Aunque está demonizado por su alto contenido calórico, este nutriente es combustible para el cerebro.
El azúcar es un producto de origen natural que se obtiene a partir de la caña de azúcar o de la remolacha. Para convertirse en la sacarosa que le ponemos al café, es necesario que pase por un proceso de refinamiento. Cuanto más blanca es el azúcar, mayor es también su pureza y su grado de refinamiento para los diferentes usos.
Es necesario informarse y saber qué es cierto y qué no acerca de este controvertido nutriente:
Es falso el mito de que el azúcar marrón o negra sea más sana que la blanca.Lo cierto es que el color marrón del azúcar negro se debe a que quedan restos de melaza.
También es falso el hecho de que eliminar el azúcar pueda prevenir enfermedades.
Como todo alimento, es conveniente consumirlo con moderación.Pero al ser un nutriente que aporta energía al cerebro, no es necesariamente nocivo en sí.
Para quienes practican deportes, sobre todo los de alta exigencia, los azúcares son útiles para reponer el cuerpo luego del esfuerzo físico.
El azúcar es menos calórica que la grasa, si su consumo es excesivo puede contribuir al aumento de peso.
Por otra parte, los productos «sin azúcar» contienen edulcorantes que pueden tener otros nutrientes (grasa o proteínas por ejemplo) que sí aporten calorías.
No es cierto que el azúcar causa hiperactividad en los niños. No hay evidencia científica de que las golosinas en sí mismas causen excitación.
Por último, tampoco es cierto que el azúcar cause diabetes. Esta enfermedad tiene causas complejas asociadas a la genética y al sobrepeso. No obstante, su tratamiento sí conlleva la eliminación del azúcar en la dieta diaria.



