Personal de esa institución fue golpeado en tres oportunidades en los últimos días y aseguran que los hechos son frecuentes. «La situación se tornó crítica», advirtió una de las profesionales.
Un técnico de rayos atendía a una joven cuando el padre de la paciente se alteró por la supuesta tardanza del médico. Sin más preámbulos que algunos insultos, comenzó a golpearlo, y como resultado le dejó profundas lesiones en la boca. La escena tuvo lugar el último sábado de mayo en la guardia del hospital Argerich, aunque se repite en forma constante en diferentes centros de salud de todo el país.
«Trabajo los sábados en la guardia central del hospital Argerich, estamos acostumbrados a la violencia verbal constante, pero los últimos fines de semana la situación se tornó crítica. La falta de respeto ya es total», relató Dolores Mansilla, una de las trabajadoras del hospital.
El último sábado, «un hombre alcoholizado comenzó a golpear al cirujano plástico que estaba ahí, y terminó fracturándole un dedo«, informó. Y dijo que el mismo día se produjo otro incidente.
«Era ya el mediodía, una pareja de jóvenes venía de un ‘after’, pero al ser cortes superficiales los que el joven presentaba y llegar justo dos pacientes en situación crítica les expliqué que deberían quedarse a la espera«, explicó. La doctora dijo que entonces la acompañante del herido comenzó a insultarla: «Estaba a los gritos y le expliqué que debía retirarse, y ahí empezó a golpearme, hasta que los enfermeros lograron separarnos«.
Mansilla contó que ese día terminó en la comisaría, ya que la mujer denunció que ella la había agredido.
Al ser consultada sobre el personal de seguridad que se encuentra en el lugar, aclaró que «el policía que se encontraba en la guardia en ese momento no quiso actuar porque afirmó que al ser mujer no la podía tocar«.
La comisaría 24 del barrio de La Boca es el lugar al que se han reportado las agresiones de pacientes o acompañantes contra los médicos, quienes llegan al lugar acompañados por el jefe de guardia y el abogado de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires.
Sobre la presencia de seguridad en el nosocomio, aclaran que «hay una persona en la puerta de la guardia y otra dando vueltas en la parte de urgencia, y además Prefectura también está cuidando en el lugar».
Responsables de la Salud del Gobierno porteño no brindaron una respuesta.
Un problema común
El caso del Argerich dista de ser aislado. Son varios los hospitales que reportan ataques de esa naturaleza cotidianamente. Un informe presentado el año último por la revista del Hospital Aeronáutico Central, en base a un estudio realizado en el servicio de emergencias del Hospital Municipal de Morón, reveló que el 88% de los consultados afirmó que recibió agresiones durante su trabajo. Nueve de cada diez de quienes dieron esa respuesta indicaron que las agresiones físicas fueron producidas por familiares de pacientes en un 89%.
En ese estudio, la presencia de la vigilancia fue considerada insuficiente en el 66% de los profesionales que participaron de la encuesta, mientras que el 30% la calificó de parcialmente adecuada.


