
La jefa de la Policía Emilce Chimenti defendió el operativo de los agentes que redujeron a un repartidor mal estacionado en el centro de Rosario
El insólito y violento arresto de un repartidor mal estacionado en una calle del centro de Rosario suma un nuevo capítulo. Luego de haber trascendido que uno de los uniformado que encabezó la bestial detención del hombre tenía en su sangre rastros del consumo de cocaína, la titular de la fuerza policial justificó el accionar de los agentes. “El procedimiento fue correcto”, se objetó.
En diálogo con la prensa local, la jefa de la Policía de la provincia, Emilce Chimenti, defendió el accionar de los agentes de la fuerza en el centro de Rosario.
“La parte del procedimiento que yo vi muestra que hubo resistencia a la autoridad. Esto no hubiera pasado si la persona aceptaba la multa, sostuvo Chimeti, y remarcó: “Me pareció correcto.
En este contexto, al ser consultada por el agente que encabezó las cuestionadas escenas en el proceso de detención, Chimeti precisó: “Se le hizo un narcotest y dio positivo de cocaína, producto de eso pasó a disponibilidad”.
Pese a estar bajo los efectos de estupefacientes, la jefa de la Policía de Santa Fe volvió a remarcar que el operativo fue correcto. “En ningún momento vi una brutal agresión, ahí se trató de reducir a una persona que no dejaba de resistirse”, enfatizó.
De esta manera, Chimeti justificó el accionar de los agentes. “Adoptarn las medias que pudieron porque la persona estaba muy sacada”, dijo, y subrayó: “Esto se habría solucionado si se hubiera identificado y presentado los papeles del vehículo; el hombre sabía que no se podía estacionar”.
Y cerró: “No justifico ninguna agresión desde ningún punto de vista, pero parece que está bien que hagamos las cosas mal”.
Ayer, una decena de agentes de la policía provincial rodearon a un repartidor que estaba mal estacionado en el centro de Rosario.
El infractor, sentado al volante y desde la ventanilla, discutió con un agente de tránsito y con un policía hasta bajarse de la camioneta. La situación derivó en el arribo de más oficiales motorizados.
Uno de los uniformados se llevó por delante al repartidor, lo empujó y aplastó contra la puerta de vidrio de una vivienda. Se le tiró encima y con violencia lo redujo contra el piso.
La escena quedó registrada por los celulares de vecinos y transeúntes que circulaban por la zona. A los gritos pedían que el oficial detuviera los niveles de violencia
Esos videos se volvieron virales instantes después de la detención y generaron indignación no sólo por la brutalidad del operativo, sino porque después se supo que uno de los policías que protagonizó el hecho tenía en su sangre rastros de cocaína.
Resulta preocupante que la Jefa de Policía no haya sido despedida por el gobernador ya que no es la primera vez que policías terminan vinculados a las drogas, sean partícipes o consumidores, es injustificable que un jefe policial continúe en el cargo y la ineficiencia es evidente desde que Rosario es una zona controlada por los narcos.
Hemos sido el primer medio en denunciar que no existen políticas de Estado para evaluar las adicciones de los efectivos policiales y que debería trasladarse a los funcionarios judiciales, respecto a las adicciones.



