El radicalismo que nos quedó en Avellaneda
Es siempre penoso, que partidos históricos, terminen derrumbando sus pilares fundacionales en el camino a la prosperidad personal, y que los responsables intenten “maquillar” esto como una orden del partido, porque el partido no es los hombres que temporalmente les toque ocupar la conducción, el partido es la antología de los políticos que forjaron un…