Avellaneda: Todos usan a los feriantes de Sarandí para hacer política

La política deja de ser útil para la sociedad cuando se transforma en una practica desleal donde unos pocos mediocres y mentirosos encuentran en la necesidad y la miseria ajena un buen motivo para hacer campaña, un claro ejemplo de esto es la situación de los denominados «manteros» de la plaza ubicada en el ingreso y egreso de la estación de trenes de Sarandí.

Una de las políticas que impulsó el municipio de Avellaneda cuando el macrismo gobernaba fue la creación de ferias de emprendedores y artesanos que se organizaban en algunas plazas del partido y que tenían un referente por plaza, generalmente vinculado a alguna de las agrupaciones que participan del sector del oficialismo y estos incluso entregaban puestos de feria para que se puedan exponer los productos.

Paralelamente se activaron otros lugares de venta de productos más informales a los que se denominó manteros y estos, se iban organizando con el apoyo del municipio que aprovechaba esa situación para mostrar las consecuencias de las políticas económicas de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal.

La medida fue bien recibida por muchos vecinos que no llegaban a fin de mes o los que habían perdido su trabajo, generaba un movimiento local de la economía y muchos se conocieron compartiendo actividad y charlando de la vida.

Incluso en el caso de los manteros de Sarandí fueron visitados en un principio por el director de ferias del municipio quien los organizaba con una especie de salvoconducto con su firma, pero luego bajo la excusa de poner en puesta de valor la plaza comenzaron los problemas, ahora los vendedores eran una molestia y para sacarlos les ofrecían al estilo Larreta ir a vender a una calle sin circulación y alejada por la zona de Acceso Sudeste. Es decir, más que una solución era una excusa.

Vinieron los desalojos, las detenciones y todo se complicó, entonces algunos referentes de la oposición vagos para pensar y proponer medidas, vieron un buen motivo para hacer política, es decir, usar a los que antes usaron contra su gobierno, así, un día apareció en la plaza Fernando Landaburu, concejal, haciendo promesas y simulando preocupación, personalmente y delante de muchos vecinos y feriantes le pedí que cumpla con las promesas y que hubiera estado bueno que lo acompañara Silvia Diana como abogada, dijo que iban a tratar el tema en el HCD y que luego iban a ver opciones judiciales, cumplieron con un tibio pedido de informes al ejecutivo, pero nada hicieron en lo judicial.

Este tipo de hacer política es repudiable, tanto por parte del gobierno tripartito de Chornobroff, Sierra y Ferraresi, como por parte de la oposición Juntos por el Cambio y la UCR.

Quizás por eso, llama la atención que en un comunicado de la JR, insistan en contar algo sin contar nada, al comunicado que tiene algunos errores en lo narrativo, se suma la falta de información a los vecinos, se le reclama la devolución de las mercaderías a Marcelo Rey como secretario de seguridad del municipio y a las autoridades judiciales, pero no se menciona a nadie, mientras no se nombre a los funcionarios judiciales involucrados, no sabremos si se trata de fiscales honestos intelectualmente o de fiscales «militantes» que los tenemos en el Polo Judicial de Avellaneda.

En todo caso, la mercadería debería ser puesta a disposición de los jueces de faltas municipales.

Voy a seguir insistiendo en la falta de capacidad de los políticos locales para generar propuestas y más aún en la falta de honestidad al momento de hacer denuncias mediáticas, es decir, de forma reiterada no se dan nombres de los involucrados en las maniobras, no se habla por ejemplo de la corrupción que hay en la dirección de ferias municipal que controla el gran negocio que representa la Feria de Domínico, lugar por donde caminan en campaña todos los candidatos pero ninguno dice nada de la realidad de los vendedores y feriantes, hay irregularidades para tirar al techo, pero nadie dice nada.

En un exceso de efectismo hacen un flyer con la frase «Avellaneda: chorros libres trabajadores presos», estas publicaciones tan tendenciosas no incomodan al poder y no generan conciencia en los vecinos porque evidencian una intencionalidad política y eso los vecinos lo perciben, es decir, de un lado y del otro subestiman la inteligencia de los votantes y eso se paga en la política.

La oposición sigue desperdiciando las oportunidades de hacer política, de mejorar su posición en el partido y de parecer serios, inteligentes y honestos.

La falta de inteligencia de los políticos de la oposición es preocupante y las maniobras burdas, quien puede creer algo de la que diga Marcelo Brunwald sobre los manteros en su programa «La voz del vecino» cuando todos saben muy bien que es un tipo que nunca hizo periodismo y a pesar de tener inconsistencias fiscales ha recibido pautas publicitarias del macrismo para sostener un «medio» que ha hecho de la mentira una forma de hacer política. Digo esto para que en un ejercicio mental sencillo el vecino saque sus propias conclusiones, si sos honesto le darías un espacio o financiarías a un personaje que es repudiado por los vecinos?.

Repudiamos toda medida represiva contra la gente necesitada, porque si bien hay una excusa legal sobre el uso de la plaza y la venta, no menos cierto es que el propio municipio y los fiscales de Avellaneda miran para otro lado en temas más graves como es el uso de las plazas para la venta de drogas, que arruinan a los pequeños y adolescentes y después todos se golpean el pecho hablando de la inseguridad.

A los necesitados hay que darles oportunidades y cuidarlos, hace más de 15 años ocurre esto en Avellaneda y he sido a la fecha el único periodista que le ha planteado esto a las autoridades políticas y judiciales, tanto Jorge Ferraresi como Magdalena Sierra han evitado ocuparse de la situación, por el contrario muchos de esos delincuentes han conseguido un trabajo en el municipio, Avellaneda hoy forma parte del Departamento Judicial Avellaneda-Lanús, con un Fiscal General Guillermo Castro Moure, jefe de los fiscales, que llegó al cargo por un acuerdo político con Juntos por el Cambio, luego de haber coqueteado por años con el peronismo, así con un huevo en cada canasta este señor ha dejado NO HACER a los fiscales, especialmente a la UFI 4 de Avellaneda que debería investigar el tema de drogas y no lo hace.

Digo si en lugar de perder el tiempo haciendo montajes de fotos con frases huecas se ponen a trabajar de verdad por los vecinos y ofrecer propuestas concretas seguramente los van a acompañar e incluso despertar las ganas de los jóvenes de militar, la política no es algo malo, son los dirigentes cobardes y corruptos los que aislan a los partidos de los ciudadanos.

Ni Ferraresi y Sierra son los dueños del peronismo, ni Vinagre y la runfla opositora representan a los que quieren un cambio.

Son las juventudes las que deben generar una apertura, una propuesta distinta, la política no es para tibios y cobardes, si es necesario «romper» con los referentes históricos se debe romper, solo se genera un cambio con la lucha y no con la obediencia debida.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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