
El presidente Alberto Fernández
encabezó esta mañana en el Museo del Bicentenario el acto de
presentación del Plan Nacional de Lecturas, que apunta a alcanzar a 10
millones de niños, niñas y adolescentes de nivel primario y secundario
de todo el país y a fortalecer el trabajo de docentes y bibliotecarios.
«Este
Plan busca volver a poner un libro en la mano de los chicos, volver a
hacer que sus padres les cuenten los mejores cuentos y volver a entender
lo valioso de la lectura y del que escribe», afirmó el Presidente, y remarcó la necesidad:
«el hábito de la lectura a los chicos, en tiempos donde la pantalla le
gana al libro, es maravilloso y es necesario porque también es una forma
de agilizar la imaginación».
El mandatario y el ministro de Educación, Nicolás Trotta, detallaron los lineamientos centrales de este programa que se propone «garantizar 180 lecturas posibles para los 180 días de clase». Al respecto el titular de la cartera educativa manifestó: «Leer es un derecho y buscamos hacerlo efectivo».
«Este
es un plan democrático, universal, inclusivo y también multiplataforma.
Creemos fundamental impulsar esta iniciativa que permite que el derecho
a la lectura sea uno accesible para todos los argentinos y todas las
argentinas», sostuvo el Ministro.
Para
tal fin se pondrá en marcha la reedición de la colección «Leer por
leer», destinada a escuelas secundarias y de adultos, y se producirá una
nueva serie de antologías para cada año de la escuela primaria.
Bajo
la premisa de que el 70 por ciento de los menores en situación de
vulnerabilidad económica no han tenido la posibilidad de que alguien les
lea un cuento, el objetivo central de esta iniciativa es garantizar el
efectivo derecho a la lectura como herramienta para democratizar el
conocimiento.
De
la actividad participaron los ministros de Cultura, Tristán Bauer; el
de Justicia y Derechos Humanos, Marcela Losardo; la secretaría de
Educación, Adriana Puiggrós; la subsecretaria de Educación Social y
Cultural, Laura Sirotzky; y la coordinadora del programa, Natalia Porta
López.
También
asistieron el presidente de la Cámara Argentina del Libro, Martín
Gremmelspacher; y los secretarios generales de la Confederación de
Trabajadores de la Educación (CTERA), Sonia Alesso; de la Unión de
Trabajadores del Estado (UTE), Eduardo López; del Sindicato Unificado de
Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), Roberto Baradel;
y de la Federación Gráfica Bonaerense, Héctor Amichetti; entre otros
representantes de sindicatos, de cámaras editoriales, de la comunidad
educativa y autoridades provinciales.
Estuvieron
presentes en el evento, además, los reconocidos escritores Claudia
Piñeiro, Eugenia Almeida, Guillermo Martínez, Silvia Schujer, Ema Wolf,
Alejandro Dolina, Juan Sasturain y Darío Sztajnszrajber, entre otras
figuras destacadas.
Acerca del Plan Nacional de Lecturas
Busca
recuperar esta práctica en distintos soportes y plataformas teniendo en
cuenta la incorporación de nuevas tecnologías y la diversidad de
miradas y alternativas.
Un
Consejo Asesor, que será conformado por rectores, referentes
literarios, editoriales y representantes de la comunidad educativa de
las 24 jurisdicciones del país, será el encargado de definir los
acuerdos representativos en torno a las colecciones, los textos y las
obras que formen el acervo del Plan.
Además
de estimular la lectura como una experiencia cotidiana y desde una
perspectiva federal, el Plan se propone reactivar la industria editorial
argentina, considerablemente afectada por la actual crisis económica.
Asimismo,
estudiantes de todos los niveles podrán participar del concurso federal
«Yo sueño, yo escribo», que culminará con la publicación de una
selección de cuentos y poemas.
El
programa contará con una campaña de difusión en los medios de
comunicación («Una que leamos todos») orientada a promover propuestas
para leer en familia como forma de recuperar la lectura en los hogares y
en el espacio público.
Como
parte de esta iniciativa también se realizará una Encuesta Nacional de
Lectura para obtener información sobre el estado de situación (desde
2015 no hay registro) y compartir experiencias con países
latinoamericanos y de Iberoamérica.


