¿Hasta cuándo la protección a Oyarbide?

  El ex juex federal Norberto Oyarbide, en un país serio hubiera sido procesado y condenado solo por la mitad de las denuncias que este personaje de la justicia acumuló durante el ejercicio de la magistratura, su impunidad ha sido un símbolo no solo de la corrupción judicial y política, sino que despertó sospechas sobre cuántos otros funcionarios judiciales guardaban silencio por compartir «gustos» además de la profesión.

Desde el escándalo de Spartacus, un conocido prostíbulo para hombres donde un video explícito, mostraba al entonces juez moviendo el trasero para luego consumar el acto sexual, por este hecho, Oyarbide presiones mediante, tuvo el apoyo del menemismo y por algunos votos evitó el desafuero, una sanción que era la única coherente teniendo en cuenta que no se trataba de un acto de la intimidad en condiciones habituales, sino de que un juez federal, concurría a un prostíbulo organizado lo que constituye un delito y por ese acto reprochable quedaba impune.

Mucho se ha escrito sobre la preferencia por los jóvenes de Oyarbide, de sus presiones cuando ponía el ojo en un joven, pero el ser funcional al gobierno de turno y manejar ciertas investigaciones sobre poderosos, lo blindaron de una manera, que incluso el propio Mauricio Macri luego de venderle a los ciudadanos que era el CAMBIO, negoció con el ex juez su salida con un retiro, así Oyarbide evitaba investigaciones, la destitución y alguna condena.

Hace aproximadamente un mes, en el programa de Pamela David, mencionaban a un juez federal que iba a presenciar los partidos de las inferiores y mientras tomaba champagne señalaba a algún joven jugador para luego contactar, también empleados del club afirmaron que Oyarbide habría concurrido a algunas practicas, quien durante el programa se animo a dar el nombre fue su conductora Pamela David, porque el chimentero Monti que leía los mensajes no se animaba a nombrarlo, curiosamente la justicia de Avellaneda no llamó a declaración a los periodistas ni pidió el video.

Ahora trasciende que Javier Cantero, ex presidente del Club Independiente, recibió no solo presiones, sino amenazas de parte de Norberto Oyarbide, luego de que no consiguiera tener acceso a los juveniles, el contenido de las presiones al ex presidente del club constituyen un claro delito por la embestidura de quien las pronuncia y el objetivo de las mismas, jurídicamente el encuadre de las mismas sería el de coacciones agravadas.

Es tiempo de que este personaje nefasto de la justicia, un ciudadano impresentable ante la sociedad sea investigado, solo en la Argentina un pervertido sexual continúa su vida como si nada pasara, tipos de esta calaña arruinan vidas jóvenes, familias, deben ser investigados y condenados y si tienen algo que decir que lo hagan, basta de IMPUNIDAD.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.