Martha Pelloni, hablar por hablar

Es sorprendente que algunos medios que siempre le dieron la espalda a la realidad como Perfil, hoy le den un espacio a la monja Martha Pelloni, pero lo curioso es que la nota poco tiene de ser una publicación seria, supuestos y afirmaciones tan ingenuas que uno duda que Pelloni este bien.

La participación de la monja en los medios tuvo su pico cuando organizó marchas en Catamarca por el asesinato de María Soledad, luego siguieron pedidos de justicia por diferentes provincias que no tuvieron relevancia, ya que no se trata de llegar a un lugar y armar una marcha pidiendo justicia, sino de informarse, en todos los casos, el punto débil de la monja es informarse con quienes desinforman.

Ahora muy alegremente Perfil titula «Martha Pelloni durísima con La Cámpora: «Es el brazo del narcotráfico en la política de CFK», para agregar en el interior de la nota, «No conozco los intenciones e intereses de Cristina, pero se equivocó al poner de laderos a La Cámpora», dijo la religiosa y referente social. Elogió a María Eugenia Vidal.

“La Cámpora nos ha dejado el estigma de la droga, del consumo, del comercio”, dijo Pelloni.

Con la agrupación La Cámpora tengo mis reservas, al igual que con otras agrupaciones en las que incluyo las de otros partidos, porque muchos jóvenes acceden a la política con privilegios que luego no saben manejar.

Droga hay por donde se mire en la actual Argentina, cuando Pelloni habla parecería una vecina de barrio que opina desde su pequeño mundo y no de alguien que ha recorrido el país, el negocio de la droga viene de hace muchos años, desde 1983 los verdaderos narcotraficantes actúan en la Argentina, la fragilidad de las instituciones, la voracidad de los políticos, sumado a una educación escasa en valores fueron y son el medio ideal para el desarrollo del narcotráfico. Curiosamente Pelloni solo denuncia intervención de los narcotraficantes en gobiernos peronistas, pero para los narcos no hay ideología, ni política de turno, o esta señora se cree que en el mundo de los negocios los narcotraficantes se toman vacaciones.

Que en las agrupaciones políticas se consumen drogas no es una novedad, como ocurre en las canchas y en casi todas las movilizaciones de jóvenes, a los que podemos sumar recitales y encuentros, el negocio de la droga no se extingue en la política, tal vez sin saber explicarlo Pelloni se refiera a la droga como medio de hacer clientelismo, pero insisto, esto no es algo privativo de la política.

Ni Perfil, ni Pelloni hacen referencia a las formas que el narcotráfico influye en la economía y por ende en la política de un país como Argentina, cuando nadie investiga las inversiones inmobiliarias, las grandes construcciones, los proyectos donde nadie arriesgaría un peso, no tengan dudas que está la mano del narcotráfico.

Es indignante que una religiosa, que se supone tiene formación, limite el tema de la droga a las villas o las clases vulnerables, los grandes negocios de la droga no se hacen en casas de chapas oxidadas y maderas con humedad.

Pero para comprender un poco la primera formación de Pelloni, la que marca a un niño de por vida, hay que recordar que es hija de un militar, en una época donde no había espacio para cuestionar la educación, la información o el aprendizaje del hogar.

Si Pelloni tuviera un poco de coherencia e información, sabría que con Kicillof o Vidal, el narcotráfico seguirá haciendo negocios, inversiones, corrompiendo funcionarios, matando ciudadanos que por las políticas adoptadas cada vez son más excluídos.

Le falta mucha información a alguien que parece tener buenas intenciones, pero para ser útil no basta con la intención, hay que informarse, hay que tener amplitud de criterio, no se trata de que lo popular es siempre malo, se trata de poder ver el poder, detrás del poder.

Por Marcelo Ricardo Hawrylciw

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