Sebastián Vinagre, hipocresía y complicidad, en la corrupción política

Sebastián Vinagre, CUIT: 20-18049004-4, parece sufrir de alguna especie de amnesia selectiva o bien es un fanático de practicar la más repudiable hipocresía cuando para hacer campaña elige la denuncia fácil, improbable y sin más datos que lo que él dice sin ningún sustento.

Quizás algunos no lo saben, pero Vinagre es abogado y escribano, razón por la cual, debería denunciar en la justicia las irregularidades que alegremente y de manera irresponsable denuncia en las redes sociales, no hacerlo es ser cómplice, pero también hay una realidad, en ese número de empleados que dice tiene el municipio de Avellaneda, él tiene las manos más que sucias.

Para que se entienda, comparto en parte la publicación de Vinagre, que como todo cobarde que no está limpio no se anima a ir a fondo y calla que además de tener empleados de más, el municipio de Avellaneda posee una enorme flota de vehículos, algunos sin identificación alguna que su uso no es controlado por nadie, que hay muchos casos de allegados que usaron esos vehículos cuando no eran empleados municipales y que no pagaban ni el combustible que consumían, esto Vinagre lo sabía y nunca dijo ni hizo nada.

Tal vez le tenga que recordar cuando lo entreviste en la oficina que posee en Av. Mitre 1311, esquina Arenales, donde funcionaba la Defensoría del Pueblo de Avellaneda, cuando él además de ser el Defensor del Pueblo era el locatario del departamento, sí, digamos que la ética en Vinagre siempre es algo difusa, como también que esa oficina, era de dimensiones reducidas, cualquier vecino que haya concurrido sabe que no había nunca más de 4 empleados contando la recepcionista y aún así por esa época según se sabía tenía asignados más de 500 empleados.

Por ese motivo, luego de varios intentos, pude consultar a Sebastián Vinagre por la situación, primero intentó negarla hasta que le hice escuchar un audio de un barra del Club Independiente donde ofrecía un contrato a otros barras como empleado de la Defensoría, ante eso, Vinagre culpó a Fabián Orlando Monzón, hoy Secretario de Gobierno del municipio de ser el responsable de los nombramientos y de ejecutar los gastos de la defensoría.

Es decir, tenía «ñoquis», lo sabía y no hizo nada, raro que ahora señale con el dedo acusador lo que él encubrió, pero a fuerza de verdad, no era el único, por ese entonces concejales de la oposición, que hoy son del oficialismo, tenían en la Defensoría militantes nombrados que obviamente no iban nunca, el HCD en su totalidad daba determinada cantidad de vacantes dependiendo de la importancia del bloque. De esto curiosamente no he leído nunca nada en ningún medio local, estimo que para no perder la pauta que cobran desde hace muchos años, ni tampoco a ningún concejal pedir la palabra y denunciar esto en una sesión.

Por eso digo que Vinagre además de hipócrita y cómplice, es un cobarde, porque no es solo el municipio que tiene empleados de más, pasa lo mismo en el HCD, o tiene miedo que se enojen los suyos?.

Pasa que no todos pueden tener un papá que te nombre gerente en empresas con oficinas en Puerto Madero, tener socios que inviertan en pozos de torres como para ser un tipo irresponsable que anda por la vida como un «dandi».

Como personaje sos simpático, pero como político Sebastián no sos ningún cambio, sos igual de repudiable que muchos de los que tenemos en Avellaneda, que no representan a los vecinos, que solo buscan sumar negocios y engordar la billetera.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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