Javier Milei puede quedar preso de sus palabras por no denunciar ante la Justicia, como está obligado, dos supuestos hechos de los que habló en Neura.
Ayer (14/05) Javier Milei, volvió a hablar de un «intento de golpe de Estado« en su contra. No es la primera vez que lanza una acusación tan fuerte, pero nunca presentó la denuncia ante la Justicia, como está obligado por ser funcionario público. Ahora, el denunciado fue el Presidente.
«Después de que Manuel gana en CABA hubo un ataque especulativo (…) los medios jugaron en contra del programa económico y cargaron la calle con malas intenciones. Hubo un intento de golpe de Estado, hay que decirlo así, y fueron cómplices los medios, los políticos, los empresarios que no les gusta este modelo«, dijo Javier Milei en la entrevista en Neura.
Tras esta declaración, la diputada nacional Marcela Pagano denunció penalmente al Presidente por «encubrimiento«.
Según la denuncia, Pagano sostiene que Milei incumplió su deber de funcionario público al no denunciar dos hechos que el propio jefe de Estado relató en el intercambio periodístico: uno tiene que ver con lo del supuesto golpe de Estado, y el otro con un intento de coima por parte de un empresario.
Con respecto al primer comentario, la diputada (ex LLA) aseguró que « configuraría prima facie el delito previsto y reprimido por el artículo 226 del Código Penal (atentado contra el orden constitucional y la vida democrática) y, eventualmente, los tipos del artículo 227 bis y concordantes».
«Se trata, en cualquier caso, de delitos de acción pública, de gravedad institucional máxima, cuya investigación es indelegable«, agrega en la denuncia.
Acerca del intento de coima, Marcela Pagano asegura que «la conducta del empresario», tal como la describe Javier Milei, «encuadra prima facie en el delito de cohecho activo previsto y reprimido por el artículo 258 del Código Penal, en función del artículo 256 del mismo cuerpo legal, con la agravante prevista por el artículo 259 bis si se acreditara la condición de Presidente de la Nación del funcionario al que se dirigió la oferta».
Milei había dicho ayer que un empresario habría intentado ofrecer coimas a integrantes de su gestión, aunque no dio nombres ni detalles sobre el episodio. “Si yo te bloqueo una coima y no te acepto una coima, ¿a quién tendrías que haber criticado?”, planteó.
El mandatario sostuvo que los medios “se pusieron del lado del que quiso coimear” y afirmó que parte del periodismo actuó para debilitar las negociaciones económicas encabezadas por el ministro Luis Caputo.
Cabe recordar que tanto el Presidente como cualquier funcionario público tienen obligación legal de denunciar delitos de corrupción conocidos en ejercicio de sus funciones. El artículo 177 del Código Procesal Penal establece ese deber para funcionarios y empleados públicos.
Además, la Ley de Ética de la Función Pública exige denunciar cualquier acto que pueda constituir un delito o causar perjuicio al Estado.
Mucho ruido y pocos tribunales
Urgente24 ya había advertido el 11 de marzo pasado, a propósito de declaraciones de Felipe Núñez -director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor de Luis Caputo- sobre «un intento de golpe de Estado» contra el gobierno de Milei, que los funcionarios están obligados a realizar una denuncia penal ante un hecho de tal magnitud.
Sin denuncia penal, las acusaciones del Presidente o cualquier otro funcionario se reducen a meras estrategias de narrativa política.
Por caso, Milei tampoco llevó a la justicia las imputaciones que hizo desde el Congreso contra los empresarios Paolo Rocca (Techint) y Javier Madanes Quintanilla (Fate/Aluar) de quienes dijo que intentaron «extorsionar» al Gobierno.
«Porcino iraní» y «sorete»: Javier Milei desbocado
En una nueva jornada de exposiciones mediáticas, Javier Milei volvió a quedar en el centro de la polémica por el tono de sus declaraciones. Durante entrevistas en los streamings Neura y Carajo, el mandatario lanzó durísimos ataques contra periodistas, dirigentes políticos y sectores que, según él, buscan desestabilizar a su Gobierno.
Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando Milei, sin mencionar directamente a Pagano, utilizó la expresión “porcino iraní” para referirse a ella, en medio de una crítica vinculada a supuestos financiamientos extranjeros y operaciones mediáticas.
“Que haya salido el quilombo de los rusos, se cortó lo ruso. Y hay otro quilombo más que tienen, que los dejó sin financiamiento. Por eso el porcino iraní está como loca”, lanzó el Presidente durante su participación en el canal de streaming Carajo.
Pero la tensión escaló todavía más cuando el jefe de Estado cargó contra Débora Plager por sus declaraciones sobre el caso de los fetos hallados en una clínica de Villa Ballester.
Durante una entrevista con Daniel Parisini, conocido en redes como “Gordo Dan”, Milei acusó a la periodista de ser “cómplice de asesinato” por haber defendido públicamente la legalización del aborto durante el debate parlamentario de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
“Ella y todos los pañuelitos verdes son cómplices de todos los muertos que hay por abortos. Son todos cómplices de asesinato en el vientre de la madre”, lanzó.
Incluso llegó a vincular la caída de la natalidad en la Argentina con la legalización del aborto. “Acá hay un genocidio y Plager es cómplice de eso”, sostuvo.
Por más que parezca una obviedad, hay que destacar que la caída de la natalidad no tiene vinculación con la legalización del aborto: los datos oficiales lo desmienten.
Según estadísticas de la Dirección de Estadísticas e Información de la Salud (DEIS) del Ministerio de Salud, la tasa de natalidad en el país viene descendiendo desde 2014, mientras que la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo ocurrió recién en 2020.
Para colmo, la acusación de Milei contra Plager fue totalmente infundada, dado que se basó en un recorte malicioso de sus dichos. Ella había dicho: “Yo fui una de las periodistas que fue al Congreso para promover la Ley de Interrupción del Embarazo, pero a los ocho meses es un asesinato”.



