Dos delincuentes protagonizaron una extensa toma de rehenes, cuando al ingresar a una vivienda de la localidad de Olivos con fines de robo sorprendieron a una familia, pero sus movimientos fueron observados por un vecino que dio aviso al 911.
De inmediato, personal de la Policía de Vicente López rodeó el lugar y luego se inició una tensa negociación, mientras efectivos del Grupo Halcón y de otros cuerpos de élite de las fuerzas de seguridad montaron un operativo especial.
Por más de cinco horas se vivieron momentos de extremo peligro hasta que en un rápido movimiento, con disparos, los especialistas lograron reducir a uno de los malvivientes, para lograr apresarlos y liberar al matrimonio que estuvo cautivo en su propia casa.
Con la presencia de la Fiscal Beatriz Molinelli, los frustrados asaltantes exigieron la presencia de algunos familiares para deponer su actitud, mientras esgrimían armas de fuego.
Durante gran parte de la tarde/noche de ayer, toda la zona en torno a esa casa de la calle Eduardo Madero al 1500 se vivieron escenas de extremo nerviosismo, pues fueron evacuadas las instalaciones del Club Teléfonos (lindero al epicentro del hecho) y los habitantes del lugar se vieron impedidos tanto de salir, como retornar a sus domicilios.
Una vez finalizada la odisea, el jefe de la Policía bonaerense, Comisario General Hugo Matzkin, manifestó que «todo terminó, gracias a un procedimiento profesional» y si bien lamentó la situación, destacó que «no hubo personas heridas y que sólo se utilizaron detonaciones de estruendo, a modo de distracción para lograr controlar a las delincuentes».
El episodio comenzó a las 17.15 de hoy, cuando los ladrones (uno de ellos sería un adolescente), ingresaron por la parte trasera del chalet, ubicado en Madero, entre Arenales y General San Martín, interceptando al matrimonio, a quienes intimidaron con amenazas de muerte y a los gritos. Esta situación habría alertado a un hombre que pasaba por la vereda, quien no dudó en llamar al 911. Esto significó el principio de una jornada dramática.
«Acá se pudre todo y empiezo a los tiros», habría exclamado uno de los malvivientes, cuando uno de los primeros policias en llegar a la casa le dio la voz de alto, para luego pedirle que se entregara con tranquilidad.
En pocos minutos, varios patrulleros de distintas seccionales de la Departamental de San Isidro y la Distrital de Vicente López cercaron la zona, aguardando por los «negociadores» del Grupo Halcón.
Durante esos contactos, trascendió que los sujetos pidieron hablar con sus familiares (residentes en la villa La Cava de Béccar), pero lejos de «poder acordar» algunos puntos para que se entregaran, el tono violento de la toma de rehenes no cedía.
Cuando la noche ya había caído y la preocupación iba creciendo, acompañados por policías y médicos en una ambulancia, allegados a los delincuentes arribaron al lugar y todo parecía llegar a su fin.
No obstante, ese intento de disuasión no tuvo el efecto deseado y desde el Comité de Crisis (montado en una casa cercana) se habrían dado expresas instrucciones de «armar una estrategia de distracción», a los efectos de sacar a los asaltantes del interior de la vivienda.
A las 22.20, una vez que habían transcurrido más de cinco horas de tensión, se logró liberar a los integrantes de la pareja que estuvieron como rehenes, brindándole inmediata asistencia sanitaria y psicológica.
Al mismo tiempo, uno de los delincuentes fue apresado y el restante salió con una mujer (sería alguien del equipo de «negociadores») como escudo humano, por lo que para reducirlo se escucharon disparos y se efectuó un rápido movimiento en la que las fuerzas de seguridad lo golpearon, hasta tirarlo al piso y maniatarlo.


