Así lo reveló el neurocientífico Facundo Manes, quien se manifestó contrario al proyecto oficialista de bajar la edad de sufragio. El reconocido médico pidió «no dejar la ciencia de lado» al momento de elaborar leyes que afectan a la sociedad.
Veinte años. Esa es la edad en la que el cerebro recién comienza a madurar, según opinó esta mañana en Radio 10 el prestigioso neurocientífico salteño Facundo Manes al ser consultado sobre el desarrollo neurológico de los adolescentes, en medio del debate por la iniciativa para que estos puedan concurrir a las urnas.
El proyecto impulsado por el oficialismo, que de aprobarse permitiría votar a los jóvenes de 16 años a partir de las legislativas del próximo año, no convence al prestigioso médico ya que a esa edad, «basados en lo que sabemos sobre el tema, el cerebro del adolescente está en plena maduración, está básicamente regulando los impulsos, con el cerebro racional».
Manes, docente de la UBA y profesor de Neurología y Neurociencias Cognitivas en la Universidad Favaloro, pidió que estas consideraciones, avaladas por numerosos informes e investigaciones, sean tomadas en cuenta por el Congreso.
«La ciencia es la base para el desarrollo social de un país. Si nos llenamos la boca hablando de la ciencia, no la dejemos de lado cuando pensemos leyes que pueden tener una implicación en la sociedad«, opinó.
Esta mañana, el senador kirchnerista Aníbal Fernández defendió el voto optativo para jóvenes entre 16 y 18 años y llamó a sumarles a los adolescentes los derechos para los que «no están habilitados».
Por su parte, el ex vicepresidente de la Nación Julio Cobos opinó que el proyecto se merece un debate «con el tiempo necesario», y que «es un tema de agenda que quiere poner el Gobierno creyendo que les va a traer un beneficio electoral».


