Dueño de boliche y tarjetero, culpables de la muerte de una joven por sobredosis

Ambos fueron condenados por el fallecimiento de Rocío Ayelén Artiga, una adolescente de 15 años. La chica había consumido grandes cantidades de alcohol y drogas en un boliche en 2016. 

La Justicia resolvió condenar a seis años y seis meses de prisión a Daniel Statella, dueño de la disco Loop; y al ex «tarjetero» Walter Andaneses por la muerte de Rocío Ayelén Artiga, una adolescente de 15 años, quien murió luego de consumir alcohol y drogas en ese boliche del barrio porteño de Villa Pueyrredón en agosto de 2016.

Según los fundamentos del veredicto del Tribunal Oral Federal 4, Statella y Andanese -un tarjetero quien entonces tenía 18 años- fueron condenados por los delitos de «suministro de estupefaciente a título gratuito, facilitación de un lugar para que se lleven a cabo conductas» en infracción a la ley antidrogas, «agravados por haber sido cometidos en perjuicio de una persona menor de edad; y homicidio culposo».

«En primer lugar cabe destacar que la muerte de la menor Rocío Ayelén Artiga fue consecuencia directa de la combinación letal de cocaína, alcohol y MDMA (éxtasis), tres sustancias tóxicas terribles cuya mezcla provocó el resultado final», advirtió el Tribunal en los fundamentos del fallo firmados el 18 de julio pasado y dados a conocer este jueves.

Y agregaron los magistrados: «Está probado que Rocío durante esa noche iba y venía a verse con otras personas, pero especialmente con el dueño del boliche, al que todos llamaban ‘Chueco’, con quien mantenía una relación».

Por otro lado, el tribunal integrado por los jueces Néstor Costabel, María Gabriela López Iñiguez y Daniel Obligado determinó que fue Andanese quien invitó a la joven a su casa, le dio droga y cuando murió, la sacó a la vereda para intentar simular una descompostura en la vía pública.

La muerte de Roció se produjo a menos de cuatro meses después de las cinco víctimas que dejó la fiesta Time Warp en Costa Salguero.

La noche del 5 de agosto de 2016, Rocío, mamá de un bebé de once meses había ido a bailar al boliche ubicado sobre la Avenida Beiró al 3100, donde consumió, junto con su hermana, «gran cantidad de alcohol», cocaína y éxtasis.  

«Rocío se sentía mal, es decir descompuesta, al punto que vomitó», dice el fallo y detalló que esa madrugada fue Statella quien «le dio cocaína y MDMA».

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