El sábado 5 de julio alrededor de las 11:30 hs en la intersección de las calles Reconquista y Cangallo donde comienza la feria vecinal, ocurrió un extraño y repudiable incidente de violencia política, en el cual un sujeto exaltado amenazaba a una mujer y un joven con agredirlos y quemar el cartel y los panfletos mientras gritaba consignas anti feministas.
El sujeto de unos pasados 30 años, insultaba a una mujer que junto a un joven, repartían panfletos en apoyo de Cristina Fernández de Kirchner y el senador provincial Emanuel Santalla, se distinguían por el uso de chalecos con la consigna y suelen estar en el lugar o recorrer la feria como tantos otros militantes y referentes políticos lo hacen desde hace años, sin incidentes.
El cobarde sujeto no dejaba de insultar y amenazar, pero el agravante era que portaba una botella con nafta y mostraba un encendedor objetos con los que intentó quemar uno de los carteles, lo llamativo y preocupante es que en el lugar se encuentra un domo del Centro de Monitoreo Municipal, que al parecer nadie controla ya que nunca llegó un móvil policial para demorar al sujeto.
Luego de que se tuviera que retirar sin cumplir sus amenazas evitando dar explicaciones de su conducta, la que justificó con una situación personal incomprobable, mientras se retiraba gritaba consignas libertarias,
Desde El Sindical, consideramos que Emanuel Santalla no es un político al servicio del Pueblo y hemos señalado varias veces irregularidades o mentiras en su discurso, pero de ninguna manera avalamos la agresión verbal y física contra ningún militante, por lo que los responsables de LLA locales como Cristian Frattini, un ex kirchnerista que entre las criticas a su forma de liderazgo político se lo acusa de tener conductas autoritarias con sus militantes, generar operaciones berretas contra opositores e incluso generar confrontaciones violentas, todo muy parecido a la conducta del que se hacia el loco, pero no eran tan loco.
Ignoramos si los militantes de Santalla hicieron la correspondiente denuncia policial, ya que no se deben permitir este tipo de eventos donde se altera la tranquilidad de los vecinos que concurren a la feria y terminan siendo espectadores de lo peor de la política, la violencia.
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw




