A Gladys González y María Eugenia Vidal les vendieron pescado podrido

untitledEl acuerdo publicitado por el Defensor del Pueblo de Avellaneda, Sebastián Vinagre, desesperado por saber que su pésima gestión lo deja fuera de toda aspiración política, no para de apelar al autobombo y los «favores» de algunos incautos que terminan pagando por el pito más de lo que el pito vale.

La Agencia de Protección Ambiental porteña, firmó con convenio de cooperación técnica con la Defensoría del Pueblo de Avellaneda, de la que participaron la candidata a de la provincia de Buenos Aires por el PRO, María Eugenia Vidal y la candidata a intendente de Avellaneda, Gladys González.

Una vez más, quienes deberían asesorar y cuidar la imagen de la candidata Gladys González la hacen trastabillar e incluso la muestran sin conocimiento de la realidad local, argumento que suelen usar para criticar su candidatura.

Para demostrarle a nuestros lectores los hechos analizaremos los puntos más relevantes del acto político.

“Esta es otra línea de trabajo que tiene que ver con construir una Avellaneda sustentable, y me alegra mucho haber acercado a Sebastián Vinagre, quien viene haciendo un gran trabajo en la Defensoría del Pueblo, a María Eugenia Vidal y a Juan Carlos Villalonga para adoptar este compromiso tan importante como es cuidar y proteger el medio ambiente”, explicó Gladys González.

Con esta frase carente de todo sustento estadístico o real, nadie puede asegurar que Sebastián Vinagre viene haciendo un gran trabajo en la Defensoría del Pueblo, lo único grande en la defensoría es la planilla de empleados que no trabajan pero cobran, algo que antes algunos llamaban «ñoquis».

Si la mejor opción para una Avellaneda sustentable es la Defensoría del Pueblo de Avellaneda, estamos muy mal, porque el señor Vinagre hace años que tiene estudios hechos sobre contaminación pero jamás los aportó a la justicia,  y si bien en los medios aseguraba con firmeza que se iba a trabajar por la salud de los vecinos, nunca se concretaron avances reales, más aún por su condición debería hace tiempo haber hecho la denuncia penal por la contaminación y la falta de acciones de los funcionarios tanto municipales como provinciales, pero este señor prefirió lo más sencillo y redituable, no hacer nada y dejar que el tiempo actúe, los empresarios involucrados en la contaminación, agradecidos.

Además de los elogios de cortesía, completaron la jornada con un recorrido por la empresa Reciclar S.A., una empresa que está en la mira de distintas organizaciones ambientalistas y que presenta de mínima algunas irregularidades en su constitución y funciones, esto al parecer nadie se lo comentó a las dirigentes del PRO.

Tampoco parece que nadie les advirtió a las dirigentes y candidatas, que sobre el Defensor del Pueblo de Avellaneda, persa una denuncia penal que ha pasado la etapa fiscal preliminar y ahora resta que el Juez Federal adopte alguna medida al respecto.

Menciona la nota que todos fueron a ver el trabajo de la Defensoría del Pueblo de Avellaneda y el colegio Simón Bolívar con actividades para plantar plantas en las veras de los arroyos y ayudar a la limpieza de los mismos, bueno si alguien cree que con esta actividad se va a limpiar el Riachuelo y sus afluentes, sufre de un fuerte delirio.

Cuesta encontrar un motivo razonable para que dos candidatos del PRO se sienten con alguien como Sebastián Vinagre, o compartan fotos, nadie se ata a un lastre en plena campaña.

Que se firme un convenio de cooperación técnica con la Defensoría del Pueblo de Avellaneda, es casi un absurdo, basta con ir a mirar las dependencias para saber las graves falencias de la defensoría.

La única explicación posible para algo tan oscuro, es que con este acuerdo se puedan girar recursos para la «campaña de Vinagre», que espera con ansías al igual que su adjunto Rubén Alise resurgir políticamente para seguir «mamando» de la teta estatal.

 

 

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