Javier Milei el «niño roto» presidente

Mientras todos los indicadores económicos se encuentran en ROJO, solo minimizados por un Luis Caputo que al hablar se lo nota incómodo y por momentos ido al pausar su alocución, buscando continuar con las oraciones que son forzadas, Javier Milei se muestra excitado y derrochando irresponsabilidad en sus comentarios.

Vuelve a la postura del político en campaña agresiva, insultando, amenazando pero por sobre todo, mintiendo.

Para que el «niño» Javier no se enoje de más, Karina organiza las visitas más bizarras que se pueden generar en una crisis grave, lo rodean al presidente trolls, mediáticos, brujos y lo peor que integra la política actual, es obvio que ninguno puede aportar una idea constructiva, pero la diversión está garantizada y Javier Milei, el hombre quebrado cuando niño por la violencia física y psicológica de sus padres, ahora goza con ver a un grupo alentándolo, a él a quien su padre le gritaba que era un inútil que no servía para nada.

El propio Javier Milei a contado públicamente las palizas que recibía y que lo dejaban sin poder caminar, reconociendo que todo eso lo daño gravemente y que por ese motivo el no iba a tener hijos, porque sabía que no está bien y no quiere repetir en su hijo lo que él vivió, es decir, tiene muy claro eso de que el abusado se transforma en abusador.

Pero un tipo con la estructura psicológica de Javier Milei es peligroso para sí y para terceros, porque fue criado en el lenguaje de la violencia, de la crueldad física y verbal, de la humillación, incluso de la perversión, aprendió que para demostrar el poder hay que dominar, doblegar y romper al otro como sea.

A pesar de que siempre Javier Milei tuvo reacciones agresivas principalmente con mujeres, esta conducta no tuvo los reproches suficientes, pocos le pusieron límites, una de las más valientes fue Marcela Tinayre, que hecho a Javier de su programa al aire.

Por esa conducta reiterada y reprochable Milei agrede a la periodista Teresita Frías en una conferencia en Metán en Salta en el año 2018 Javier Milei es imputado de oficio por la Fiscal penal de Violencia Familiar y de Género de Metán, Susana Redondo Torino. Intervino el juez del fuero, Carmelo Paz, que siguió las pautas fijadas por las leyes provinciales 7403 y 7888. ¿Conclusión? El magistrado dispuso “medidas preventivas”. Hoy la medida más relevante es el resultado de las pericias psicológicas a Javier Milei, por parte de profesionales de la OVFG.

Otro hecho grave ocurrió el mismo día al salir del Colegio de Abogados, Milei y las personas que lo acompañaban se fueron a cenar a un restaurante del pueblo. Cuando se sentó, el economista fue atendido por la moza Karina Banegas, quien le tomó el pedido. Según una serie de artículos publicados por El Tribuno, Milei estalló de furia cuando le llegó a la mesa el bife de chorizo que había pedido. «Yo lo pedí jugoso y esto está seco. Estuve media hora esperando y mi tiempo vale oro«, le habría dicho a la moza.

De acuerdo al relato, Banegas retiró el plato ante la queja para cambiarlo. Al cabo de unos minutos volvió a aparecer con otro bife y Milei cortó la carne, tiró los cubiertos y, enojado, insistió: «Me lo voy a tener que comer así, porque mi tiempo vale oro».

Cuesta creer que el eje de Javier Milei sea Karina Milei, quien a demostrado ser la única capaz de contenerlo, pero ¿es la persona recomendada para hacerlo? porque tampoco es una persona libre de las traumáticas vivencias de Javier.

La soledad y el encontrar refugio afectivo en los perros tiene su lógica, ellos no defraudan y suelen lamerse sus propias heridas.

El exceso de alegría cuando participa en eventos militares es otro indicador tardío de su espacio de juego, por eso no duda en vestirse de uniforme pero la vida real no es un juego y estas conductas son aprovechadas por oportunistas que estimulan la pavada por sobre la realidad.

Entretener a Javier Milei no es difícil, basta con ir por cuestiones místicas, instalar conspiraciones y enemigos que quieren arrebatarle su momento, así Javier se parece mucho al gordo «Pituca» de la canción de Los Redonditos de Ricota.

Las últimas declaraciones de uno de los fundadores de LLA y amigo personal de Javier Milei son graves y más grave es el hecho de que el presidente no las haya desmentido, Gastón Alberdi, directamente lo acusa de consumir y distribuir material sobre pedofilia, de consumir pornografía gay, de ser un mentiroso serial entre otras acusaciones.

El lanzamiento de la campaña para octubre en Córdoba fue más un circo que un evento serio de la política.

“Más de 200 francotiradores” desplegados en los techos y hasta en la “rueda de la fortuna” para cuidar un acto de Milei… ¿El detalle? Apenas “500 personas” asistieron. Un operativo de película para una convocatoria de cuarto de sala.

La postal en Córdoba es clara: “mucha bala, poca gente”. El régimen libertario se blinda cada vez más mientras el pueblo se aleja cada vez más.

La conclusión es que Javier Milei llegó a la presidencia prometiendo terminar con todo lo que eran beneficios, la casta, los curros, jurando no aumentar las tarifas hasta que los sueldos sean fuertes, dolarizar, ser experto en crecimiento con y sin dinero, no volver a endeudar al país con préstamos porque eso era condenar a generaciones que aún no nacieron a malas condiciones por la deuda y los condicionamientos para crecer, todo muy lindo, de todo eso, no cumplió y ya no puede cumplir nada.

Ante los escándalos por las coimas y los hechos de corrupción los niega y acusa a la IA, perdiendo así la credibilidad de millones que lo votaron a pesar de ser un violento, excéntrico y poco claro para hablar.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *