Fiestas Patronales en Avellaneda, celebremos la hipocresía

Me voy a referir a los «festejos» de las Fiestas Patronales desde una fundada critica periodística, veo con preocupación como los medios que se dicen periodísticos se han transformada en agencias de publicidad, es decir, te dan una noticia sin describir el entorno de la noticia y hay mucho por desarrollar en este tipo de noticias.

La foto nos muestra un rejunte de personajes, en una supuesta celebración y digo supuesta porque en Avellaneda a la mayoría de los vecinos les cuesta encontrar algo para festejar, mucho más si tiene un vínculo con la Iglesia y todo ese desinterés se agranda si en la foto vemos a los destacados, Jorge Ferraresi, el intendente en uso de licencia, un personaje con poco apego a llevar una vida cristiana y que se puede afirmar podría ser incluido en una película sobre los 7 pecados capitales, su «mujer» y jefa de gabinete Magdalena Sierra, quien comparte no solo el mismo espacio político sino también una vida desordenada por llamarlo de algún modo y que juntos han construido una familia poco interesada en el bien del prójimo, esto lo digo porque ocupar cargos que no merecen, para cobrar sueldos que no necesitan relegando a otros que se han capacitado y esperan una oportunidad no es muy cristiano, solidario ni ético.

También tenemos al administrador diocesano de Avellaneda – Lanús, Monseñor Rubén López, junto al intendente interino Alejo Chornobroff, sin dudas una pésima imagen para la Iglesia Católica Apostólica y Romana, ya que si bien es un acto protocolar, debe ser difícil explicar luego cuando se les pide a los fieles escuchar y practicar la palabra de Dios, que no exista una aclaración al respecto de los motivos por los cuales, la autoridad máxima local de la Iglesia tiene a su lado a un político denunciado por abuso sexual, abuso de poder y que más allá de que desde su entorno afirman que la denuncia se archivó, nunca hubo una aclaración del hecho, la investigación judicial no existió y no se archivo por considerar falsa la denuncia sino por una cuestión técnica de pericias a la víctima. Todo en el marco de un Polo Judicial como es el de Avellaneda donde los funcionarios accedieron por política, siguieron en política, algunos fiscales actuando como militantes en los actos, con lo cual, a todo le falta transparencia.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, bueno, en la foto, se los ve a todos pisando muy cómodos un asfalto impecable, a solo unos metros, la cosa es muy distinta, mientras que en China son capaces de hacer una calle nueva desde cero en 48 hs y luego es transitada por millones de personas, en Avellaneda ya van un par de meses de tener las principales avenidas en mal y peligroso estado, digo peligroso porque las tareas de «mantenimiento» han roto lo sano y dejado sin reparar lo roto, cuesta entender que teniendo de Ministro e intendente a Ferraresi, ahora las cosas se hagan mal y lentas. Algún socio tendrá casa de repuestos de autos, llantas, cubiertas o gomería porque los vecinos están furiosos con la situación.

Como he descripto, estimo hay poco para festejar, un pequeño grupo de poder, «privilegiados» que viven su mundo y de espectadores que no participan el resto de los vecinos, para peor, los que representan a la Iglesia sonriendo, compartiendo sin ser críticos de los que se apartan de lo que simbolizan.

Cada uno que saque sus conclusiones, la realidad es la gran ausente en la foto.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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