Manuel Adorni ¿el bufón del despilfarro?

Hay situaciones en la Argentina que son un fiel reflejo de la incapacidad de muchos para procesar información y de otros que por ignorancia son incapaces de cuestionar algunas noticias. En esa grave situación social ningún país puede crecer entre una población incapaz de percibir el despilfarro de los bienes públicos que no le pertenecen al gobierno de turno ni a un Juez, que debería velar por el bien común.

Según propias afirmaciones del presidente de la Nación Javier Milei, son el mejor gobierno integrado por los mejores funcionarios, algo que en algún momento se escuchó en la política Argentina de un presidente que terminó contrayendo la mayor deuda con el FMI hablamos de Mauricio Macri y su entonces Ministro de Economía y casualmente el actual Luis Caputo.

Entonces, si damos entidad a que nos gobiernan los mejores, aunque el actual Jefe de Gabinete Manuel Adorni nos informa que es Contador Público egresado de la UADE, la realidad es que su paso por la educación pública no fue el mejor, ya que no avanzó en la misma carrera en la Universidad Nacional de La Plata. Esto no es un dato menor y quizás hasta sea un atenuante para las acciones que viene realizando dentro de la administración pública el coordinador de los ministros nacionales.

Resulta que los medios, informaron sobre la venta de la «casona» o «mansión» de Daniel Muñóz, uno de los ex secretarios de Néstor Kirchner que falleció en el 2016 cuando era investigado por enriquecimiento ilícito junto a su esposa Carolina Pochetti.

La decisión fue producto de las pruebas que lo señalaron como el principal encargado de recibir los bolsos con dinero que se investigaron en la conocida “Causa Cuadernos” que, actualmente, se encuentra en pleno juicio.

De acuerdo con la investigación, el ex secretario habría sido la persona que recibía las coimas que habrían sido abonadas por empresarios involucrados en la obra pública. Aunque, aparentemente, su tarea habría sido trasladar el dinero a puntos como, por ejemplo, la Quinta de Olivos o la provincia de Santa Cruz, se estimó que habría amasado una fortuna (detectada) de unos 70 millones de dólares.

Incluso, el contador del matrimonio Kirchner, Alejandro Manzanares, había reconocido haber armado sociedades fantasmas para que Muñoz pudiera lavar el dinero corrupto. Así, había adquirido un total de 87 propiedades, entre ellas, un territorio frente al mar en la isla Turks and Caicos, donde habría tenido la intención de construir un complejo turístico.

A raíz de la cantidad de inmuebles descubiertos, el juez Marcelo Martínez De Giorgi había decidido dividirlos en tres grupos. El primero constaba de 28 bienes, que fueron los primeros en ser embargados por la Justicia. Desde garajes, un departamento de Puerto Madero, una casa de Mar de las Pampas, y hasta varias propiedades en Capital y en Santa Cruz conformaron la lista.

La segunda división incluyó un total de 26 bienes, entre ellos, más propiedades y vehículos. Por último, el tercer grupo fue formado por otros 33 bienes, en donde se enumeraron autos, terrenos en Mar del Plata, departamentos en Capital, cabañas en Lago Puelo, quince departamentos en una torre de Vicente López, estancias en Santa Cruz y un inmueble en la calle Néstor Kirchner de Río Gallegos.

Después de que la AABE fuera habilitada a administrar los bienes decomisados de causas federales como, por ejemplo, corrupción y narcotráfico, se ofertaron tres propiedades a nombre de Muñoz.

Con la venta de la casona de Villa Devoto, solo restaría subastarse un edificio de tres plantas de 1.245 m2 cubiertos, ubicado en la calle Pedro Ignacio Rivera al 5100, en Villa Urquiza, en donde funcionaban las oficinas del ex secretario privado.

El precio inicial por el inmueble fue tasado en USD 815.795, que no habría tenido interesados en ella. En abril de 2021 hubo un intento previo de subasta, pero no hubo ofertantes en esa oportunidad.

Previamente, el Gobierno había conseguido vender exitosamente un departamento de tres ambientes con cochera en el barrio de Villa Urquiza. La propiedad ofrecía 74 m2 y estaba ubicada en la calle Andonaegui al 2900. Su precio base era de USD 146.290, pero se subastó el 19 de agosto de 2024 a una cifra ligeramente superior: USD 168.059.

Hasta acá la información que de una manera muy ingenua han replicado los medios hegemónicos, como si se tratara de un comunicado de prensa de los que suelen los gobiernos difundir a los medios con pauta.

Incluso colgándose de la noticia, el Jefe de Gabinete Manuel Adorni posteó celebrando la venta como si de un éxito de gobierno se tratara, obviamente sin detalles en lo que a título personal se trata más de un despilfarro que afecta los bienes del Estado o un negociado de algún grupo que controla las subastas importantes, que los hay, antes se los conocía como La LIGA de Remates Judiciales Argentinos de la Ciudad de Buenos Aires, hasta que en un proceso judicial algunos de estos fueron procesados incluso en causas en la provincia de Buenos Aires, varias veces se dijo que se había terminado con esta organización criminal, aunque nadie a la fecha puede afirmar que no exista algo similar.

Valores por debajo del mercado inmobiliario

A la falta de información de la subasta pública, lo correcto hubiera sido que un gobierno que dice combatir la corrupción era publicar todo el proceso con los datos correctos y un estudio de mercado para una subasta que no vaya a pérdida, pero esto no ocurrió.

La información a los ciudadanos era que el inmueble tenía una base de 974.416 dólares y se remató por 673.454 dólares, es decir se perdieron 300.962 dólares, siendo generosos e ingenuos.

Pero hicimos algo que el periodismo grande parece ignorar, y es chequear algunos datos básicos como es consultar la tasación real de una propiedad con esas características.

En el corazón de la zona residencial de Villa Devoto, sobre el emblemático boulevar Salvador María del Carril al 3700, se erige una imponente mansión que ha captado la atención de vecinos y autoridades por igual. Esta propiedad, que perteneció a Daniel Muñoz, ex secretario privado de Néstor Kirchner, se encuentra actualmente en manos del Estado, a la espera de ser subastada.

La casona, construida sobre un terreno de 388 m², cuenta con 639 m² distribuidos en tres plantas y un subsuelo. Su lujosa disposición incluye un estacionamiento, sauna, tres dormitorios con baños privados, salón de juegos y una piscina en el jardín trasero.

El valor real del mercado inmobiliario para una propiedad así es de 3.000 dólares el metro cuadrado, lo que entonces arroja un valor real de 1.917.000 dólares, entonces la pérdida real del Estado argentino ya es de 1.243.546 dólares, alguien al parecer ha realizado un excelente negocio y el Estado argentino una mala venta, ¿fue casualidad?.

Como quiera que sea, hay varios funcionarios que deberían dar una explicación, la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) depende de la Jefatura de Gabinete de Ministros, es decir directamente de Manuel Adorni, pero también hay una responsabilidad judicial ya que las propiedades estaban vinculadas a un proceso judicial, que llevaba adelante el fallecido Juez Federal Claudio Bonadío.

Si sumamos las diferencias entre los valores reales de las propiedades y las ventas cerradas por este gobierno, las pérdidas son de varios millones de dólares.

Entonces surge la pregunta lógica, un profesional, Contador Público, ¿festeja las pérdidas o las ganancias?? y sí es así, que nos diga a los argentinos quiénes han ganado con estas compras inmobiliarias.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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