San Nicolás: Tulio Mattiussi condenado, Anselmo Ojeda condenado, María Luján Rubíes absuelta

Finalmente el martes 24 de mayo del 2022, comenzó un principio de «justicia» para las víctimas y sus familiares de los abusos cometidos en el Jardín Belén de San Pedro, donde los imputados hoy juzgados, dejó como resultado dos condenas y una absolución por el beneficio de la duda.

El Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de la ciudad bonaerense de San Nicolás condenó a 15 años de prisión efectiva a un sacerdote y al portero del jardín Belén de la localidad de San Pedro, por el delito de abuso sexual simple reiterado: las víctimas fueron cinco niños de entre 3 y 5 años.

En tanto, los jueces María Elena Baquedado, Alejandro López y María Belén Ocariz decidieron absolver a la portera del jardín, María Luján Rubíes, por falta de pruebas.

El sacerdote Tulio Mattiussi y el portero Anselmo Ojeda, ambos codenados y cuyos delitos fueron agravados por la condición de guarda de las víctimas, quedarán detenidos con tobillera electrónica en sus domicilios hasta que la sentencia quede firme. Al respecto no hay un detalle de en qué condiciones los mismos cumplirán el arresto domiciliario, ya que por el delito por el que fueron condenados, deberían hacerlo sin posibilidades de acceder a redes sociales o acceso a dispositivos con acceso a Internet, además de imponerles estrictas normas de conducta, bajo sanción de revocar el beneficio.

Durante el juicio, el Fiscal Hernán Granda había solicitado al tribunal la pena de 28 años de prisión para los tres procesados y en el alegato final recordó que la primera señal de alarma fue una serie de síntomas inexplicables y cambios abruptos de conducta en las víctimas, cuatro nenas y un nene.

Los hechos que se analizaron a lo largo del debate en el TOC N°2 de San Nicolás, que se inició el 9 de mayo pasado, ocurrieron a lo largo de 2017 en el jardín Belén, un establecimiento educativo y religioso de la localidad bonaerense de San Pedro. A lo largo de seis jornadas declararon unos 60 testigos.

Para el abogado Ariel Fusco, apoderado como particular damnificado de cuatro de las víctimas, durante las audiencias se expuso “un cuadro probatorio abrumador” en el cual “fueron muy valiosos los testimonios de los progenitores” de los niños.

“No quedan dudas de la existencia de los hechos y de la individualización de los imputados”, sostuvo Fusco en declaraciones a la agencia de noticias Télam antes de conocer el veredicto y cuando sus expectativaseran de “una condena ejemplar” para los tres acusados.

La referente de la Agrupación Contra el Abuso Sexual (Acace), Victoria Piba, había valorado la actitud “luchadora y valiente” de las madres de los niños. “Fue una camino muy duro y hubo varias piedras en el camino”, dijo porque “en estas causas se tiende a manipular y señalar a las víctimas, y eran las denunciantes las que las tenían que responder interrogantes, cuando se estaba investigando otra cosa”.

Tras la realización de pericias, entrevistas de Cámara Gesell y sesiones con psicoterapeutas especializadas, pudo establecerse que se trataba de signos de abuso sexual infantil, cuyos autores los menores identifican claramente en su relato.

La condena abre dos caminos, uno el de las apelaciones de la acusación representada por el Ministerio Público y la querella y el otro el de la defensa, que se juega una morigeración de la condena a sabiendas de que hay una sala de la Casación Bonaerense que suele ser indulgente con los imputados por este tipo de delitos.

El Tribunal Oral 2 dejó una vara baja con la condena a 15 años frente al pedido del Fiscal de 28 años y una absolución por el beneficio de la duda.

Será decisión de la Casación Bonaerense adecuar la condena al delito cometido y elevar la vara sobre la que se terminará dictaminando un fallo firme que se descuenta será apelado hasta la última instancia como suele ocurrir con los sacerdotes condenados por delitos sexuales.

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