Béccar: Indignación vecinal por un ferretero abusador

ferretería-acosador-en-BeccarClienta denunció que fue manoseada por el dueño del local cuandro ingresó a comprar un trapo de piso y un tornillo.

Melchor vive en Béccar. Desde hace muchos años tiene una ferretería en Neuquén y Juan B. Justo y es conocido por todos. “Un vecino normal”, lo definían, pese a su mala costumbre de acosar con piropos de mal gusto y subidos de tono a las chicas del barrio. Una de sus víctimas preferidas es Lorena Cetraro, una mujer de 42 años, habitual clienta del comercio. “Qué linda que estás”, era lo más suave que decía. Pero, a veces, cometía excesos inconcebibles. Llegó a decirle: “Si te llego a agarrar, las cosas que te haría”. Y, finalmente, las hizo.

El jueves pasado, Cetraro, quien vive a media cuadra de la ferretería, fue a comprar “un tornillo y un trapo de piso”. “Me dijo que el trapo estaba ‘a la vuelta’ y mientras yo buscaba y le preguntaba los precios, él vino de atrás, me apoyó y me agarró los pechos”, le contó a Crónica. Sorprendida por el atropello, se quedó paralizada. No supo qué hacer. “Me dijo ‘qué linda que estás’ y yo me quedé dura”, continuó su relato. Cuando reaccionó y se separó del despreciable sujeto, lo primero que atinó a gritarle fue “te confundiste, estás equivocado”. Entonces, Melchor, “todo tembloroso” le tomó la mano y le dijo: “Es que estás tan linda”.

Sintiéndose ultrajada, Lorena, madre de siete hijos, volvió a su casa, sobre la calle Neuquén, a sólo metros de la ferretería. Desde ese momento, la duda la carcomía. Qué debía hacer. Guardar el secreto o revelárselo a su marido. Finalmente, su esposo supo la verdad, al igual que todo el barrio, que no puede creer que “un vecino normal” haya cometido semejante barbaridad. “Había vecinos que hasta querían prenderle fuego el negocio”, reveló Cetraro, aunque los ánimos, rápidamente se calmaron.

Piropeador serial

Las mujeres del barrio están habituadas a soportar los lances de mal gusto del ferretero. “Qué lindo que está para transpirar” o “si te llego a agarrar, las cosas que te haría”, son sólo algunas expresiones que Lorena tuvo que soportar del hombre al que conoce desde hace 17 años. Ella nunca respondió. “Tal vez, como yo nunca le decía nada, pensó en tirarse a la pileta a ver qué pasaba”, intentó buscar una explicación.

Sin embargo, ella no fue la única víctima. “A mi prima le vive diciendo cosas, pero como tiene más confianza, le sigue el juego. Ahora pienso si le habrá pasado lo mismo y no contó nada”, dijo con el temor de saber que una de sus hijas, de 12 años, iba seguido a comprar a la ferretería, por lo que no puede sacarse de la cabeza la idea de que, tal vez, la nena también haya sido víctima de este abominable individuo.

Denuncia

Mientras el local sigue abierto como si nada hubiese ocurrido, Lorena se presentó ayer ante la Comisaría de la Mujer, para hacer una exposición civil y dejar asentado el abuso del que fue víctima.

 

Fuente: Diario Crónica

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