Advierten que el gobierno retiene más de 1 billón de pesos de las rutas para financiar el equilibrio fiscal

El Sindicato Trabajadores Viales y Afines de la República Argentina (STVyARA), liderado por su secretaria general Graciela Aleña, emitió una dura posición y alerta ante la evaluación oficial para incorporar 26 nuevos tramos de rutas nacionales al sistema de concesiones privadas. Desde el gremio calificaron el proceso como un «ruticidio» y acusaron al Poder Ejecutivo de ejecutar un vaciamiento deliberado de Vialidad Nacional para justificar la privatización y el cobro de peajes en más de 9.000 kilómetros de la Red Vial Nacional.

La denuncia más contundente del documento gremial apunta a la administración de los fondos específicos del sistema vial (SISVIAL). Según documentación oficial reconstruida por el sindicato entre 2024 y mayo de 2026 se recaudaron $1.503.252 millones destinados por ley a la infraestructura vial. De ese total, solo se ejecutaron $394.406 millones en obras. Así, al 31 de mayo de 2026, más de $1 billón de pesos permanecían inmovilizados en plazos fijos y títulos públicos. Posteriormente, el propio Ejecutivo admitió que parte de esos recursos eran administrados por el Ministerio de Economía para sostener el equilibrio fiscal.

En ese sentido, Graciela Aleñá cuestionó: «¿Cómo puede afirmarse que no existen recursos para mantener las rutas, mientras más de un billón de pesos recaudados para el sistema vial permanece fuera del asfalto?».

Por otro lado, el comunicado de STVyARA expone la paradoja del nuevo modelo de concesiones impulsado por la gestión central y la delegación efectuada a nueve provincias mediante el Decreto 253/2026: mientras se le asigna a Vialidad Nacional la responsabilidad legal de auditar y controlar miles de kilómetros concesionados, simultáneamente se aprueba un segundo programa de Retiro Voluntario para achicar su dotación. «No se puede exigir más control con menos Vialidad. Se debilita la capacidad técnica pública para después utilizar ese deterioro como argumento para privatizar y contratar empresas externas», advirtió su Secretaria General.

De esta manera, el STVyARA rechazó de forma categórica que la infraestructura vial sea evaluada bajo criterios de rentabilidad económica privada. Alertaron que el esquema oficial amenaza con aislar a los pueblos originarios, pequeños productores y economías regionales cuyos tramos no junten el caudal de tránsito suficiente para sostener el negocio de una concesión privada. Así, desde el Sindicato se exige frenar la adjudicación de nuevas concesiones sin estudios socioeconómicos previos; que el dinero del SISVIAL vuelva de manera inmediata a la reparación y mantenimiento del asfalto; terminar con el vaciamiento de personal técnico y garantizar los recursos de fiscalización; y diseñar una estrategia de conectividad que contemple a los tramos no rentables y garantice la presencia del Estado en todo el territorio.

En ese sentido, Aleñá manifestó: «No aceptamos que primero se desfinancie, después se paralice, posteriormente se reduzca personal y finalmente se utilice el deterioro resultante como argumento para retirar al Estado”. Y para concluir agregó: “Vialidad Nacional no es un gasto, es patrimonio público, capacidad técnica, producción y seguridad vial. Vialidad Nacional no se desmantela, se defiende».

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