Resúmen de la última sesión del HCD de Avellaneda 25 de septiembre del 2014

P1440111La última sesión en el HCD de Avellaneda, trajo interesantes debates de los que se pueden sacar varias conclusiones y los concejales fueron más protagonistas que en otras sesiones donde todo es monótono.

Esta actividad tampoco originó que quienes nos deben representar en el recinto, hayan despertado el espíritu de debate necesario para mejorar la calidad política de quienes se sientan dos veces al mes, para ser la “voz” de los vecinos.

Uno al ver las consolas de audio por las que se paga a un operador de sonido, le cuesta creer que el audio en el recinto sea tan malo.

Uno de los puntos que uno como periodista debe destacar lo dio el concejal Galetovich, al presentar un pedido de informes al Ejecutivo, para que este informe la cantidad de vehículos que posee y el uso que se les da a cada uno de estos, ya que muchos vecinos ignoran que el municipio tiene un gran parque automotor con vehículos de diferentes marcas y modelos, algunos nuevos, que no tienen ninguna identificación exterior que permita saber que son vehículos municipales, algunos de estos, son utilizados por funcionarios y concejales, los que se asignan de una forma arbitraria. Como ejemplo podemos citar a la concejal Maia Lata, que durante años ha utilizado una camioneta del municipio y vales de combustible para su uso.

El concejal Damián Paz, muy interesado por el hecho de que se levanten las restricciones que en su momento se dictaron desde la justicia federal sobre la navegación del Riachuelo, en orden a la contaminación de las aguas del mismo, fue refutada por el concejal Jorge Degli Innocenti, quien comentó en el recinto, que existe un interés personal del concejal, por su cercanía con empresarios y que había que ser cautos en el texto de la norma, ya que no se puede exigir a un organismo como ACUMAR o la justicia mediante nota determinadas medidas, que entendía el concejal que habían sido resueltas en base a estudios y recomendaciones por parte de profesionales especializados. Sin argumentos válidos, el concejal Paz intentó defender su pedido, citando a Juan José Mussi, como referente en base a unos dichos que habría expresado el médico y político, curiosamente, cualquiera que conoce la trayectoria de Juan José Mussi sabe perfectamente que ha tenido durante su gestión como intendente del partido de Berazategui, numerosas denuncias, marchas y reclamos de ambientalistas por la mala gestión en lo que a cuidados del medio ambiente se refieren.

En este punto, tal vez, al veterano concejal Degli Innocenti, que lucía una barba albina, le faltó aclarar para fortalecer de manera indiscutible su posición, que existe algo que se llama independencia de poderes, y que en todo caso, lo correcto para el concejal y sus amigos empresarios, sería que recurrieran abogados mediante a la justicia para solicitar la medida que pretende hacer pesar con la “chapa” del HCD.

Posteriormente Paz, se opuso sin que tenga un argumento para esgrimir, a un proyecto de la concejal Verónica Juárez en defensa de los consumidores, algo que motivó el enojo de la concejal, quien le dijo en el recinto, que al concejal (por Paz) no le interesa defender a los consumidores porque él es empresario.

Durante la sesión Paz volvió a hacer uso de la palabra cuando se refirió a su duda interna al tener que decidir acompañar un proyecto presentado para destacar la persona de Villaflor, aunque terminó diciendo que acompañaba el proyecto al entender que no se puede negar parte de la historia de aquellos que han sido pilares importantes en el partido de Avellaneda, y recomendó leer la vida de Villaflor.

La concejal Graiño, destacó la necesidad de que se mantengan las zonas del partido de Avellaneda correctamente iluminadas, ya que la falta de luminarias favorecen a los hechos de inseguridad, y como ejemplo citó el robo y vandalismo sufrido por un jardín de infantes que se ubica en Limay y De La Serna, lugar donde los vecinos vienen denunciando una serie de robos en el puente De La Serna.

A su tiempo, la concejal Verónica Juárez, se hizo eco de un reclamo de varios vecinos, que se quejan de la impunidad con la que se manejan los propietarios de una parrilla de Sarandí, denomina Parrilla y Pastas El Caburé, Av. J. M. Casella Piñero (ex Ortiz), esquina  Av. Mujeres Argentinas A 200 m de Av. Mitre al  2500 – Sarandí – Pdo. Avellaneda. Los cuales hacen un abuso del estacionamiento de los vehículos de los comensales, utilizando incluso la vereda como estacionamiento, esto en clara infracción, sin que el municipio corrija estás acciones, pero ya que se le ha solicitado informes al municipio, debería el municipio, en la persona de su Secretario de Gobierno y Seguridad, como máximo responsable del área de habilitaciones comerciales, explicar, si el local reúne además todos los requisitos necesarios para ofrecer shows, como lo hace los días, viernes, sábado, domingos y vísperas de feriados, ya que no se aprecian las medidas acústicas necesarias para que se habiliten shows musicales.

El concejal Ramón Leiva, para sorpresa personal, ha tomado al parecer la posta de ser quien denuncie en el recinto las obras en construcción que presentan irregularidades, y esto es muy bueno, ya que Avellaneda he tenido un importante crecimiento en materia de edificaciones, casi un boom inmobiliario que no ha sido debidamente controlado, así uno puede observar muchas obras sin los correspondientes carteles de obra a la vista si es que lo tienen, con obreros de la construcción trabajando sin ningún tipo de vestimenta y artículos de seguridad, tarea que debería realizar la UOCRA local, que por un capricho personal de su dirigente, hoy es concejal y así Héctor Villagra, juega al político, un sueño que tuvo desde que salió de la pobreza buscando primero dinero y ahora poder. Así que desde nuestro multimedios destacamos las reiteradas denuncias del concejal Leiva, porque es vox populi, que la falta de controles se deben a una sociedad entre empresas de dos de los titulares más importantes en el gobierno municipal, que son socios en lo empresarial y en la política.

Por el lado del concejal Héctor Villagra su propia torpeza supera lo recomendable, fue él quien negó que llevara gente al HCD, que detestaba las patotas y sin embargo, en la última sesión todo ese discurso se hizo humo, no solo por la presencia de gente que por su aspecto parecían ir a un partido de fútbol, sino que curiosamente y con el permiso al parecer del secretario del HCD Roberto Sícari, estuvieron dentro del recinto de sesiones, charlaron y hasta demostrando la impunidad con la que se mueven, uno de ellos, al que la concejal Verónica Juárez mencionó estar denunciado en una causa penal, de forma provocadora ingresó al recinto, habló con Villagra y se paró a tomarle fotos con su celular a la concejal, un acto que debe merecer el repudio del resto de los concejales, porque este personaje no debería estar en ese lugar de donde hasta a los periodistas se les requiere el certificado dental para ingresar.

Más aún, Villagra cuando intenta improvisar se equivoca y feo, al debatir sobre la imposición de una intersección de calles en Avellaneda el nombre de Ricardo Balbín, Villagra, excitado y confundido al querer vender un discurso político, termina diciendo Ricardo Alfonsín, algo que no pasó desapercibido por Juárez que pidió una aclaración sobre el nombre y que el presidente del HCD, uno de los beneficiados con la construcción, le tiró un salvavidas a Villagra y dijo que había dicho Balbín, contrariando la verdad y la grabaciones que hay de la sesión. Igualmente del ridículo que realiza Villagra con esa especie de “custodia” rejuntada en la esquina de un club, no tiene reparación, se maneja como un “puntero” y no político.

De más está aclarar, que su trabajo como concejal deja mucho que desear, ya que no cumple siquiera con su principal obligación que es la de velar por la seguridad de los obreros de la construcción, permitiendo que se trabaje en obras que no pasarían una simple inspección y dejando sin trabajo a aquellos obreros que no estén dispuestos a ser parte de su séquito de aduladores.

Como ciudadano y político es un ejemplo de lo que no se debe hacer, al registrar varias infracciones de tránsito, algunas graves como la de negarse a entregar la documentación y darse a la fuga, con fecha 25 de julio del 2014, a las 12:58 hs. en la Av. Mitre 2780, Código de Infracción: 74, 17 – Detalle: fugar o negarse a suministrar documentacion – LUZ ROJA (no respetar indicac. de luces de semaforos o el desc.de barrera en un paso a nivel. Por un monto de $7494.- entre otras varias infracciones en Avellaneda y Capital Federal solo de uno de sus vehículos.

Es innegable que debe existir algún motivo por el cual el resto de los concejales que hablan de seguridad, de derechos humanos, de recordar personalidades destacadas, luego terminan permitiendo esta conducta de Villagra y transformándose en cómplices de sus tropelías.

Jorge Degli Innocenti, tuvo claros y oscuros durante la sesión, estuvo acertado en cruzar el pedido del concejal Paz, mucho más en dejar en evidencia públicamente que no se trata de un pedido de interés para todos los vecinos de Avellaneda, sino que más bien beneficia a unos pocos empresarios amigos. Pero se quedo en el argumento que hubiera hecho callar definitivamente a Paz, que a estas alturas por lejos, tiene una de las mejores oratorias, vacías de fundamento, pero que suenan muy lindo al oído.

Derrapo, al pedir que se modifiquen unas palabras al pedido de habilitación provisoria de un salón de fiestas de la Asociación Médica de Avellaneda, ya que alguien como él, tan afecto a leer y haber estudiado derecho, sabe que lo que se intenta hacer, excede las facultades de los concejales y que incluso podrían responder ante una denuncia en la justicia por solicitar medidas de este tipo, ya que así como el pedido de Paz no representa un beneficio tangible para los vecinos de Avellaneda, el salón que no reúne los requisitos para ser habilitado, tampoco es de interés vecinal. Más aún, votaciones de este tipo, discriminan al resto de los ciudadanos que por no conocer a ningún concejal, por ser honestos o simplemente por hacer las cosas bien, no tienen este tipo de privilegios. Señores, hay un derecho constitucional en el Art. 16 de la C.N. que habla de la igualdad de todos los ciudadanos. ¿Para qué se paga abogados asesores de los concejales? ¿Para que terminen haciendo esto?.

Y la frutilla de la máscara que debe ponerse para defender lo indefendible, fue su defensa a la concejal Maia Lata, quien como bien lo mencionó el concejal Gamarra, con su ruptura de ficción al socialismo, se garantizó la banca en las próximas elecciones al ser una socia política del intendente Jorge Ferraresi.

En lo personal, impecable y muy valiente, su mención de falta de controles sobre la Parrilla El Tano de la Av. Güemes y Av. Belgrano, la cual a pesar de estar a metros del Palacio Municipal, cuenta con inmunidad de controles, de sanciones y de obligaciones, no solo estacionan donde quieren sus comensales, sino que la parrilla funciona plagada de irregularidades de las que nadie se hace cargo. Pablo Vera, está informado de las denuncias, pero a pesar de ello no tuvo el valor de cumplir con su trabajo, y será su responsabilidad el día que vuelva a ocurrir algún incidente grave, porque Fabio no va a cambiar su conducta.

Verónica Juárez, volvió a cruzarse con Héctor Villagra por la presencia de gente ajena al concejo en el interior del recinto, y aseguró sentirse incómoda de encontrar que muchas de estas personas ocupan los pasillos e impiden una normal circulación por los mismos, parecería que a los policías que cuidan el lugar esto les parece normal y también por lo que dicen algunos empleados del concejo, el secretario Sícari, es solo espuma, habla de que él se le planta a cualquiera, pero esquiva y teme pedirles a estas personas explicaciones. De más está decir que incumple las normas del propio concejo, con la venia del presidente del mismo Hugo Barrueco, ya que los visitantes que ingresan al recinto, incluso a tomar fotos de concejales sin ocultarse son muy bien visibles desde el escritorio donde se sientan, Sícari, Barrueco y Tirazo.

En la última sesión, luego de que Juárez se quejara de la presencia de una persona menciona en la causa penal por el atentado que sufriera, el sujeto de mención al que apodan “trapo” se hizo presente, se acercó a la banca de Villagra en plena sesión, caminó entre los concejales y hasta desafiante y provocador, se tomó el tiempo para fotografiar a Juárez, sin que nadie le objetara algo, y a los periodistas nos piden varios requisitos para hacer nuestro trabajo, con esto Sícari queda como un ridículo y cobarde.

En su denuncia a la parrilla El Taburé, la concejal fue tibia, ya que solo hizo mención al tema del estacionamiento, pero omitió pedir informes sobre los alcances de la habilitación del lugar.

También debió haberle respondido a Villagra que existe una amplia diferencia entre estar denunciado y ser empleado del HCD, bajo la modalidad que sea y ser alguien externo al HCD, ya que por ese solo hecho, no debería ingresar al recinto de sesiones.

Machado participó poco de la sesión, pero estuvo muy bien cuando al pedido de renombrar parte de una calle de Sarandí con el nombre de Humberto Grondona, presentado por un concejal oficialista, les preguntó si se trataba de la misma persona de la cual en sesión anterior se evitó homenajear.

Ya es evidente que muchas de las exposiciones de los concejales tienen que ver con la inseguridad, por uno u otro tema, y falta desde el Ejecutivo un compromiso y un plan serio de seguridad, mientras se sigue haciendo padecer a los vecinos la ineficiencia de las autoridades políticas que al parecer no pueden coordinar trabajos de prevención e investigación con las policías y la justicia, donde quedó una vez más en claro, que muchos delincuentes ni siquiera conocen el Polo Judicial por la rapidez de su libertad.

Lamentamos como medio periodístico el bajo nivel de debate que existe en el HCD de Avellaneda, el concejal Griego, al referirse a la joven asesinada Melina dijo “esa piba”, demostrando una vez más, que su banca es una banca regalada, ya que sus escasos casi sin proyectos tienen muy poco que ver con el bienestar o mejoras para los vecinos.

Seguimos esperando por parte del presidente del HCD y del secretario el cumplimiento de la Ordenanza sobre el acceso y uso a la banca 25, pero parece que están muy ocupados en otras cosas para ellos más importantes, pero no nos olvidamos y si hay que recurrir a la justicia para que hagan su trabajo, iremos a la justicia.

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Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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