Sergio Berni y el oportunismo político de un ministro que deja mucho que desear

El grave incidente que tuvo como protagonistas a un joven oficial de policía y al cantante Chano revela la mala formación policial y una inexistente capacitación de los policías para enfrentar situaciones complejas, el responsable no es otro que el ministro de seguridad Sergio Berni ya que los secretarios y subsecretarios de su gestión pertenecen a su «tropa», algunos los arrastra desde su gestión como secretario de seguridad de la Nación.

Así las cosas, lo que no funciona es por su equipo ineficiente y quienes lo asesoran. Rápido de reflejos para hacer política, Berni salió a instalar el debate del uso de las Taser por parte de los efectivos policiales, un tema que solo genera discusiones en la Argentina ya que es ridículo oponerse al uso de un arma que en principio no debería ser letal en efectivos que portan armas letales. Motivo por el cual no tiene sentido estar a favor o en contra, sino que se debe discutir prioridades y una policía más capacitada y eficiente.

Limitar la discusión a como dice Berni la compra de pistolas Taser o no, es no tener ideas ni interés en una policía más capacitada y eficiente, nadie puede desconocer que la seguridad es un negocio excelente, gobiernos y particulares con los años han pasado a gastar sumas millonarias en seguridad.

A este debate de ignorantes para peor se suman ciertos periodistas que desinforman con pavadas como es el caso del periodista Carlos Salerno de A24 que junto con Laje buscaban instalar la idea de que la Taser salva vidas, lo que es una verdad a medias y depende mucho de la formación del policía al momento de usar la Taser.

Pero lo más grave por su cargo y responsabilidad son las declaraciones de Sergio Berni, que parece se olvida que es el ministro de la Policía Bonaerense, la fuerza de seguridad más grande de la Argentina y que con el costo de las Taser, se hace difícil pensar en que cada policía tenga una, el costo de las pistolas eléctricas ronda los 3.000 a 8.000 dólares, cada pistola puede llevar 1 o 2 cartuchos con un costo desde los 300 a 500 dólares, si lo multiplicamos por la cantidad de policías de seguridad, el costo sería millonario, es decir, conduce una fuerza que reclama mejoras salariales, que se le rebelaron, que siempre necesita recursos para brindar prevención y seguridad, pero habla de comprar un elemento que no es prioritario?

En las redes sociales ya aparecieron los imbéciles que se postulan del lado de los que quieren Taser para todos los policías, como si los regalaran y su mantenimiento fuera económico, digo, la PFA tiene el grupo especial de reducción de dementes que no utilizan armas letales y con sogas y redes reducen sin problemas a la persona que se encuentra en un brote psicótico, eso es capacitación.

Otra de las cosas que revela el caso de Chano y parece que de eso no hay que hablar es el daño que las drogas y el narcotráfico producen en la sociedad, las drogas generan adictos, que se lastiman y lastiman, no solo sufre el adicto sino su familia y su entorno sano.

Es tarea del Estado combatir el narcotráfico y no pensar en que la opción es un tiro o una descarga para el adicto, en eso falla la gestión de Sergio Berni, Comisarios sospechados de corrupción, otros que no pueden justificar su patrimonio y hasta denunciados, son ascendidos y puestos como jefes de drogas en partidos donde los delitos están vinculados a las drogas, como por ejemplo Lanús y Avellaneda, donde no hay que olvidar el jefe de drogas terminó muerto a tiros en un enfrentamiento con policías de drogas de la PFA en un hecho que nunca quedó claro y donde la fiscal que tenía la causa Garibaldi terminó en el Polo Judicial de Lanús. El tema drogas es un problema en Avellaneda, pero todos se hacen los distraídos y en este delito las distracciones no son GRATIS. Obvio que Berni no es el único responsable de que el narcotráfico goce de buena salud, el Fiscal General Guillermo Castro es otro que le sale muy bien mirar y ocuparse de hacer sociales en lugar de ocuparse que los fiscales a su cargo trabajen o investiguen.

Chano es la cara visible de millones de adictos en la Argentina, algunos mueren en la calle, otros delinquiendo para financiar su adicción, otros en soledad como Maradona y otros terminan arruinados sin futuro como el Pity.

Los adictos hoy son los que completan estadísticas mentirosas, la mayoría de los allanamientos por drogas en la provincia de Buenos Aires son más caras las investigaciones que el resultado, las causas se instruyen para tapar esa protección con la que cuentan los verdaderos narcos que llega a los que llaman «punteros», a la sumo pierde algún «tranza», como si la droga les cayera del cielo, así de ridículas son las investigaciones judiciales y así de ingenuos los funcionarios.

Hoy algún improvisado hablaba de la regla de los 21 pies o el principio de Tueller, pero sin idea de su origen y el verdadero concepto, por un lado lo ocurrido con Chano no aplica a este principio policial y mucho menos aplica el uso de una Taser siguiendo esta recomendación. Los expertos coinciden que ante un ataque con arma blanca lo ideal es evitarlo ya que sin una formación profesional el riesgo es alto y en el mejor de las casos si no se pierde la vida, las heridas pueden ser varias y graves. Lo que no existe es mención alguna de que un cuchillo de cortar pan de miga, sea un arma letal, a lo sumo puede causar la misma lesión que una regla de aluminio, pero no es de ninguna manera un elemento tipificado como arma letal, más allá de que cualquier objeto en las manos correctas pueda ser un arma.

Los invito a escuchar la editorial.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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