Varios reclamos vecinales sin solución y sin siquiera intervención de la Defensoría del Pueblo de La Matanza ponen la lupa sobre la responsable de la misma Silvia Hraciela Caprino, quien lleva 6 reelecciones al frente de dicha institución y que cada vez que jura en el HCD hace declaraciones que suenan muy correctas para los medios y concejales presentes, pero que no se reflejan en la gestión.
Dijo Silvia Capristo textual: “La Defensoría del Pueblo de La Matanza detecta el malestar social y lo transmite a las autoridades”.
Capristo de origen político en el radicalismo, lleva dos décadas al frente de la Defensoría del Pueblo de La Matanza, es decir, desde su creación.
También la propia defensora ha detallado en varias entrevistas lo que debería ser su trabajo
“La Defensoría del Pueblo es una institución que tiene como responsabilidad defender y hacer conocer los derechos de los ciudadanos de La Matanza. Es una actividad muy variada, abarca derechos que tienen que ver con la vida, integridad, salud. El defensor es el que tiene que actuar, por ejemplo, frente a omisiones del Estado frente a todas estas circunstancias que pueden ser transporte, medio ambiente, salud, educación, etcétera”.
Preocupa a este medio, que la señora Caprino arrastra un antecedente de no VER lo obvio, oriunda de Ramos Mejía, fue políticamente criticada por lo que se llamó «los edificios ilegales».
El 5 de marzo de 2009, la Defensoría del Pueblo de La Nación, por expresa indicación de Eduardo Mondino, se dirige a la Defensoría del Pueblo de La Matanza (Nota 2701) requiriendo su colaboración en razón de que en el caso podrían estar conculcados derechos ambientales individuales y colectivos, consagrados en el artículo 41 de la Constitución Nacional, que el Defensor está obligado a proteger y garantizar en virtud de lo normado en el artículo 86 de nuestra Carta Magna. En tal sentido, solicitó, a título de colaboración, en la actuación N° 7270/06, caratulada “COMINGUEZ, Silvana sobre solicitud de intervención ante la presunta alteración del medio ambiente provocada por la construcción de edificios”. Además, le solicitó a la Defensora local indicar “el estado actual del trámite otorgado al expediente N° 1949/06 tramitado por ante la institución a su cargo a raíz de la solicitud efectuada por los vecinos de la Ciudad de Ramos Mejía, Partido de La Matanza, respecto de la presunta alteración del medio ambiente provocada por la construcción de edificios” y “toda otra información que sobre el particular estime pertinente”.
Desde el Diario El Sindical, intentamos contactar a la señora Caprino por la situación grave en la que se encuentra el Centro de Salud Mental Dr. Mario Tisminetzky que al parecer solo podría funcionar hasta fines de enero por falta de personal tanto profesional como administrativo, lo que puso en alerta a los vecinos ya que es el único centro de salud mental municipal y público en La Matanza, la empleada de la Defensoría que atendió el llamado informó que la Defensora no se encontraba, no pudiendo indicar en qué momento podía ser ubicada, diciéndonos que no estaba al tanto del reclamo vecinal y que debía hablar con otro empleado que tampoco estaba presente ese día.
Es muy curioso que una institución que debe velar por los derechos de los vecinos no este al tanto de uno de los derechos más sensibles como es el acceso a la salud, mucho menos que no tengan ni idea de las publicaciones en redes sociales de los vecinos cuando justamente la defensoría tiene personal que trabaja en las redes sociales promocionando sus actividades.
A la fecha nadie de la Defensoría del Pueblo de La Matanza se comunicó con los responsables del Centro de Salud o alguno de los referentes del reclamo.
La opinión de Fernando Espinoza sobre la Defensoría del Pueblo
“Van dos décadas ininterrumpidas de este rol y esta labor tan importante en nuestro Municipio, por parte de la Defensoría del Pueblo; no es otra cosa que la consolidación de la institucionalidad y de la vida democrática del distrito”, y continuó: “La Defensoría del Pueblo implica, desde el Estado, estar cerca al pueblo desde la escucha, la humildad, el respeto y el compromiso con las vecinas y vecinos; siempre para poder construir una mejor comunidad, con identidad individual y colectiva”.
Ambos funcionarios, que cobran un sueldo importante por supuestamente representar a los vecinos, hacen lindas declaraciones políticas, sociales y de compromiso con el vecino, pero al momento de la realidad, parece que no saben, no se enteraron y no pueden resolver, algo que termina siendo un engaño, una estafa política a los votantes, porque nadie puede creer que es culpa de los vecinos elegir a personajes que luego tienen otras prioridades.
Compilado para el vecino sobre La Defensoría del Pueblo
Por Marcelo Ricardo Hawrylciw




