Bosisio Daniel Pablo ¿negligencia o encubrimiento?

Otro de los secretarios impresentables del municipio de Avellaneda es sin dudas el abogado Daniel Pablo Bosisio a cargo de la Secretaría Legal y Técnica del municipio, el hombre desde que es funcionario municipal ha demostrado tener más interés en los viajes por el mundo que en hacer bien su trabajo.

Salvo las apariciones junto al intendente Jorge Ferraresi, para algún evento político, su ausencia en la oficina es conocida, al igual que la de otros funcionarios a los que la Pandemia les vino muy bien y no les cambió nada.

A la fecha no hemos podido confirmar que el abogado sea realmente Doctor en Ciencias Jurídicas, no se encuentra con matrícula vigente de ningún Colegio de Abogados y salvo formar parte de los docentes de la UNDAV, en la carrera de Derecho todo en su entorno es difuso.

Recuerdo la participación de otros Secretarios Legales y Técnicos en temas que involucran incumplimientos graves de funcionarios, pero a Bosisio eso no parece importarle, nada mejor que cobrar sueldo, extras y premios por hacer solo lo que le pide el intendente y el resto que quede en suspenso.

De Bosisio depende, el Boletín Municipal, la Subsecretaría de Defensa al Consumidor y Lealtad Comercial a cargo de otro impresentable como el abogado Marcelo Fisicaro, más preocupado en ceremonias umbandistas que en su trabajo municipal, eso sí no duda en usar los vehículos del municipio y el combustible para ir a los rituales en La Costa, total sale de nuestros impuestos el costo de su culto, si hay poca actividad útil a los vecinos de parte de Bosisio, no se puede esperar otra cosa del Subsecretario Legal y Técnico Sergio Daniel Ceballos, de quien tampoco pudimos chequear su doctorado en derecho, pero se encuentra vigente su matrícula a diferencia de Bosisio.

Como sea, el municipio tiene muchos abogados, pero curiosamente es uno de los municipios donde menos se respeta la Ley, desde trabajadores en negro, mal registrados, incompatibilidades, superposición de horarios entre actividades profesionales, incumplimiento en los deberes de funcionarios públicos, todo apunta a que la negligencia se termina cuando el funcionario tiene conocimiento de las denuncias puntuales a funcionarios municipales y no actúa conforma a derecho, el silencio de parte de Daniel Pablo Bosisio y la ausencia de acciones al respecto lo hacen cómplice, no es una opinión subjetiva sino objetiva y fundada.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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