Juan Manuel Ibarguren, en apenas poco más de 2 años de intendente, ha demostrado con creces, el daño que le produce a la política, pero especialmente a los ciudadanos, cuando un partido político impone a un incapaz para gestionar en elecciones, donde muchos votan por afinidad ideológica y no por las condiciones del candidato.
Juan Manuel Ibarguren, nació el 1 de noviembre de 1985, en CABA, posee estudios universitarios como Licenciado en Administración de Empresas de la UBA, y si bien manifiesta haber trabajado en distintas empresas privadas, incluyendo trabajos en el exterior del país, su crecimiento patrimonial comienza con la actividad pública donde es funcionario en el municipio de Pinamar desde el 2015 formalmente aunque ya tenía vínculos con la política. Su amigo personal y jefe político Martín Yeza, lo propuso para reemplazarlo en la intendencia y aunque tuvo todo el aparato oficial del PRO, en las elecciones del 2023, se proclama ganador en medio de un escándalo de fraude.
El otro candidato Gregorio Estanga de Unión por la Patria, recurrió a la justicia y luego de un proceso donde se constataron irregularidades en los conteos y la información del correo, Ibarguren gana las elecciones por 1 voto, obtuvo 8.115 sufragios (37.223%) contra 8.114 de Estanga (37,218%).
Un triunfo tan acotado deja un ganador débil y con escasa legitimidad, quizás por eso, Ibarguren es la continuidad de Martín Yeza, pero con la diferencia de que carece de la cintura política y las condiciones para el cargo, la intendencia de Yeza no fue buena, pero Ibarguren agravaría todos los malos indicadores.
Economía
Según algunos datos, la deuda del municipio que Ibarguren heredó de Martín Yeza, rondaba los 3.000 millones de pesos.
En poco más de 2 años, con Francisco Montes a cargo de Hacienda, la deuda superaría los 15.000 millones de pesos.
Uno de los principales problemas que enfrenta el municipio es la morosidad de los vecinos en el pago de las tasas, una cifra importante que alcanza al 50% de los contribuyentes y es un grave problema recaudatorio para el municipio.
A pesar del alto porcentaje de morosidad, el municipio consiguió que el HCD le aprobara aumentos del orden del 33% y de un 66% a los balnearios, lo que generó protestas contra el intendente por parte de los concesionarios.
Hasta aliados políticos como el concejal de LLA José Luis Arata criticaron con dureza los aumentos del intendente al señalar que los aumentos no mejoran la calidad de vida de los vecinos y crea inestabilidad en la confianza de los inversores que denuncian que las reglas no son claras en el municipio.
Y si de falta de confianza y credibilidad se trata, Ibarguren enfrenta reclamos salariales de los empleados municipales donde ha incumplido durante el 2025 las promesas de mejoras salariales y por el contrario, se produjeron demoras en el cumplimiento de los sueldos.
El sindicato de empleados municipales incluso denunció al intendente en el HCD por incumplir con las formalidades para la asamblea que trata el presupuesto 2026 donde no se convocó al gremio y así eludir el debate sobre las promesas incumplidas, situación que demuestra que el intendente no gobierna cumpliendo las normativas sino a su conveniencia personal.
Idéntica denuncia de no convocatoria realizó Luis Sanza vocero de la Asociación de Concecsonarios de Playa, que dice no fueron convocados para aprovechar la ausencia y generar un aumento desmedido.
Seguridad
Todo lo prometido en su plataforma de campaña quedó en eso, solo promesas, la inseguridad golpeó fuerte al municipio de Pinamar durante el 2025 y en lugar de capacitar al personal de seguridad municipal, lo que ocurrió fueron denuncias varias por maltrato a vecinos, una de las más relevantes fue la de la ex concejal Ana Laura Méndez Pinela, que incluso denunció intimidaciones a su persona.
Si bien se dice que durante el 2025 hubo un incremento en los delitos de robos y hurtos, curiosamente ni la oposición ni los medios locales, muchos con importantes pautas municipales, han hecho foco en delitos graves como es la trata de personas, la explotación laboral y sexual, más la producción de contenido de abuso de menores.
La situación de la seguridad no es eficiente desde que estaba Yeza al frente del municipio y eso que el propio Cristian Ritondo posee viviendas y negocios en Pinamar, durante su gestión como Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, los recursos de la Policía Bonaerense se despilfarraron en por ejemplo un uso recreativo de helicópteros policiales, que hacían de taxi para por ejemplo la fotógrafa del municipio Catalina Mielke, quien aprovechaba esos paseos para hacer historias desde la cabina demostrando la impunidad con la que se pueden manejar los políticos y sus mujeres.
Quizás por esos favores algunos altos jefes policiales que pasaron por la Superintendencia de Región Atlántica se retiraron con un patrimonio millonario, incluso algunos de estos fueron solicitados a María Eugenia Vidal por el propio Martín Yeza.
Entre los escándalos del 2025, se puede mencionar en lo referente a la seguridad, las denuncias de los vecinos de que por ejemplo a la comisaría 1ra le habían cortado el gas y los servicios de Internet y cable por falta de pago.
Sociedad
Poco y nada ha hecho Juan Manuel Ibarguren por acercarse a los vecinos, algo inteligente que cualquier político que gana por un voto haría, por el contrario, su actividad social solo se limita a fiestas y eventos exclusivos, donde habrá oportunidades para beneficio personal o de su esposa, que se beneficia de trabajos mediante su empresa Monada Grupo Creativo de marketing y relaciones con los medios.
En ninguno de los casos de vecinos comunes se lo ha visto al intendente preocupado o colaborativo, ejemplo reclamos de salud pública, reclamos de justicia el más emblemático el de Justicia por Fausto, pero no es el único en el rubro de los obreros de la construcción y la falta de controles municipales de las obras, algo curioso porque podría representar un importante sistema recaudatorio si se controlara y sancionaran las infracciones a las normativas de seguridad d e higiene.
Una vez más, el humor de los vecinos de Pinamar y de Gral. Madariaga son puestos a prueba por la ineficiencia del municipio para evitar que líquidos cloacales inunden terrenos, el supermercado con pérdidas millonarias y afecten el tránsito por la ruta 11, es decir a la deuda, se suma más deuda por los daños y los reclamos que el municipio deberá asumir.
Conclusión
El intendente Juan Manuel Ibarguren no consigue una buena imagen de su gestión ni con los millones de pesos que gasta el municipio en pauta oficial y a pesar de que algunos periodistas no tienen problema en quedar como «ensobrados» al tener varias pautas millonarias, a su esposa como empleada municipal y su hijo como asesor de Martín Yeza, millones en favores con la nuestra.
Un solo voto, muy caro para Pinamar.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw



