelo brasilera Emmily Rodrigues Santos Gomes, en el piso del empresario Francisco Sáenz Valiente, donde había drogas en una cantidad que a cualquiera le hubieran imputado una tenencia con fines de comercialización, más otros elementos descubiertos que revelaron gustos sexuales vinculados al masoquismo y cámaras que grababan todos los cuartos incluyendo el cuarto de sometimiento al parecer fue valorado por la justicia como “normal” y así el “empresario” que el día del incidente estaba más duro que el asfalto, logró una falta de mérito, una medida que le garantiza la impunidad y no fue absuelto para evitar un escándalo. Pero no es un dato menor quien defendió al empresario de lo que era una investigación por homicidio, Rafael Cúneo Libarona, hermano de Mariano Cúneo Libarona, socio del estudio jurídico familiar, hoy Mariano es el Ministro de Justicia de la Nación. Otro dato no menos llamativo de esta causa es que la imputación por violar la Ley de drogas al empresario fue rechazada por la jueza federal María Eugenia Capuchetti, una hija del poder, su padre fue un ex Comisario General Carlos Alberto Capuchetti de la Policía Federal Argentina, que estuvo varios veces bajo la lupa judicial por distintos hechos de corrupción de efectivos y jefes a sus ordenes, negocios vinculados a la recaudación ilegal de las comisarías que poseía la PFA en CABA y a estafas a clubes de fútbol con las coberturas de seguridad de los partidos de fútbol, curiosamente al retirarse de la PFA, terminó siendo el responsable de la seguridad de la AFA y de Julio Grondona.

En este reducido contexto uno observa que, en la Argentina las mafias han gozado y gozan de impunidad y que los actores son los mismos que ostentan cargos en los poderes a los que acceden por pedido de los poderosos que a dedo designan jueces, fiscales y hasta financian a políticos sin importar el partido, en eso de poner un huevo en cada canasta.

En el caso de la desaparición del niño Loan Peña, todo lo ocurrido es de dudosa credibilidad, desde la patética actuación de Patricia Bullrich que llega tarde a ofrecer colaboración, quizás porque es una provincia gobernada por un aliado, pero lo cierto es que si todo lo que se conoció por los vecinos ocurre en Corrientes, son delitos federales, el narcotráfico y la trata, con lo cual, no es lógico esperar buenos resultados de la justicia federal que parece estar ciega y menos de las fuerzas de seguridad señaladas como cómplices del contrabando, el narcotráfico y la trata de personas.

Además de las declaraciones ridículas de Patricia Bullrich que no tiene problemas en reafirmar que es un mamarracho como Ministro de Seguridad, al decir que si es necesario les va a hacer radiografías a los animales, cuando pasaron 16 días de la desaparición, acaso cree que los animales ¿no cagan?, esa es la seriedad de quien para muchos es una buena ministro de seguridad, obviamente si ignoramos las denuncias nunca resueltas de familiares de gendarmes muertos en Corrientes supuestamente por contrabandistas o nos desentendemos de los jefes policiales, de Prefectura y Gendarmería que han sido detenidos por integrar bandas de delincuentes.

A nadie le extraña la venta de niños desde hace muchos años en Corrientes y otras provincias linderas, como todos saben de las niños y niños prostituídos por los propios padres a camioneros o turistas en algunas localidades, si algo queda claro en este caso es que la verdad siempre será dudosa ya que está rodeada de demasiadas mentiras, corrupción, impunidad y muertes.

Por estas horas quedó en evidencia que la justicia federal no estaba cómoda con la causa, que no valoraban la trata y que fiscalía y juzgado el fin de semana no iban a estar abiertos, se entiende que no les importa ni siquiera un caso con interés nacional imaginen los casos que no tienen cobertura mediática.

Este caso ha demostrado también que muchos que dicen combatir la trata solo buscan cámara porque defienden sin fundamentos concretos por ejemplo la pobre actuación de la PROTEX a cargo de los fiscales Marcelo Colombo y María Alejandra Mángano, del primero puedo decir que luego de un artículo hace varios años criticando la actuación fiscal de la oficina tuvimos un encuentro en el que me quedó claro que los fiscales dependen de los informes de las fuerzas de seguridad y esto es un error en este tipo de oficinas y delitos, porque es justamente que las fuerzas de seguridad son parte del problema y no de la solución, hecho que estimo deberían tener en claro los miembros de la justicia y especialmente el Procurador General de la Nación interino Eduardo Casal, que no ha demostrado a la fecha una sola medida concreta para por lo menos investigar con eficiencia el delito de trata.

Conocida la supuesta confesión de la tía del menor Laudelina, que no había declarado en la causa, resulta que cuando todo apunta a demostrar que la provincia es un festival de bandas delictivas, con contactos políticos, judiciales y policiales, generando lógicas tensiones ya que el matrimonio integrado por María Victoria Caillava y Carlos Pérez, abrián caminos que apuntan a las denuncias de Natacha Jait sobre trata y explotación sexual donde aparece señalado Carlos Pérez y en el caso de María Victoria Caillava, todos se comenzaron a preguntar cómo justifica su patrimonio una política local que es parte de La Libertad Avanza.

Que el propio gobernador Gustavo Valdés anuncie por X que Laudelina aclaró todo ante la Fiscalía General de Corrientes es de mínima desprolijo y parece ser el más interesado en que se termine el caso, quedando todo como un “accidente”, pasando nuevamente a la cuestionada justicia local y liberando a la justicia federal de las presiones y preguntas de los medios sobre el narcotráfico, la trata y la corrupción.

A nadie le hace ruido que ahora la tía declare, cuando nunca la citaron, cuando el caso exponía que Corrientes es una provincia pobre, con gente que no puede explicar un hecho o desarrollar un relato, donde un Comisario está sospechado de varios delitos, incluyendo estar vinculado en el asesinato de una periodista local que denunciaba corrupción policial, que además el tipo buscaba y tomaba fotos de menores en escuelas y había una amistad con un cura que desapareció de escena mientras se desmantelo un servidor que nadie sabe para qué funcionaba en la iglesia donde vivió el Comisario.

Son muchas “coincidencias” de políticos, jueces, fiscales, abogados, curas, policías, periodistas, medios, apellidos y delitos que se cruzan, miles de víctimas sin justicia, pobres y analfabetos que son los culpables perfectos para dar por terminado un caso que es una radiografía de la corrupción y la impunidad, si todo era tan sencillo y se trato de un accidente y una red de encubrimiento, integrada en su mayoría por gente disfuncional y con poca inteligencia, el gobernador no debería postularse nunca más y retirarse de la política porque su Estado es un chiste, incapaz de resolver un caso que ahora el mismo vende como cerrado y que se resolvió en menos de un día con una declaración.

La nueva teoría deja a todos en libertad, ya que se trataría de un accidente, un homicidio culposo y por ende excarcelable, es raro que el matrimonio no supiera que de denunciar el hecho nunca hubieran sido detenidos y mucho menos expuestos ante todo un país.

Mi única conclusión es que cualquier niño puede ser víctima de trata en este país, que tenemos una justicia ineficiente y corrupta, que las mafias son socias de los poderosos y por lo tanto son impunes, entonces hay una justicia para ricos donde pueden consumir mujeres sin que nadie levante la voz para decir sin clientes NO HAY TRATA, donde un rico puede tener kilos de droga, un cuarto para torturar y filmar, pero es NORMAL, donde el mismo juez que por unos gramos de cocaína rebajada procesa a un tipo, pero si son paquetes de máxima pureza es para “recreación” aún cuando alguien en el domicilio por exceso de drogas termine muerto.

No hay igualdad ante la Ley, no hay vergüenza de los políticos que por un lado proponen bajar la edad de imputabilidad pero por el otro garantizan la impunidad de personajes del poder, mientras desde los medios y las redes siguen desinformando y mostrando una realidad que no existe.

Pan y circo, para que nada cambie, en un país donde se pregona la libertad, mientras cada día somos más rehenes de los poderosos, que te pueden desaparecer o matar y que el culpable termine siendo el muerto.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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