
En un breve comunicado que no dice nada, el STMA que conduce Hernán Doval, sale a denunciar supuestas presiones del poder político sobre el Ministerio de Trabajo para que este otorgue de manera «ilegal» la personería jurídica al SUMA y que no pueden coexistir dos sindicatos con personería gremial.
Una vez más, Hernán Doval mal asesorado y seguramente despilfarrando dinero de los afiliados, cae en la tentación de denunciar hechos ridículos, afirmar que el Ministerio de Trabajo sufrió presiones políticas que no desarrolla, es una muestra de que este muchacho no está bien, porque los ministerios son políticos y sus ministros son designados por políticos, entonces de qué presiones políticas habla?, que dé nombres y describa las situaciones.
Por otro lado la Ley 23.551, en su Art. 28 establece un procedimiento por el cual un sindicato con personería jurídica puede dejar de tenerla y es muy sencillo el trámite, que el nuevo sindicato supere en cantidad de afiliados al que ostenta la personería. Con lo cual Doval debería empezar a pensar bien como administra el STMA que no le pertenece ni a él ni al Cholo García.
Más aún, Hernán Doval se pone del lado de una norma reglamentaria a la Ley que tiene su origen en los gobiernos de facto y por si no lo sabe, se encuentra un proyecto de Ley por el cual esta «barrera» de no permitir dos sindicatos con personería gremial permitirá que el sindicato que tenga personería gremial no la pierda frente a uno nuevo, es decir, Doval y compañía podrán seguir viviendo sin un trabajo real.
Por eso lo que deberían hacer los trabajadores del municipio de Avellaneda es desafiliarse del STMA que hace años ha despilfarrado el patrimonio de los trabajadores para que vivan una vida de lujos sus principales dirigentes, Doval, García, Ferro, lo saben todos, lo comentan todos y se quejan TODOS, bueno, tienen una oportunidad de terminar con eso que les molesta, ahora es el momento de que pierdan la personería gremial y le den una lección a los que viven del sindicalismo, hagan que dejen de vivir cómodos los que supuestamente defienden sus derechos.
Con esto no es un apoyo al SUMA ni nada parecido, de hecho Daniel Aversa es un exiliado del STMA que se fue a la vieja Federación de Trabajadores Municipales de la Provincia de Buenos Aires, a la que le salió a disputar territorio la FESIMUBO del Cholo García que ya no le alcanzaba un sindicato y quería más caja, esa es la realidad.
Los trabajadores deberían empezar a hacerse oír, a castigar con el voto y la desafiliación y pensar en otras alternativas de representantes trabajadores y no de representantes que les gusta vivir muy bien, la rosca política, los viajes, los autos importados, que priorizan amigas antes que los afiliados para atención en los sanatorios y todo eso que ya saben.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw


