Mabel Scaglione entre la ignorancia y el Síndrome de Doña Florinda

A veces las redes sociales, son un buen termómetro para comprender la estructura social que tenemos en la actualidad y funciona mucho mejor que un censo ya que los usuarios suelen mostrarse y expresarse tal como son, no es una casualidad que los políticos hoy inviertan más dinero en las redes sociales que en los medios periodísticos y en la publicidad clásica, todo pasa por la interacción online inmediata.

Una vez más la ministra de educación porteña Soledad Acuña vuelve a ser proyectada por los medios hegemónicos y de pauta millonaria que tienen su posición tomada hace años en los nichos empresarios y para eso nada mejor que la derecha, el liberalismo o todo lo que mantenga el «sistema» tal como es.

Si alguien inteligente lee o escucha a Soledad Acuña, lo primero que encuentra es una catarata de incoherencias y de contradicciones, las más relevantes, es que Acuña cuando toma medidas dentro de su jurisdicción, CABA, siempre pide que se respete la autonomía de la Ciudad para delinear su política educativa, pero hace lo contrario cuando se sube a la campaña política para salir a decir que le preocupa la falta de capacitación de los docentes para la escuela del futuro.

Otro dato curioso de Soledad Acuña es que opina de los docentes sin serlo y que llegó al ministerio por ser la cabeza de la Fundación Sophia un invento de Horacio Rodríguez Larreta creada el 3 de mayo de 1995, que perdió la personería jurídica por no presentar balances durante más de 10 años y que algún día debería investigarse con qué finalidad existe.

No nos cuenta cómo sería la escuela del futuro, pero da el pie para que la horda de usuarios de redes sociales que padecen de una ignorancia preocupante se movilicen por afinidad política a descalificar a los docentes afirmando sin dato alguno que la mayoría son unos militantes, sin formación y malos docentes, que quedan pocos, tampoco identifican quienes son esos pocos calificados ni porque lo son, lo dicen ellos y vaya uno a saber desde que pedestal lo hacen.

No es algo de mi autoría el llamar ignorante al que generaliza sin fundamentos, es un tema estudiado por sociólogos, psicólogos y hasta por filósofos, pasando por otros profesionales, donde es un dogma que quien generaliza es un ignorante, al respecto una breve descripción que no es de mi autoría, La ignorancia se expande como una epidemia entre quienes acostumbran «generalizar», pues suponen que los pocos conocimientos que poseen, son todos los conocimientos que pueden tener. Generalizar es un síntoma de ignorancia y arrogancia que abunda entre gente de casi cualquier ideología pero que parece darle la sensación a muchos de que tienen más razón.

Mabel Scaglione

La usuario Mabel Scaglione, no dudó en calificar y adjunto las capturas de sus dichos a los docentes de poco profesionales en su mayoría y en su completa ignorancia y arrogancia olvidó el detalle de exponer en qué basa su comentario, más aún, habla de unos pocos o una élite a los que tampoco pudo identificar.

Otra usuaria le remarcó su falta de argumentos y Mabel reculó diciendo que no dijo o que no escribió lo que escribió, demostrando que su relato es tan efímero como su capacidad de comprensión y coherencia.

Ante esto ya indignado de que alguien manifieste una cosa y luego la niegue, le remarqué su incoherencia y con los fundamentos necesarios le recordé que generalizar es un síntoma de ignorancia cuando no se argumente, más si tenemos en cuenta que todo surge de declaraciones de una política que no es docente, es decir, alguien que desconoce que es ser docente, que ni siquiera conoce la formación y la carrera, pero opina con intencionalidad política, algo curioso si tenemos en cuenta que Mable Scaglione además de presentarse como docente, escritora y estudiante de ciencias políticas no comprende el uso correcto de las palabras democracia y dictadura.

Por si fuera poco, en sus redes, Mabel suele adoptar una posición que también ha sido analizada y clasificada como el Síndrome de Doña Florinda, la invito a leer y tal vez mejore su socialización y sus comentarios en las redes sociales.

Se sintió ofendida e incluso me dijo que la insulté por lo de definir a sus comentarios como propios de una persona ignorante, pero en su perfil de Linkedin ella misma lo ha completado con errores de ortografía y confundiendo el nombre del instituto donde dice haber sido docente 10 años, escribiendo con Y en lugar de con i, ¿cómo se llama eso? si no es ser ignorante.

Digo si te jactas de ser docente y escritora por lo menos escribí bien para salir a criticar a la mayoría de los docentes, sino, eso es una incoherencia, te guste o no es así y los fundamentos los estoy detallando porque no hay nada personal, pero sí me parece muy grave que siendo una mujer de dudosa estética visual para subir contenidos opine de falta de formación de docentes para el futuro, digo, vos usas las redes sin cuidar la estética, te promocionas como exitosa con un mantel barato y roto?

Como dije ¿desde dónde te paras a denostar a los docentes?, cuando vos no podes resistir un análisis profesional, porque te informo que hay libros sobre la estética visual y la producción de contenidos, que te vendrían muy bien leer o hay cursos así como propones vos online que te capacitarían para mejorar y estar capacitada en lugar de producir videos que parecen de humor o memes.

Siempre rescato que en las redes sociales hay material para poder dar ejemplos de la manipulación de los políticos de aquellos que en su resentimiento y decadencia en lugar de capacitarse ellos salen a colgarse del trabajo de esos docentes que los hay buenos y malos, como los hay con vacación y sin vocación, pero es lo que hay, como en todas las profesiones, así como hay periodistas que callan y no hacen periodismo, obedecen aún cuando saben que están desinformando, no es mi caso, nunca me voy a quedar callado cuando vea que la sociedad se degrada por gente que escribe sin pensar.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.