La aerolínea low cost atraviesa una profunda crisis operativa que ha transformado los aeropuertos en escenarios de tensión y reclamos masivos ante la falta de respuestas. Un total de 20.000 pasajeros afectados en solo dos semanas.
Desde el inicio de 2026, la aerolínea Flybondi atraviesa una fuerte crisis operativa, con más de 200 vuelos cancelados y alrededor de 350 demorados. La situación generó reclamos masivos, tensiones y extensas filas en los aeropuertos, donde miles de pasajeros se ven afectados a diario por el funcionamiento de la empresa low cost nacional.
Según datos de Failbondi, el sitio web que monitorea el desempeño de las aerolíneas que operan en el país, desde el 1° de enero la compañía canceló 206 vuelos y registró demoras superiores a los 30 minutos en otros 346.
En los últimos días, la empresa dirigida por Leonardo Scaturice llegó a suspender un promedio de 30 vuelos diarios. Entre el jueves 8 y el lunes 12 de enero se contabilizaron 125 cancelaciones, lo que impactó en más de 22.000 pasajeros, de acuerdo con una estimación basada en la capacidad promedio de las aeronaves.
Como ejemplo, el martes pasado se cancelaron 24 de los 47 vuelos programados, mientras que el lunes 12 se registraron otras 30 suspensiones. Este miércoles, Failbondi informó que, de un total de 37 vuelos, 13 despegaron con más de media hora de demora y nueve fueron directamente cancelados. Además, detalló que el vuelo más atrasado fue el FO 5051, que cubría la ruta Mendoza–Aeroparque y partió con 3 horas y 1 minuto de retraso.
La crisis no se limita a enero. Durante el período de fiestas de fin de año, Flybondi acumuló 924 demoras en apenas dos semanas. Failbondi utiliza un método específico para calcular el tiempo total perdido por los pasajeros: toma cada vuelo que despegó, multiplica el retraso por la cantidad de asientos del avión y asume una ocupación promedio del 75% en cada caso.
Con ese criterio, entre el 24 de diciembre de 2025 y el 8 de enero de 2026, las cancelaciones y demoras de Flybondi habrían generado más de 19 años de tiempo perdido para los viajeros.
Entre el jueves 8 y el lunes 12 de enero, la aerolínea informó a la prensa que las cancelaciones respondieron a “cuestiones operativas y de disponibilidad de flota”. Sin embargo, también surgieron sospechas sobre una posible sobreventa de pasajes, basada en una proyección de flota de hasta 24 aviones, cuando actualmente la empresa operaría con solo 12.
A esto se suman denuncias por problemas técnicos en aeronaves y falta de personal, situación que habría derivado en flexibilizaciones laborales y reclamos por precarización de trabajadores.


