Justicia por Darío Adolfo Ávalos

asesinato-UOCRA-Lomas-de-ZamoraDarío Adolfo Ávalos, tenía 40 años y era un trabajador de la construcción. Sus compañeros lo habían elegido delegado. Fue asesinado el 11 de marzo del 2014, por la patota de la UOCRA de Lomas de Zamora, dirigida por Walter Leguizamón y Ramón Cabrera, que ordenaron y organizaron el ataque de una patota con armas de fuego y armas blancas, con el objetivo de disuadir a un conjunto de trabajadores del propio gremio que se habían organizado en forma independiente para solicitar trabajo ante la empresa ESUCO.

Tanto Leguizamón como Cabrera son alfiles de Gerardo «Batallón 601» Martínez, el líder de la banda criminal que representa la burocracia de la UOCRA.

Para llevar a cabo su plan contaron con el apoyo de la patronal de la obra de la empresa ESUCO, propiedad de Enrique Wagner y de la Policía Bonaerense.

Hechos:

El día 11 de marzo del 2014, apenas comenzaba la mañana frente a la empresa ESUCO, en Villa Fiorito, se hallaban el delegado de la UOCRA Darío Adolfo Ávalos y más de 20 trabajadores quienes reclamaban la reincorporación de compañeros despedidos y peticionaban fuentes de trabajo.

El reclamo no solo era compartido por el secretario general Walter Leguizamón, sino que los despedidos y el que no se tomara gente perteneciente a este grupo respondía a una expresa decisión del Secretario General de Lomas de Zamora, quien consideraba el reclamo y su organización independiente como un abierto desafío a su autoridad  como Secretario General de la UOCRA de la zona.

El ataque fue un verdadero plan criminal orquestado por Leguizamón y del que participaron varios delegados de la UOCRA de Lomas de Zamora, se dividieron roles y acciones.

Un grupo de alrededor de diez ocupó la obra de ESUCO desde la madrugada, contando con la total complicidad de la empresa que permitió el acceso a la misma de gente que no eran trabajadores y se encontraban armados.

Otro grupo de entre 30 o 50 hombres que portaban armas de fuego, armas blancas y varillas de metal, arribaron al lugar en varios vehículos.

Para hacer esto posible habían convocado a la fuerza de choque a la madrugada a la sede de la UOCRA de Lomas de Zamora y de allí salió el segundo grupo, algunos de los automóviles pertenecían a la UOCRA central.

La convocatoria produjo tal desorden en el vecindario y temor que hubo llamados al 911 denunciando la presencia de la barra armada. Sin embargo la policía no tomó ningún tipo de prevención.

Alrededor de las nueve de la mañana, comenzó la agresión criminal frente a la empresa ESUCO, y a disparar con armas de fuego la patota de la UOCRA, tanto desde el interior de la obra como desde la caravana que había arribado.

Hiriendo por la espalda a Darío Adolfo Ávalos, quien con sus compañeros trataban de huir del lugar, otro de los disparos alcanzó a Marcelo Fernández, provocándole una lesión en el glúteo. También fueron lesionados Andrés Alcides Noguera y Alcides Noguera, quienes sufrieron múltiples traumatismos, por los golpes infligidos, al punto de quedar sin conocimiento.

Todo lo sucedido fue ante los ojos de un patrullero de la Bonaerense con su personal dentro de la obra de la cual gente armada disparaba. Minutos antes otro patrullero se había retirado sin antes advertirles a las víctimas que se fueran porque «venía la caballería», mostrando claramente que tenían conocimiento del ataque planificado.

 

LA IMPUNIDAD

Después de un año la causa judicial que investiga el crimen se ha desmembrado en dos, y en ninguna se encuentran detenidos ni indagados los verdaderos responsables del ataque y mucho menos del encubrimiento y/o participación de los directivos de la empresa ESUCO y de la Policía Bonaerense.

Ambas causas tramitan ante la UFI Nº 5 de Lomas de Zamora, en una de ellas fue requerida la elevación a juicio por 7 miembros de la patota por el delito de «Homicidio Agravado con premeditación y Lesiones Graves» todos los imputados gozan de la libertad.

En la segunda causa se ha detenido en ella a otro de los agresores que permanecía prófugo y se encuentra en Cámara para definir su prisión preventiva.

Más de 15 agresores identificados la mayoría como delegados de la UOCRA permanecen prófugos.

Solo un gran movimiento popular puede revertir, que este plan criminal quede impune como lamentablemente tantos cometidos por la burocracia sindical contra los trabajadores y sus organizaciones independiente.

Por ese motivo se ha decidido formar una Comisión de Familiares y Amigos de Ávalos.

2 comentarios de “Justicia por Darío Adolfo Ávalos

  1. La imagen no corresponde con la noticia. Él es Darío Avalos, del Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF), asesinado en Septiembre de 2014 por delincuentes, cuándo llegaba a su domicilio.

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