Magdalena Sierra, campaña, mentiras y limitaciones de una política que no crece

Magdalena Sierra, lleva en sus espaldas el peso de tener que demostrar que no está allí por ser la «esposa» de Jorge Ferraresi, quizás por esos motivos simplistas y machistas, debió llevar durante años un silencio cómplice de cada escándalo personal que lo vinculaba a su marido y como si fuera poco cruzarse a la tercera del momento, quienes conocen la política local, saben que los políticos locales gastan más en aventuras que en sus familias.

Pero lo más relevante es que a pesar de ser siempre observaba por propios y ajenos esperando una reacción de parte de Magdalena, esta mantuvo el «ojos que no ven corazón que no siente» y sus reacciones explosivas a diferencia de lo que pregona y se esperaba han sido para agredir a otras mujeres, sí, son conocidas las malas reacciones de la mujer que no duda en imponerse a sus pares con el miedo, algo lejos del diálogo que simula en los videos predicar y de la sorodidad en las publicaciones de su militancia en el feminisno.

Si hay algo en lo que se esfuerza más que en parecer una política es en ser una gran actriz, quien vive de la mentira, termina siendo una gran mentira y en eso se ha ido transformando Magdalena Sierra, quien vive, respira y cultiva la mentira no puede ser creíble ni fiable para dedicarle un voto, esto lo escribo con muchos años de conocer e investigar la política local, a diferencia del resto de los vecinos y de los periodistas o seudo periodistas que pierden la memoria por la pauta, gozo de una excelente memoria y un gran archivo periodístico.

Siempre tuve una especie de aprecio por la persona Magdalena, por su estar, por su aguante y esperaba que todo eso forjara una mujer fuerte y solidaria, sensible y con capacidad de comprender el dolor del otro, pero el lujo pudo más y como diría el Indio termino siendo una vulgar política.

Nunca tuvo interés en capacitarse como política, tiene graves deficiencias al momento de analizar la situación social y lo peor es su entorno de incapaces y aduladores que le hacen creer que es la mejor en lugar de empujarla a superarse, cualquier persona tiene potencial y capacidad para lo que se proponga, pero debe saber que un diamante en bruto si no es tallado siempre será una diamante en bruto, ¿se entiende?, Magdalena no es un diamante porque los que la rodean la prefieren bruta, será cuestión de que ella se replanteé quien se beneficia.

La noticia política de campaña sobre su visita al barrio San Lorenzo de Wilde Este, para charlar con los vecinos sobre la inseguridad es un claro ejemplo de no tener un equipo que la cuide, ya el comunicado es pésimo, se subestima la capacidad intelectual de los votantes, de los vecinos y de los que viven en Wilde, una localidad golpeado por los delitos que en años de gestión de Ferraresi no ha mejorado y no ha mejorado por la incapacidad y complicidad de funcionarios como Mónica Ghirelli y Marcelo Rey, este último mejor recaudador que funcionario, motivo por el cual, ir acompañada de semejantes inoperantes es burlarse de los vecinos, pero especialmente un tiro en el pie para Sierra en su campaña.

¿De qué seguridad pueden charlar?, Marcelo Rey ignora lo que ocurre en Wilde?, tienen delitos para tirar para arriba, delitos graves que afectan a la seguridad de los vecinos de Avellaneda, con complicidad de muchos funcionarios, las cámaras del Centro de Monitoreo Municipal son monitoreadas? no tienen la capacidad de poder prevenir delitos?, así como las usan para observar a opositores o hacer «negocios» podrían cada tanto acordarse de cuidar a los vecinos. Dejen de usar la inseguridad para hacer política y no solucionarle nada a la gente, si tuvieran un secretario de seguridad eficiente las cosas mejorarían en pocos meses, pero es evidente que si han sostenido durante años a los mismos irresponsables de la seguridad es porque no les interesan los vecinos y porque la seguridad es un excelente NEGOCIO.

Tanto subestimar a los vecinos, tiene como resultado que la gente no solo se cansa, se molesta, se indigna y no solo se pierde el voto del indignado sino de los que comienzan a escuchar al indignado y sus fundamentos, la propia realidad la muestra a Sierra y el resto de los funcionarios municipales como unos enormes mentirosos.

Estimada Magdalena siempre hay tiempo para mejorar, para cambiar y seguramente eso le de muchos años en la política, colgarse de un modelo de gestión basado en el clientelismo, la mentira, la corrupción nunca es bueno para los que no conducen, usted no necesita copiar a nadie, ni en su forma de vestir o hablar, sea usted, rompa con la imagen que le hicieron creer que es la correcta, rebélese contra el entorno de ridículos aduladores que solo piensan en ellos y que sabiéndose miserables e incapaces la aplauden para cuidar sus cargos, en resumen, deje de ser mediocre y manipulada.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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