En Avellaneda la oposición se activa pero no suman una idea potable y coherente

De vistas a un año electoral, la oposición que integran Juntos por el Cambio en Avellaneda se han activado y ya los medios con pauta del sector político comienzan a publicar supuestas entrevistas que no son otra cosa que propaganda para los concejales que necesitan decir algo.

Por estos días, se han mostrado activos en las redes sociales el candidato derrotado Luis Otero, el concejal Fernando Landaburu, el concejal Galucci, el concejal Yacob y la concejal Diana, todos con un plan guionado, apuntar a las restricciones por la pandemia, pedir la vuelta a clases y victimizarse al decir que el Ejecutivo no los convoca.

Luis Otero es tan ridículo en sus posteos que a veces parece que no fuera abogado, hay conceptos básicos del derecho que ni un estudiante de abogacía ignora, pero Otero sí, sus publicaciones carecen de coherencia y congruencia, escribe como si se tratara de alguien que su leitmotiv fuera solo desacreditar al gobierno sin argumentos válidos, podría decirse que le faltan las pantuflas y la escoba a Luis.

Fernando Landaburu sigue con su campaña en la calle o por lo menos quiere mostrarse como interesado en ir por los barrios escuchando a los vecinos, se conforma con una foto donde entren 5 o 7 vecinos, no le pidan más, hay que tener una enorme voluntad para escuchar a Fernando que suele perderse en sus charlas.

Maximiliano Galucci sigue siendo el opositor más K que existe, tiene todas las mañas que critica en el oficialismo, incluso el cobrar dos sueldos del Estado pero no responder al respecto, como tampoco se ha pronunciado sobre la contaminación ambiental y su empresa familiar ubicada en el barrio de Sarandí.

Lucas Yacob es el mismo impresentable de siempre, juega una imagen de cheto y hippie chic, pero lo suyo no es la oratoria, cuando habla no se le entiende y es una figura poco convocante, justamente porque da aburrido. Lo suyo es ganarse el aprecio de los comerciantes locales, pero muchos siguen sin saber qué dijo.

Silvia Diana, la concejal más hipócrita de Avellaneda, su vida ha sido siempre una mentira, habla de que el oficialismo los uso para la foto y que no implementaron ninguno de sus proyectos??, avísenle a los medios que le pagan que tienen proyectos y que los publiquen así nos enterados en qué cosas inteligentes no han sido valorados por el mal que gobierna en Avellaneda.

Todos los mencionados son una vergüenza como políticos, algunos más porque no han ganado nada a la fecha y solo se dedican a postear contenidos con odio y mentiras.

El gobierno nacional viene cumpliendo una regular gobernabilidad, pero ustedes no suman nada, no ganaron nada y para peor cuando fueron gobierno ni hablaban.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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