Buscan relevar los casos de violencia de género en La Matanza

Investigadores de la UNLaM trabajan junto a ONGs y otras entidades para reunir datos sobre denuncias por violencia de género en este distrito. El objetivo, a partir de esta iniciativa, es lograr la sistematización de la información en el Partido, que no cuenta con datos unificados en este aspecto.

Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS-UNLaM)- Un proyecto interdisciplinario de la Universidad Nacional de La Matanza busca realizar un relevamiento de los casos de violencia de género del Distrito. La iniciativa se propone, a partir de esta información, generar una sistematización de datos, tanto de organismos públicos estatales como organizaciones no gubernamentales (ONG) en el territorio matancero.

“Es una problemática que tiene una urgencia y necesidad central. En la medida que no se conozca o no se pueda hacer un relevamiento claro de los casos a nivel local, es muy difícil tomar medidas y políticas sanitarias que estén basadas en la realidad”, explicó a la Agencia CTyS-UNLaM la doctora Elizabeth Ormart, investigadora de la UNLaM y directora del proyecto.

El objetivo del proyecto, perteneciente al Departamento de Ciencias de la Salud de la UNLaM, es centralizar toda la información y poder generar un sistema único de registro sobre la víctima, el agresor y el hecho de violencia, disociando datos sensibles de los datos personales identificatorios.

El equipo de trabajo está integrado por docentes e investigadores de los Departamentos de Salud, Ciencias Económicas, Derecho y Ciencia Política y Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad. Además, cuenta con integrantes de la Secretaría de Género de la Asociación de docentes de la UNLaM (ADUNLaM), una de las principales promotoras para generar este proyecto de investigación.

La importancia de este estudio, resaltó Ormart, se debe no sólo a la relevancia del tema, al que consideran como un problema de salud pública, sino a la ausencia de datos unificados en el partido de La Matanza.

En la misma línea, Miriam Ecalle, integrante del equipo, resaltó la importancia de tener datos del territorio. “Es muy necesario poder sistematizar estos datos, en su enorme mayoría fragmentados o no reunidos de una forma unificada, para hacer un análisis en profundidad, conocer mejor la situación y profundizar, en ese sentido, en un fundamento teórico más sólido”, destacó.

Un trabajo en territorio

“Uno de los aspectos del proyecto es conocer cómo se está articulando el tema a partir de la implementación de políticas públicas, la gestión y el manejo de información que va llegando en relación a las denuncias por violencia de género”, detalló Ormart.

De acuerdo al Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres (RUCVM) que pertenece al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), las fuentes nacionales y provinciales para registrar casos de violencia informados por los organismos se encuentran fragmentadas y desarticuladas.

A partir de la investigación, los integrantes del equipo establecieron articulaciones con instituciones y entidades del territorio matancero.  “Nos conectamos y entrevistamos con la Red de Centros ‘Construir Ciudadanía’, integrada por todo un conjunto de ONGs que acompañan a las mujeres y otras personas con diversidades sexuales que sufrieron violencias de género. Estas organizaciones están distribuidas a lo largo de todo el municipio”, especificó Ormart.

Por otra parte, la investigadora indicó que también establecieron contacto con representantes del Programa ENVIÓN-PODES, un espacio que promueve la inclusión social de jóvenes entre doce y 21 años en situación de vulnerabilidad.

A futuro, las investigadoras esperan que la información reunida a partir de la sistematización de datos desemboque en políticas concretas de intervención, para poder aportar soluciones. En el proceso, además, destacan que es clave la visibilización de los distintos tipos de violencia.

“Es importante que se pueda charlar y brindar más información de todos los tipos de violencia, para que no se naturalice y las propias víctimas la puedan identificar como tal. Muchas personas, por ejemplo, padecen violencia psicológica y no la identifican así. Además, la mayoría de las violencias se dan en el plano de lo doméstico”, advirtió Ecalle.

Las investigadoras también subrayaron el rol de la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas, para alertar y evitar situaciones de violencia de género de cara al futuro. “Hay un enorme porcentaje de denuncias de abuso, por ejemplo, que surgieron a partir de las ESI. Con este tipo de herramientas y saberes en materia de género, los niños y niñas van a poder tener otra perspectiva. Necesitamos proyectos de educación y de trabajo a largo plazo”, concluyó.

Algunas cifras a nivel nacional

De acuerdo al Informe Ejecutivo del Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres (RUCVM), que pertenece al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), entre 2013 y 2018 se contabilizaron un total de 576.360 casos de violencia contra las mujeres por razones de género que fueron informados al INDEC. De estos, el 42,6 por ciento corresponde a mujeres de 14 años o más en busca de asesoramiento, orientación y asistencia, el 27,4 por ciento a denuncias policiales, el 21,8 por ciento a enuncias judiciales, el 4,7 por ciento a llamadas de emergencia y el 1,9 por ciento a solicitudes de atención médica de las víctimas.

Según este informe, las mujeres afirman padecer más de un tipo de violencia: psicológica, en el 86 por ciento de los casos; física, en el 56,3 por ciento de las ocasiones; simbólica, en un 20,1 por ciento; económica y patrimonial, en un 16,8 por ciento; sexual, en un 7,5 por ciento. Asimismo, la violencia doméstica prevalece en el 97,6 por ciento de los casos.

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