29 años del asesinato de José Luis Cabezas, no aprendimos nada

A 29 años de uno de los crímenes más violentos que tuvo la Argntina, en sus crónicas policiales, ocurrido en las inmediaciones de Gral. Madariada en enero de 1997 por una banda mixta de policías, delincuentes locales, políticos y empresarios, algunos fueron a juicio y condenados, otros quedaron impunes y otros financiaron la estadía en prisión de algunos que al recuperar la libertad no hubo pudor en contratarlo para una empresa de seguridad, hablame de algo más irónico que un ex policía condenado por un grave asesinato, regrese a trabajar en seguridad de la mano de una exitosa empresaria, personalidad destacada de Pinamar o la defensa del ex Comisario de Valeria del Mar, que el entonces intendente Altieri hacia a quien lo quiera escuchar de este y otros involucrados.

La memoria que muchos dicen querer perpetuar de José Luis Cabezas, con el tiempo parece ir perdiendo detalles, apellidos y una falta de ética y coherencia que preocupa, porque muchos de los que dicen rendir homenaje a una víctima lo hacen desde la hipocresía más absoluta, un acto de unos minutos y luego meses y años de vínculos con personajes que deberían ser recordados como protectores y benefactores de criminales. Si la memoria no es completa, no es memoria.

Gustavo Prellezo, ex policía condenado a reclusión perpetua como autor material de los disparos que mataron a Cabezas, hoy en día goza del beneficio de la libertad condicional y trabaja como abogado.

Aníbal Luna también policía, y Alberto Pedro Gómez, comisario de Pinamar que habría estado presente en el momento del homicidio, están en libertad hace casi 15 años. No obstante, Sergio Camaratta, y Héctor Retana otros policías sentenciados, murieron en la cárcel.

Alberto Pedro Gómez, conocido como «la liebre» siguió con una vida tranquila y con gustos que no cualquier ex presidiario suele llevar, cría animales entre ellos caballos con los cuales se lo veía pasear tranquilamente, o recorrer la zona en bicicleta, demostrando a su edad un estado de salud que pocos tienen, aunque para obtener la prisión domiciliaria sus abogados alegaron serios problemas de salud, parece que la libertad hace milagros.

Sobre Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán y exmilitar, condenado a prisión perpetua, también está por fuera de la prisión y trabaja como capataz en una estancia, en Corrientes.

Por último, los otros tres, Horacio Braga, José Luis Auge y Sergio González, recuperaron la libertad, pero el último de ellos volvió a ser detenido en una causa por drogas.

Sobre Sergio Camaratta, El Diario Perfil publicó el 9 de enero del 2011, una nota donde relataba la íntima relación entre el condenado y la empresaria Silvia Melgarejo, quien mientras Camaratta estuvo en libertad lo asistió económicamente y lo contrato en la empresa Servicio Organizado de Seguridad (SOS). Esta empresa de seguridad privada es una de las más importantes del distrito y opera principalmente en Pinamar, Cariló y Valeria del Mar. La agencia, propiedad de los dueños de la Constructora del Bosque, está a nombre de Silvia Rosana Melgarejo. En ese tiempo llamaba la atención la soltura económica de Camaratta que conducía una 4×4 de alta gama. Luego volvió a prisión donde murió en el penal de Dolores.

El hecho nunca fue aclarado por Melgarejo quien año tras año fue ubicándose en los círculos del poder local a punto tal de ser premiada en los Pinamar Awords, enel 2024 como empresaria del año, premio organizado y del que participan los poderosos locales que se premian ellos mismos.

Y si hablamos de hipocresía política, el municipio de Pinamar con el intendente Juan Manuel Ibarguren se han sumado a los actos de memoria por José Luis Cabezas, mientras que la persona responsable de las redes sociales, las campañas, los productos y la prensa de Silvia Melgarejo es Catalina Mielke, esposa de Ibarguren.

Pero si de memoria e hipocresía hablamos los más repudiables son los medios locales que tienen una memoria parcial con el recuerdo de Cabezas y lo que representa, incluso algunos escriben muy lindo pero con saltos en la memoria, por ejemplo Lola Ripoll (Reportera Gráfica – Argra- /Periodista/Abogada) hizo un sentido escrito sobre el asesinato de Cabezas que coincido en muchas de sus opiniones, que el asesinato no era solo eso sino un mensaje mafioso, pero sí disiento en que la sociedad aprendió algo o que la sociedad dijo basta. El núcleo de poder donde se decidió el destino final de Cabzas no fue ni siquiera investigado, para cualquiera que se dedique a las investigaciones periodísticas, sabe que hubo más motivos que la foto de Yabrán, porque como describe la periodista en su relato Cabezas era fotógrafo, sabía mirar, esperar y su experiencia lo llevaba a que sus fotografías tengan un peso importante, de hecho mucho material de Cabezas no se publicaba. Sus jefes sabían mejor que nadie que era un fotógrafo que incomodaba a los poderosos y no por una foto en la playa que es un contexto público.

Y digo que no se aprendió nada porque en abril del 2012, el cronista de CQC, Gonzalo Rodríguez “Gonzalito”, llegó a Pinamar para intentar entrevistar al intendente Blas Altieri, el mismo que defendía a parte de los acusados de matar a Cabezas y ¿qué ocurrió?, primero se hizo negar en el municipio y luego en un acto por las Malvinas fue agredido a golpes como quedó registrado en los videos de la época, donde empleados del municipio decían que la agresión er porque el notero empujó a un niño mientras caminaba, la realidad es que el niño es empujado por el notero mientras caminaba buscando al intendente y sin ver al niño, la excusa se termina cuando además amenazan a periodistas locales por filmar y escracharlos, mientras la policía que conocía perfectamente a los agresores en lugar de actuar como corresponde, solo los contenía con abrazos, mientras que por mucho menos suelen usar la violencia para detener a ciudadanos que a veces ni agreden y solo reclaman, ejemplos en Pinamar sobran, de la policía al servicio de los poderosos, un caso actual es el de Carina Zabala que por denunciar corrupción empresarial, política, judicial y policial, reclamando justicia para la muerte de su hijo Fausto Maldonado, recibió restricciones ilegales a su derecho de reclamar, intentaron censurar sus reclamos que son usando un megáfono sin violencia, pero aún así, fue detenida, esposada y llevada a la comisaría local, hoy en cada reclamo de justicia, aparecen no menos de 2 móviles policiales y varios policías. Entonces no me hablen de que algo cambio en Pinamar, porque los métodos de intimidación son los mismos, los involucrados son los mismos actores de poder y de yapa los apellidos se repiten, el hijo de, el sobrino de, el hermano de.

Los violentos fueron luego identificados por una periodista local como funcionarios públicos allegados al mandatario de Pinamar. En las imágenes se identifica entre los agresores a Jorge Liberanome, empleado provincial y responsable del Instituto de Previsión Social en Pinamar; Marcelo de Marco, empleado municipal y responsable de Seguridad en Playa, y Jorge Yesa, Subsecretario de Deportes de Pinamar. Este último no es cualquiera en Pinamar, es el padre del ex intendente del PRO y actual diputado Martín Yeza, entonces los apellidos del poder se repiten, en los casos de corrupción se repiten y para que esto pase es porque los vecinos de Pinamar no han aprendido nada, porque la memoria falla, porque los medios locales y algunos periodistas importantes de medios hegemónicos encuentran en Pinamar un buen negocio incluso hasta los más reaccionarios en apariencia ya que Mario Pergollini por ejemplo ha participado de publicidad para Silvia Melgarejo.

Por más actos que hagan para limpiar por unos minutos sus conciencias, la realidad es que Pinamar sigue siendo un antro de corrupción, los empresarios que le temían a una foto hoy negocian tranquilos y ya ni les preocupa si hay muertos por la corrupción, ejemplos sobran, obreros de la construcción, menores muertos en La Frontera, víctimas de Trata de Personas de las que nadie habla, medios locales prostituídos por la pauta más cargos para familiares que suman un ingreso millonario al grupo familiar y así con orgullo desinforman a los vecinos.

Hasta Noticias ha dejado de preocuparse de los negociados de Pinamar y son los primeros que deberían rendirle homenaje informando, pero …

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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