Cristina Pérez y el periodismo carroñero

Hace tiempo, que Cristina Pérez dejó de lado el periodismo entendido como la profesión de recoger, elaborar, interpretar e informar al público, para simplemente ser vocera de un espacio político que justamente ha crecido en la población no por sus logros al gobernar o legislar, sino por la oportuna manipulación de los medios y las redes sociales, aprovechando el impacto que genera en la ciudadanía una supuesta noticia montada en una puesta en escena que se apoya en una campaña fuerte en las redes sociales.

Esto que parece complejo en realidad es muy sencillo, grupos navegan las redes sociales, postean buscando reacciones y en base a estadísticas tienen un panorama de la situación, se espera una noticia que sirva de ignición y con los medios afines se construye una supuesta realidad en la que interactúan los mismos grupos que están latentes y pendientes en las redes generando comentarios y supuestas reacciones sociales que sirven para estimular miedos y enojos.

El papel de estos periodistas carroñeros es vital, muchos ciudadanos por ignorancia no tienen los elementos para elaborar un simple análisis de la información y dan por cierto lo que escuchan o leen de «exitosos periodistas». Cuando la realidad es que personajes como Cristina Pérez están allí por muchas condiciones que poco o nada tienen que ver con ser buenos periodistas, porque al igual que muchos de los que se dicen periodistas, hace años que no elaboran un artículo que se pueda considerar periodístico. Ergo, sus presentaciones, sus gestos tienen más que ver con la actuación que con el periodismo, cualquier estudiante de teatro podría reemplazar a estos periodistas porque no informan sino que buscan generar reacciones.

De los políticos argentinos, poco podemos esperar, en el mundo la política está manchada por la corrupción y la mentira, pero acá además son mediocres. Dinero y poder, también afectaron al periodismo, los periodistas de los grandes medios perdieron independencia y deben moverse dentro de la línea editorial del medio que está controlada por la pauta, no hay declaración más hipócrita de un periodista cuando agradece al medio por su libertad.

A días de las elecciones, parece que el macrismo y los medios afines descubrieron la INSEGURIDAD, personajes nefastos como Viviana Canosa repiten una y otra vez que el gobierno liberó presos en la pandemia lo cual no solo es una torpe mentira, sino que se manipula y subestima la inteligencia de los ciudadanos. No se trata de defender o no al gobierno, sino de informar la verdad, durante la pandemia se liberaron menos presos que en los últimos 7 años, que incluyen los 4 años del macrismo y de Vidal en la provincia de Buenos Aires, se omite informar que quien instruyó a los fiscales y defensores a su cargo para otorgar excarcelaciones durante la pandemia fue el Procurador General de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, amigo personal de Mauricio Macri, Larreta y Vidal, además de ser cuñado de Luis Majul, es decir, nada tiene que ver con el gobierno actual, pero igual se mal informa aprovechando que muchos no saben esta parte importante de la historia.

Para estimular el odio de los que no piensan se mezcla la inseguridad y la muerte con los derechos humanos y es aquí necesario que periodistas como Cristina Pérez apoye esa idea de que los derechos humanos son malos, que solo son para los delincuentes y no para las víctimas como ha expresado en su editorial de Radio Mitre, donde curiosamente nadie le advierte sobre su error, una cosa es la libertad para expresarse como periodista y otra muy distinta es que el medio le permita a Pérez o quien sea que deliberadamente se mienta, esto solo ocurre en la Argentina, salvo que el medio tenga un interés superior a la verdad.

Cuando Cristina Pérez refiere a que «No hay derechos humanos para las víctimas del delito en la Argentina» su frase es tendenciosa y ridícula, aunque suene frío y técnico la realidad es que un profesional debe ser responsable con lo que dice y más si se trata de una editorial sobre algo tan doloroso como es la pérdida de un familiar, no hacerlo es además de mentiroso irrespetuoso. Para ejercer un derecho primero se tiene que ser, es decir, una víctima que pierde la vida no puede tener derechos, en todo caso la crítica al Estado debería ser el no tutelar los derechos básicos de los seres humanos o derechos humanos.

Personajes mediocres como Cristina Pérez bastardean los derechos humanos llevándolos a un plano que solo existe en la cabeza de algunos ignorantes que no saben qué son los derechos humanos y repiten lo que escucharon o leyeron por ahí, porque como ya lo mencione, una cosa es la realidad y otra lo que algunos muestran como la realidad desde una construcción similar a una ficción del cine o las novelas.

Desde esa posición la critica pierde eficacia, se aniquila la posibilidad de generar un cambio porque las reglas de esta realidad no es mejorar sino que todo pasa por quien pone más para tener más medios y periodistas de su bando y financiar eso cuesta millones, millones que se consiguen como sean y en el mundo las grandes mafias son las que tienen dinero de sobra. Por eso es una enorme mentira que digan que van a combatir el narcotráfico, la trata y la corrupción.

La mayor responsabilidad de lo que nos pasa, de la inseguridad, la corrupción y todos los males es de la sociedad, les guste o no, los argentinos por cobardes, mediocres, ignorantes y vagos, han permitido que un grupo que ejerce el poder y practica la política los divida y los gobierne en beneficio de ellos, porque si bien no son todos los políticos iguales, sí son muy parecidos y en ese grupo las peleas son para la gilada, hay un refrán que usaban los «viejos» entre bueyes no hay cornada.

Por eso es necesario romper con el cerco mental que limita el debate general, hay que estimular la educación, el informarse, el verificar que lo que nos dicen tenga un sustento, hay que reclamarle a las autoridades, al político que ejerce un cargo pedirle todas las explicaciones necesarias sin que importe si es Alberto Fernández o Larreta, lo que está mal está mal y punto.

¿En qué universo un político reconoce que endeudo a un país a 100 años para repartir ese dinero entre los bancos y no pasa nada?, hay que ser muy ignorante para dejar pasar eso, primero porque los bancos son los únicos que han tenido ganancias millonarias en los últimos años, esto sin dejar de lado las estafas a los clientes por las que a la fecha no han pagado y de lo que nadie habla. Esos mismos bancos que en otros países no se animan a realizar muchos de los abusos que sí cometen en la Argentina.

La inseguridad en la Argentina va a continuar en ascenso y cada vez más violenta porque no hay decisión política de combatir las causales de la inseguridad y para eso de un lado y del otro mienten para que la división no deje ver la realidad, para los de derecha la culpa es de los derechos humanos y hay que meter mano dura y bala, mientras que de la izquierda y el progresismo el tema pasa por la desigualdad y la pobreza. Es decir, te inventan dos polos opuestos y que todo siga igual.

La inseguridad pasa por el incremento desmedido de la droga en la sociedad, tenemos el record en el mundo de adictos a la cocaína por cantidad de habitantes, el record de consumidores de psicofármacos y segundos en el consumo de alcohol, lo que lleva a colocarnos como los primeros en cantidad de siniestros viales, ¿qué puede salir mal?.

A la fecha, los políticos se han dedicado a montar un circo con la lucha al narcotráfico y la trata, arman con los medios videos de supuestos narcos que andan en ojotas y cuando se secuestra una cantidad importante de drogas curiosamente no hay detenidos, esto lo puede comprobar cualquiera que busque información. Para los políticos y periodistas que desinforman, un fisura que vende droga en el barrio para financiar su vicio es Pablo Escobar o la Reina del Sur, así las estadísticas dicen que se combate la droga, que se allanó y detuvo a un infractor a la Ley 23.737, pero la calle te muestra otra cosa, que la cola en la casa del que allanaron ahora está a la vuelta, ergo, nada cambio.

Se sabe que los narcos financian políticos, lo que falta saber es por qué los procuradores tienen una posición tan flexible con el combate al narcotráfico, me consta que tanto la procuración federal que debe combatir el narcotráfico, como la procuración general de la provincia de Buenos Aires tienen estadísticas negativas al respecto.

Cristina Pérez no es más que una cara de tantas que hoy aunque no les guste son cómplices de todo lo que está mal, incluso de la inseguridad y de que no todos tengamos derechos.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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