Un infractor que fue multado en Vicente López por estacionar su camioneta en una ochava obstruyendo totalmente la rampa de discapacitados y el cruce normal de los peatones, lo insólito, es que el infractor se quejó en un vivo por la multa a la vez que insultaba al inspector de tránsito que hizo su trabajo como corresponde.
El ridículo sujeto, expone argumentos que lejos de justificar su accionar lo muestran como una persona que desprecia al resto y que prioriza su comodidad.
Esperamos que el municipio de Vicente López, felicite al inspector y sancione con severidad al infractor para que reflexione sobre su conducta anti social.



