Julio Chavarría, el bocón ataca de nuevo

Una vez más puedo decir con orgullo que el tiempo me da la razón y que muchos mediocres terminan demostrando por sí solos la clase de persona que son, ya que ser un profesional sin ética puede ser una cuestión de necesidad, pero ser una persona despreciable es una cuestión de esencia.

El 18 de abril del 2018, titulaba una nota sobre declaraciones públicas del abogado Julio Chavarría, defensor del árbitro Martín Bustos, uno de los imputados por delitos sexuales con menores que se conoció como el caso de «los abusos de Independiente» y que generaron una fuerte repercusión mediática, como todo en la Argentina, la investigación se fue dilatando y los medios perdieron interés en la misma.

Las barbaridades que este señor abogado, del que no me consta sea doctor, eran descalificadoras de las víctimas y excedían el rol de un abogado defensor, en un país serio le hubiera valido una sanción del colegio de abogados, pero acá nada pasó y así hay personajes que desprestigian la profesión.

En mi nota, hice una referencia de algunos de los dichos que este señor dijo a la prensa y di mi opinión al respecto, incluso sugerí algunas medidas que la fiscal de la causa debería implementar o tener como línea de investigación, hasta la fecha ignoraba la forma de trabajo de este abogado y por ende no tenía elementos para opinar al respecto, pero quien se expone a los medios sin ser prudente, debería saber que abre una puerta a que cualquiera opine y si se equivocó es un problema suyo.

El viernes 19 de noviembre promediando las 23:00 hs recibo un mensaje inquisitivo, por lo que acostumbrado a vivir en una sociedad cada día más poco educada es habitual que quien no saluda esté buscando imponer su impotencia para manejar sus limitaciones, ya que la gente educada prioriza el diálogo.

Ignoro en qué planeta alguno de los que me escriben para insultarme puedan conseguir de otro lo que quieren, pero de mi parte van a recibir lo que me envíen sin la menor duda y si la idea es intimidarme sepan que solo me producen risa, puedo tener un diálogo con cualquiera e incluso escuchar a quien considero equivocado pero no voy a ceder nunca a violentos o alteraditos, hagan terapia o vivan con su veneno.

Ratifico cada una de mis palabras en la nota que tanto parece haber desequilibrado al mediático abogado de cabotaje, más aún en una breve búsqueda fueron varios los medios que sin citar párrafos de sus declaraciones coincidieron en criticar las palabras del abogado que más que abogado parecía compartir los mismos gustos íntimos que su defendido, como dije el tiempo y Chavarría lo confirman, solo un discriminador y con «problemitas» le escribiría a un periodista para llamarlo «trolito», «cagón» sin un sustento y sin que algo de eso tenga que ver con las condiciones profesionales para escribir un artículo.

Lo curioso es que este personaje entre sus contactos en redes sociales tenga a víctimas de abusos sexuales o personas que luchan por los derechos de las víctimas, si leen este artículo miren que tienen a un defensor de un abusador confeso y reincidente. Ironías de la vida este sujeto se presenta como especialista en derecho de familia.

Por si fuera poco, el señor ha tenido un paso por la política, candidato a concejal en Pilar por el Frente Justicialista y funcionario de la OPDS donde tuvo un rol más oscuro que transparente.

Argentina, un país donde un abogado descalifica a las víctimas de abusos sexuales, insulta a periodistas y no pasa nada, mis felicitaciones a los colegios de abogados donde está matriculado semejante personaje, Julio Roberto Melchor Chavarria, TOMO: 42 – FOLIO: 908, CPACF.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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