Lo amenazaron y apareció muerto con un corte en el pene

Jorge-SalgueroJorge Salguero tenía 28 años. Después de recibir un sms tenebroso (“El que avisa no traiciona. La mujer de un preso no se co…”), fue hallado sin vida en su casa. Para la policía, fue suicidio. Su familia cree que lo asesinaron.

El mensaje de texto que recibió Jorge Salguero unas horas antes de ser hallado muerto por su familia es tenebroso: «El que avisa no traiciona. La mujer de un preso no se coge». También oscuro es que el cuerpo del hombre de 28 años apareció con un profundo corte en el pene y colgando de un cable, y su fiel perro debajo bañado en sangre. No es todo, porque la familia del fallecido investigó y pudo averiguar que el autor de la amenaza fue un convicto recién excarcelado, ex novio de su pareja. A pesar de los datos y la violenta secuencia, la justicia cree que se trató de un suicidio por depresión.

Yanina, hermana de la víctima, contó que días pasados familiares y amigos de Jorge realizaron una marcha a los Tribunales de Lomas de Zamora exigiendo justicia. «Esto fue un crimen. Lo mataron de manera alevosa y absolutamente cruel. Pero el expediente no se mueve para nada. Queremos que se investigue», dijo.

El sábado 13 de julio la familia de Salguero concurrió de noche, aproximadamente a las 23:00 hs., a la vivienda que tenía en Monte Grande, en el Barrio Federal. Tocaron la puerta y nadie salió. Un hermano de Jorge se asomó por la ventana y vio el cuerpo colgado: el cinturón atado al tirante de una escalera y un cable rodeándole el cuello. Además, el ya citado «detalle» del profundo corte en el pene. «Jorge tenía un perro Golden Retriever, que se quedó abajo de él y estaba lleno de sangre. Le fue goteando la sangre del corte en los genitales que tenía mi hermano», dijo Yanina.

Los efectivos policiales que llegaron al lugar, sin articular demasiado profundamente con la familia y tampoco considerando algunos indicios presentes en el lugar (tres vasos medio llenos con bebidas, por ejemplo), instalaron la hipótesis del «suicidio por depresión». De algún modo, la causa quedó encriptada bajo esa figura, sin embargo la familia de Salguero comenzó a transitar una pesquisa propia que se encamina directo a un crimen. «Lo que necesitamos es que se hagan las cosas con voluntad de investigar», dijo Yanina.

La historia previa al hallazgo del cuerpo de Jorge es compleja en términos sentimentales. Se puede decir que todo comenzó a finales de 2008, cuando el hombre conoció en un trabajo -era vendedor callejero- a una chica de 20 años. En ese entonces, Salguero vivía en pareja con otra mujer y era padre de dos niñas. Pero la pasión fue más fuerte. «Dejó todo. Un día se apareció con esta chica, Jorgelina Piñero, y empezaron a vivir juntos. Al poco tiempo se casaron y después tuvieron una nena», dijo la hermana.

«Estuvieron juntos estos años. Pero en abril, Jorgelina se fue sin avisar de la casa en Monte Grande cuando mi hermano no estaba. Se llevó a la nena y puso todo en un flete. Lo dejó sin nada. Desvalijó la casa. Y nadie sabía dónde se había ido. Pasaron 20 días hasta que mi hermano pudo saber que estaba viviendo en Longchamps. El quería saber qué había pasado, más aún por la nena», contó la familiar.

Las investigaciones que realizó la familia Salguero, por fuera del expediente, orientó todo hacia la figura de un hombre, apodado «El Cala», que en abril recuperó la libertad tras cumplir condena durante cuatro años. Se trata de un ex novio de Jorgelina. «Creemos que apenas salió de la cárcel convenció a Jorgelina para que abandone a mi hermano. Y también dejarlo sin nada. Y cuando mi hermano se entera dónde estaba, comienza una manipulación, de idas y vueltas, para mantenerlo cerca por dinero. Eso hasta que apareció muerto», indicó Yanina.

El viernes 12 de julio, Salguero llevó al cine a sus dos hijas mayores. También debía ir su tercera hija, pero Jorgelina adujo que no podía llegar a tiempo. «Le dijo que al día siguiente volvería a vivir con él. Mi hermano le creyó. Nosotros pensamos que le tendieron una trampa. Porque mi hermano estaba viviendo en la casa de mi mamá, ya que en la suya no había casi nada. Pero ella le dijo que vaya ahí, a Monte Grande. Esa madrugada del sábado recibió el mensaje de texto con la amenaza. Y Jorge le comentó a un amigo que toda la semana había recibido palabras similares», contó la hermana de la víctima.

La autopsia al cadáver determinó que la herida en el pene fue «contuso cortante» y que se trató de un «corte vital», es decir, fue realizado con el hombre en vida. «Hay una explicación curiosa de la policía y la justicia para el corte en sus genitales, diciendo que el perro fue el que le mordió el pene intentando bajarlo. Pero sería un desgarro, no un corte. Le quieren hacer una pericia al perro. Una locura. Además, no apareció el cuchillo en toda la casa y sólo había sangre debajo del cuerpo. Lo mataron ahí», precisó la hermana.

Hay más. «Ese día llamamos todo el día al teléfono de Jorge. No atendía. Pensamos que estaba bien, porque había dicho que se iba a arreglar con Jorgelina. Pero pasaban las horas y nada. Entonces comenzamos a llamarla a ella. Y no quería atendernos. Se negaba. Después ni siquiera fue al funeral. Nosotros tenemos claro lo que ocurrió, porque mi hermano jamás se hubiera suicidado. Lo mataron. Y queremos justicia», cerró la joven.

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