Financiamiento al cine y las artes, economía, política y corrupción de una lenta agonía

Mientras algunos referentes del cine y las artes parecen haber despertado tarde de una prolongada siesta y convocan a protestar tarde en las puertas del INCAA, cuando el destino final de la fecha de caducidad del método de financiamiento que operará el día 31 de diciembre del 2022 pasa por el Congreso de la Nación y no por el despacho de algún funcionario.

La información que se transmite a la sociedad, a los estudiantes a los que se estimula y alienta a «resistir» es además de insuficiente errónea si somos bien pensados, porque es difícil entender que algunos de los referentes desconozcan las Leyes vigentes y la historia que rodea al mundo del cine y las artes, que nadie discute son importantes porque son la memoria, la expresión y la muestra presente de nuestra cultura.

La primera Ley sobre el «Cine» es la Ley 17.741 promulgada en el Boletín Oficial el día 30 de Mayo de 1968, bajo la presidencia del General Juan Carlos Onganía, ex presidente de facto con mandato entre los años 1966-1970, el otro firmante fue Guillermo Antonio Borda, un reconocido jurista con una amplia trayectoria jurídica y autor de numerosos libros y artículos de derecho.

Aquella Ley luego fue modificada por las reformas introducidas por las Leyes 20.170; 21.505, 24.377
y el Decreto 1536/02

La principal reforma tiene su origen en la Ley 24.377 y fue promulgada parcialmente el 14 de Octubre de 1994, y lleva la firma del ex presidente Carlos Saúl Menem, secundado por el ex ministro de economía y todo poderoso Domingo Felipe Cavallo y el ministro de educación Jorge Alberto Rodríguez.

También en el año 1994 se produjo la reforma de la Constitución Nacional que dejaría en muchos de los constituyentes un sabor a decepción, si bien se dijo que fue la Constitución más plural de la historia argentina, muchos años después reconocen que la reforma tuvo luces y sombras y son esas «sombras» las que en el tiempo golpean con la fuerza de la realidad, el propio sistema político argentino, termina siendo una «trampa» para los ciudadanos cuando encuentran que muchos reclamos coherentes y fundados no pueden llegar a buen puerto por cuestiones de forma.

En esa oportunidad, existía una fuerte presión de los organismos de financiamiento internacional, grupos económicos y políticos neoliberales por imponer limitaciones a la financiación de todo lo vinculado a las artes entre otras actividades culturales y si bien no consiguieron que sus propuestas quedarán en la Constitución Nacional, si pudieron meter una «cuña» que sería desde donde años posteriores trabajarían para hacer que esa idea original crezca, así dentro de las reformas de la nueva Constitución Nacional se incorporó en el Art. 75, el concepto de límite temporal de los conceptos vinculados a financiaciones, fondos y demás, curiosamente esto pocas veces en la historia política argentina se ha cumplido, de hecho muchos de los Decretos de Carlos Saúl Menen que imponían descuentos en los salarios de los empleados públicos siguieron vigentes por muchos años, con otros presidentes aún cuando el Decreto se encontraba vencido, a pesar de ello, los afectados debían recurrir a la justicia y esperar años un fallo judicial que le permite liberarse de esos descuentos ilegales.

Todo esto, es para comprender el contexto político y económico que es en realidad el nudo de lo que pareciera simplemente una lucha que se resuelve con marchas y la decisión política de un gobierno que sí es parte de esos que durmieron la siesta.

Esa especie de «limbo» en el que quedaron algunos artículos de recaudación y financiación fueron aprovechados por el gobierno macrista que no dudo en generar un armado a futuro para terminar con un financiamiento amplio de la cultura, pero principalmente arrebatarle a los distintos institutos la autarquía económica, reduciendo el futuro de la cultura a un tema sencillamente económico donde la financiación del cine y las artes queda dentro de los presupuestos anuales y sometidos a los «caprichos» de los políticos, que siempre van a dar prioridad a sus recursos para hacer política.

No es una novedad que en los últimos años, las cajas autárquicas han sido una tentación no solo de los gobiernos nacionales sino que se ha replicado en los provinciales.

Mauricio Macri el «verdugo de la cultura» nacional

Fue Mauricio Macri quien junto a Nicolas Dujovne delinearon un plan sistemático para desfinanciar entre otros al INCAA y generar una progresiva destrucción de la cultura y sus referentes, sumado esto a los arbitrarias conducciones que por años a tenido el organismo, en transparencia y demás yerbas, que corrieron en paralelo a las intenciones políticas del macrismo.

Así en el año 2017, se vota la Ley de Presupuesto en el Congreso de la Nación y la misma se aprueba con un artículo que se incorpora a la Ley Art. 4 de la Ley N° 27.432 promulgada en diciembre de 2017 fue de cinco años y vence el próximo 31 de diciembre de 2022.

El fundamento invocado era una propuesta desarrollada por la Fundación FIEL, que planteaba una reforma tributaria integral que debía, entre otras cosas, “eliminar impuestos de bajo potencial recaudatorio o que tienen asignación específica de su recaudación”. La propuesta se conoció en los primeros meses de 2017 y, frente a la movilización de los trabajadores del cine y el audiovisual, los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Cultura, Pablo Avelluto, desmintieron oficialmente que se estuviera pensando en incorporar esa decisión.

Esta desmentida fue ratificada por el ministro Avelluto y el entonces presidente del INCAA, Ralph Haiek, en una reunión de la Comisión de Educación y Cultura del Congreso de la Nación el 30 de mayo de 2017, donde dijo: “No existe ninguna decisión que tienda a afectar el Fondo de Fomento de la Industria. No es nuestra intención que el cine tenga ninguna afectación en sus fondos”.

Vale aclarar que uno de los principales referentes y miembro de la Fundación Fiel es Ricardo López Murphy, como para que se entienda lo que mencionaba de que los «liberales» saben sembrar y esperar, ellos no se distraen.

Ralph Haiek, quien reemplazó a Alejandro Cacetta en medio de otra polémica, dejó de otorgar créditos de fomento, algo inédito en toda la historia del INCAA».

La situación con el INCAA y los cineastas genera un conflicto que escala y en paralelo a su salida del INCAA es denunciado en el año 2019 por tres asociaciones que reúnen a realizadores y productores cinematográficos denunciaron este jueves 19 penalmente ante la justicia federal al expresidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), Ralph Haiek, y al ex gerente general de la entidad, Juan Francisco García Aramburu.

Las denuncias, que recayeron en distintos juzgados de Comodoro Py, fueron por «malversación de fondos» e «incumplimiento de los deberes de funcionario público» y fueron radicadas por las entidades de cineastas Documentalistas Argentinos (DOCA), Directores Independientes de Cine (DIC) y la Asociación de Productores y Realizadores Independientes (APRI). Los otros delitos que las entidades imputan a los exfuncionarios son «haber dejado de otorgar créditos de fomento», «incumplimiento de la cuota de pantalla» y «falta de transparencia».

Hoy Ralph Douglas Haiek CUIT: 23-13736003-9 es un exitoso empresario de contenidos audiovisuales de empresas con base en Chile, destacando entre ellas a SCREEN CAPITAL S.A., con domicilio legal en Isidora Goyenechea 2939 Of 901, Región Metropolitana Santiago de Chile, RUT-76943137-3, que se presenta como Primera Administradora de Fondos de Inversión en Chile, especializada en Entretenimiento e Industria Audiovisual.

Screen Capital, es una administradora de fondos de inversión, orientada al desarrollo y expansión en la industria audiovisual y del entretenimiento, liderada por Joyce Zylberberg y Tatiana Emden.

Como nada es casual, varios medios locales han destacado en notas que Chile es el país que ha dado las mayores sorpresas por sus series y contenidos para «streaming».

Bajo el título “Detrás de cámara: Creatividad e inversión para América Latina y el Caribe”, un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) –elaborado con apoyo de Netflix– analiza el presente y el futuro de la industria audiovisual en el continente, en buena parte redefinido a partir del auge de los servicios digitales.

Hoy las empresas que apuestan a los nuevos contenidos y formas de ver cine son Amazon Prime Video, HBO Max, Star+, Disney+, Paramount+ y Starzplay.

No se trata de ser mal pensado, pero me hace mucho ruido que Ralph Haiek, quien ya estaba en el INCAA antes del 2017 cuando asume la presidencia, antes de salir en el 2019 ya era parte del ambicioso proyecto chileno.

La única verdad es la realidad dice el refrán: era de esperar que en un mundo que se rige por la economía y los negocios, este personaje, se jactara en sus C.V haber sido el creador de MuchMusic Latinoamérica en 1992, luego fue COO (Chief Operating Officer) del Grupo Claxson (hoy Turner Broadcasting Systems) y responsable de las señales de TV paga I-Sat, Space, Infinito, Retro, Fashion TV, MuchMusic y PlayboyTV. También figura como decano de Facultad de Comunicación y Cultura de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) -desde noviembre de 2015-, universidad impulsada por el SUTERH que encabeza el titular del PJ porteño Víctor Santa María. También supo tener financiación de la UOCRA.

También es uno de esos argentinos que apuestan e invierten en el Uruguay, donde forma parte de Sutril S.A, la que el 5 de enero del 2022 saltó a los medios con la siguiente noticia: El Comité Intergubernamental de Ibermedia, reunido en Buenos Aires en su 30ª Reunión Extraordinaria celebrada en el marco del mercado latinoamericano Ventana Sur, eligió la propuesta StoryJaus: Huella Naranja, presentada por la uruguaya Sutril S.A., para diseñar y poner en marcha la nueva línea de ayudas a la creación digital y la aplicación de nuevas tecnologías en la producción audiovisual de la región.

Con marchar no alcanza

Ante lo consentido, que no tengo la menor duda de que existe una gran complicidad política, de muchos del sector que hoy se rasgan las vestiduras y de los medios de comunicación, parece poco eficiente apostar a «marchar» como la «Gran Pelea», la marcha, la protesta sirven para visibilizar, pero no se puede ser tan ingenuo de ignorar que obtener el apoyo de los ciudadanos depende de una correcta información, porque los medios en definitiva son los que con su bajada de línea le inducen a sus seguidores cuál es la verdad de la protesta según ellos que son los que informan.

El primer error es manifestarse de forma tardía y en el lugar equivocado, protestar en el INCAA por el destino que tendrá el fondo de financiación como hoy existe, no pasa por una decisión del Poder Ejecutivo, por lo tanto quien presida el INCAA es otra discusión válida, pero otra discusión, en lo que respecta al tratamiento de la Ley, es un tema de solución legislativa. No hay motivos para festejar la salida de Luis Puenzo si el reclamo real es el destino del Fondo de Financiamiento, que es más que eso, es la autarquía económica lo importante de un organismo que de otra forma pasará a ser una oficina más de la burocracia política.

Es la propia Constitución Nacional la que define que es una atribución del Congreso de la Nación, existen proyectos de Ley al respecto para que se prorrogue por 99 años la financiación tal y como se encuentra actualmente, argumentos jurídicos tienen un sustento coherente, pero todo está en un plano político adverso, el gobierno nacional por más que quiera no tiene los votos para garantizar la prórroga y son justamente los que forman parte de ese complicado plan los que son mayoría.

La lucha debería ser amplia e inteligente, debe incomodar a los que priorizan los negocios por sobre la cultura nacional, los que atentan contra los contenidos populares, ellos hoy miran tranquilos por las ventanas de sus despachos, disfrutan de sus negocios y no escuchan los reclamos de los que hoy patalean como chicos caprichosos en acciones innocuas.

No se trata de una puesta en escena que requiere creatividad, que busca conmover a la audiencia, porque los que votan no se conmueven así nomás.

La lucha es desigual y no se puede ser naif, han avanzado y lo siguen haciendo, mientras los medios muestran que un reclamo en el INCAA termino con incidentes, casi todos los medios te cuentan que la película Granizo que podes ver cómodo en tu casa está tercera a nivel mundial. Reclamo justo o no, a los ciudadanos no les gustan los desvíos, putean, tocan bocina y quieren circular, si en una lucha con todo en contra se suma el malestar de la gente, no veo un resultado favorable.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.