La desaparición de dos jóvenes de Florencio Varela y el hallazgo del auto de alta gama de uno de ellos con dos cuerpos calcinados en su interior, generaron una reacción en la sociedad de conmoción por lo ocurrido y la familia de uno de los jóvenes realizó distintos reclamos que podrían derivar en denuncias.
Familiares de Lautaro Tomas Morello, denunciaron en los medios de prensa que cubren el hecho, demoras en la investigación, el pedido de 1.500.000 de pesos para una autopsia más rápida si querían saber la identidad de los cuerpos y que se podía demorar hasta 2 meses o más para identificar los cuerpos en caso que exista ADN para analizar.
Quienes conocen a Lautaro lo describen como un buen chico, sano y trabajador, incluso en el 2020 fue noticia junto a su hermano, cuando en la pandemia con el dinero del IFE su hermano Matías compró una hidrolavadora y comenzó a lavar autos en la calle, con la ayuda de su hermano menor Lautaro.
Todo es especulación y a pesar de las características mafiosas de los crímenes, los familiares denunciaron desinterés de la fiscalía que interviene, ni siquiera fue al lugar cuando es lo habitual ante delitos que terminan con la muerte de las víctimas.
Por el lado de la familia de Lucas Escalante no han surgido declaraciones a la prensa y solo se ha mencionado que en una oportunidad Lucas fue secuestrado y su familia pagó un rescate, señalan que su padre es dueño de una constructora con vínculos políticos y que el auto BMW incendiado que usaba Lucas con un valor cercano a los 50.000 dólares se lo había regalado a su hijo ya que le gustaban los autos y la velocidad.






