Algo no funciona bien en la Defensoría del Pueblo de Avellaneda

Cuando asumió como Defensora del Pueblo de Avellaneda la abogada María Laura Garibaldi, cuestionada por algunos concejales, especialmente por el bloque del PRO, espacio donde ella y su marido militanron durante años, parecía que no podía haber nada peor que Sebastián Vinagre como defensor de los derechos de los vecinos de Avellaneda.

Así, fuimos el primer medio en denunciar desinformación a los vecinos respecto a la mudanza de la defensoría y la falta de publicidad de los teléfenos para comunicarse, incluso cuando alguien preguntaba por la defensora la respuesta era no vino, no sabemos cuándo viene, hechos que se habían comprometido a corregir desde la propia palabra de Garibaldi.

Pasados casi dos meses, todo parece volver a una realidad que no debería ser así, los pedidos de informes solicitados a la defensoría, para que esta los haga al municipio no son respondidos, es decir, el municipio no respeta el rol del defensor y la defensora parece tener una forma muy pasiva a la hora de que el municipio cumpla con la ley que creo los defensores del pueblo.

Si las cosas van a ser así, que solo el intendente se muestra en temas que los reclamos son dirigidos a la provincia, si la Defensoría se transformó en un reducto del municipio, si solo nos enteramos los vecinos de las actividades del defensor por los medios con pauta que no informan sino que hacen publicidad, entonces deberían ahorrarnos a los vecinos el millonario presupuesto anual que representa la defensoría, las cosas por su nombre, apoyamos a cualquier político que trabaje por los ciudadanos, por los vecinos sin bandería política, pero no voy a callar como periodista ni el medio en el cual me desempeño va a mirar para otro lado si un político o funcionario no cumple con su trabajo.

Cuando los plazos para responder sobre las ambulancias y el funcionamiento del servicio de emergencias se vence teniendo en cuenta las generalidades de los plazos del derecho administrativo, pero más aún el sentido común, cuando en medio de la espera a una respuesta vuelvan a morir vecinos a los que nunca llegó a asistir una ambulancia, no hay excusa que valga para esperar, mucho menos permitir que la política se ponga por sobre todo.

Así como lo hice con Sebastián Vinagre, insistiré en las presentaciones que sean necesarias, le guste o no al defensor de turno porque tienen una obligación que cumplir y si no lo hacen presentaré las denuncias que correspondan, un medio independiente trabaja por la verdad, no para complacer a funcionarios o correr detrás de una pauta como algunos que solo publican entrevistas y no le cuentan a los vecinos la verdad. No es utopía, la pauta no está mal, de hecho todos deberían tener pautas, del municipio, de la provincia, lo que no se puede permitir es que eso condicione, que el periodismo deje de ser periodismo para transformarse en una agencia de publicidad, para peor, falsa publicidad.

Espero señora María Laura Garibaldi, corrija lo que hay que corregir en la defensoría, no se entiende que si usted no está, nadie pueda informar el estado de un trámite, supuestamente hay una empleada Araceli que está al tanto, pero parece que tampoco está concurriendo a su trabajo, ¿cuántas veces tiene que ir alguien para que lo informen?, es obvio que no todos los vecinos disponen del tiempo y el horario para ir, entonces, eso desalienta las denuncias, reclamos o asesoramiento.

 

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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