Jey Mammón y los peligros del regreso de un abusador confeso

Pasados pocos meses del escándalo judicial que llevó al artista Jey Mammón a ser apartado del canal Telefe y a que se tomara un tiempo para pasear a sabiendas de que la causa judicial tendría un resultado a su favor por un detalle técnico que no debería aplicarse a este tipo de delitos y es la prescripción.

La definición general sería el concepto de prescripción consiste en que si pasado un tiempo razonable (el cual viene determinado por la ley) desde la comisión del delito sin que se haya castigado al culpable, haría que la pena ya no pudiera cumplir sus finalidades de prevención general y especial.

Es decir, por alguna extraña circunstancia los legisladores argentinos, no han colocado a los abusos sexuales de menores dentro de los delitos que no prescriben, fundamentos para ello sobran, no solo legales, sino clínicos en cuanto al proceso que cada víctima debe transitar, acompañado de traumas y limitaciones para superarlo.

El caso de Jey Mammón, volvió a mostrar la decadencia de miles de argentinos que sin conocer la causa, sin conocer la Ley, adhirieron al discurso del artista que no dudo en apelar a todos los recursos posibles para descalificar a la víctima, asumir él el rol de víctima apelando a la grieta que instauro en la cabeza hueca de millones de argentinos que si un tipo con cierto éxito, es denunciado por un adolescente sin sus recursos, es solo para extorsionarlo.

Lo lógico sería dudar de personajes como Mammón, o en realidad de Juan Martín Rago, que tiene 47 años, y tenía pleno conocimiento de que quería intimar con un menor, hecho que llevó adelante y que si en su representación mental hay quienes se aprovechan de personas como él, debería haber de mínima tener la prudencia de saber la edad de ese cuerpo que lo excitaba, los deberes de cuidados son siempre para el adulto no para el menor, les guste o no a los defensores de un degenerado confeso.

Se sabe en el mundo entero que los abusadores sexuales son irrecuperables, razón por la cual algunos países han recurrido a la castración de los violadores, que tampoco dieron los resultados esperados, ya que muchos violaban a sus futuras víctimas con más violencia usando objetos, justamente porque son irrecuperables.

Ese es el grave riesgo de los abusadores en general y es más preocupante en el caso de Jey Mammón que este, lejos de mostrarse arrepentido, de reconocer que debió actuar distinto y buscar ayuda, tenga un discurso peligroso donde no solo se victimiza él, sino que envía a la sociedad un mensaje de odio, en el cual la víctima termina siendo objeto de cualquier comentario despectivo o pensando que porque Mammón tiene «fama» y «dinero» es la víctima, pero no es así, ya que justamente estos personajes buscan menores para poder manipularlos y sentirse más seguros. Cuando pasan los años y ya no encuentran posibilidades para engañar a menores o adolescentes, terminan siendo estafados por sus parejas adultas, que los estafan y les suelen sacar dinero, casos abundan en nuestra farándula de casos así.

Por eso no es un dato menor que los mismos medios que con hipocresía se escandalizan por casos policiales de abusos, no tienen problemas en darle aire y trabajo a personajes como Jey Mammón que no son un buen ejemplo, sino todo lo contrario, representan la impunidad con la cual se mueven gracias a la complicidad de los legisladores que NUNCA se ocuparon de velar por los derechos de los Niños.

El cruce entre Jey Mammón y la periodista Valeria Sampedro, es en realidad una muestra de la decadencia de la sociedad, donde sientan en una mesa a un personaje que juega al disruptivo para darle glamour a una conducta delictiva, o alguien cree que este sería el único caso de un menor en la vida de Mammón cuando toda la bibliografía forense los cataloga como irrecuperables.

Inmediatamente de conocida la intervención de Valeria Sampedro aclarando que Jey mentía porque no era ni víctima ni fue declarado como él dice inocente, sino que la absolución procede por la prescripción, muchos usuarios de ideología liberal y de derecha, salieron a criticar a Sampedro acusándola de feminista?, para que se entienda, muchos de esos que en sus muros agitan la libertad liberal, les molesta el feminismo pero no un abusador de menores?? esos son sus valores morales y sociales?

Incluso uno de estos que agredía a otros que criticaron a Jey Mammón, cuando le pedí que expusiera sus fundamentos ya que además de mentir desconocía sobre el tema, se ofendió me bloqueo y me escribió en privada para amenazar, así de ridículos y peligrosos son, si sos amigo del usuario Marcelo Alberto en Facebook y tenés hijos menores no los dejes cerca.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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