CABA: Familiares de víctimas de Cromañón y taller clandestino Luis Viale en la Legislatura

Un proyecto impulsado por la Comisión Especial de Seguimiento y Prevención de la Violencia Institucional del Parlamento de la Ciudad, propone que Cromañón se convierta en un centro de la memoria, al igual que el taller de la tragedia de la calle Luis Viale en Caballito.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires cuenta con dos dos proyectos que buscan que los establecimientos donde ocurrió la tragedia de Cromañón y el incendio dentro del taller clandestino de Luis Viale, se conviertan en centros de memoria.

Con el fin de que ambos lugares pasen en manos del Estado, los familiares de las víctimas y sobrevivientes asistirán el próximo jueves 26 de agosto a una reunión con la Comisión Especial de Seguimiento y Prevención de la Violencia Institucional del Parlamento porteño a las 17:00 hs.

Silvia Bignami, integrante del Movimiento Cromañón y madre de Julián Rozengardt, quien murió a los 18 años el pasado 30 de diciembre de 2004, en el barrio de Once de la ciudad de Buenos Aires, dijo: «Queremos que haya una respuesta a nuestro proyecto que ya presentamos en dos oportunidades desde hace tres años. Que nos dejen de dar vueltas porque nadie nos dice que lo que planteamos está mal, entonces la falta de respuesta de los legisladores es violenta».

En tanto la presentación plantea que la estructura ubicada en Bartolomé Mitre 3060, propiedad de Rafael Levy, sea expropiada para «resguardar los elementos testimoniales que hacen a su valor histórico-cultural y configuran la memoria histórica colectiva de la Ciudad».

A su vez, el segundo proyecto, que está impulsado por la Comisión por la Memoria y Justicia de los obreros textiles de Luis Viale, destaca «el interés por preservar el sitio» a partir de «connotaciones afectivas y racionales».

Lourdes Hidalgo, una de las sobrevivientes, aseguró que están «decididos a pelear por la expropiación del galpón a los dueños, que son los mismos del 2006, porque este caso quedó impune, entonces no queremos que vuelva a ocurrir allí otra masacre».

Dicho taller, ubicado en Luis Viale 1269 del barrio porteño de Caballito, fue un galpón con planta baja donde estaban las maquinarias y un primer piso para las habitaciones, separadas sólo por telas y cartones, donde vivían 65 personas.

Allí, un desperfecto eléctrico desató el 30 de marzo de 2006 un incendio en el piso superior que provocó la muerte de seis personas que no pudieron escapar por el humo: Juana Vilca, de 25 años y embarazada; Wifredo Quispe, de 15 años; Elías Carabajal, de 10 años; Rodrigo Carabajal, de 4 años; Luis Quispe, de 4 años y Harry Rodríguez, de 3 años.

«Buscamos que el lugar sea un espacio para las próximas generaciones, para nuestros hijos, que tengan donde organizarse y capacitarse porque las víctimas de Luis Viale eran todos inmigrantes bolivianos que no sabían nada sobre los derechos ni a quién recurrir», mencionó Hidalgo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *