Proyecto de Ley para declarar al útero de la mujer y a sus órganos reproductivos, «ambiente protegido»

  El proyecto de Ley Nº 11156-D-2010 de autoría del Dr.Cristian R.Oliva, será tratado el día 29 de junio del 2010, a continuación el texto del proyecto de Ley y el mail para los que quieran enviar su apoyo o sugerencias.

Art. 1: Declárase al útero de la mujer y a sus órganos reproductivos, «ambiente protegido».-

Art. 2: Instase al Poder Ejecutivo Nacional, para que a través de los organismos correspondientes, desarrolle una campaña de prevención de la integridad del útero de las mujeres y de sus órganos reproductores, destacando su relevancia para mejorar la salud reproductiva y la de la persona por nacer, tanto antes, durante, como después del embarazo.-

Art. 3: Dicha campaña deberá alertar sobre prácticas físicas, deportivas, laborales, sociales, alimenticias, etc, y todos los factores exógenos, incluyendo los efectos dañinos de todo tipo de adicciones o consumo de tóxicos, que pudieren dañar la integridad y la salud del útero de la mujer y de sus órganos reproductivos

Art. 4: Las medidas preventivas elaboradas, deberán difundirse ampliamente en los lugares de trabajo, centros sanitarios, educativos, de recreación y medios de comunicación masiva.-

Art. 5: De forma.-

FUNDAMENTOS

Señor presidente:

La reforma de 1994, cristalizó en el texto constitucional, «la protección integral del embarazo» (art. 75, inc. 22). Existen diversas normas que promueven el cuidado del medio ambiente en que el ser humano desarrolla su vida de relación, pero no se ha prestado mucha atención al hecho de que el «primer medio ambiente» del que naturalmente dispone el hombre, es el «útero de la mujer». –

El Decreto 1406/98 instituyó el Día del Niño por nacer, para que se celebrara el 25 de marzo de cada año, fecha en que la Cristiandad celebra la Anunciación a la Virgen María, en virtud de que el nacimiento más celebrado en el mundo por cristianos y no cristianos, es el del Niño Jesús, cuyo momento de concepción coincide con dicha fecha.-

Las normas señaladas, invitan a la reflexión sobre el importante papel que representa la mujer embarazada en el destino de la humanidad, el de nuestro país (escaso en población) y el valor de la vida humana que porta en su seno.-

Esta medida fue seguida en diferentes países con una clara tendencia en materia de derechos humanos.-

Más allá de las previsiones contempladas en la normativa de salud sexual y reproductiva vigente, y con el objeto de realizar un importante avance en materia de prevención obstétrica y neonatológica, resulta oportuno declarar al útero de la mujer y a sus órganos reproductores, como «ambiente protegido», y así desplegar una firme campaña para su preservación y desarrollo saludable, aumentando la conciencia social sobre su importancia.-

A pesar de que el útero femenino constituye el «ambiente protegido natural» para la persona por nacer durante la gestación, pudiendo hablarse de una «ecología embrionaria», éste debe ser también un «ambiente protegido» desde lo externo, en el sentido de gozar de la máxima protección y cuidado frente a factores exógenos, y que de su sana conservación, dependerá principalmente el éxito en la procreación humana, en la salud de la persona por nacer y en el neonato, y en la salud posterior de la madre, que tendrá a su cargo su crianza.-

Asimismo, dicha campaña podrá realizar grandes aportes a la prevención de la esterilidad e infertilidad humanas, las que a menudo responden a factores exógenos, perfectamente evitables.-

Más allá de la mejora en la salud sexual, reproductiva e integral de toda mujer, la promoción de una mejor conciencia y la implementación de acciones preventivas dirigidas a la protección de su útero y de sus órganos reproductores, coadyuvarán a crear un ambiente más sano para las personas por nacer, y asegurará la salud integral de la mujer, antes, durante y después de la procreación.-

«El libro, escrito por el neonatólogo Carlo Bellieni, y la química Nadia Marchettini, explica cómo la esterilidad es a menudo el resultado del ambiente en el que vivimos y de las cosas que comemos, criticando el falso remedio de la fecundación artificial. Este texto de carácter divulgativo afirma – con argumentos científicos sólidos- la certeza de que la vida es algo serio y no un paseo que se puede hacer sin reglas y sin precauciones. De hecho, si no se afronta desde los bancos de la escuela el conocimiento de la sacralidad del cuerpo humano, sus ritmos y la fragilidad de la vida humana desde la concepción – sostienen los autores – no se habrá hecho nada en interés de las mujeres que mañana concebirán. Ciertas profesiones, se explica en el libro (camioneros, peluqueros, panaderos, técnicos de centrales eléctricas, lavanderas, tipógrafos…) están en contacto con sustancias y hábitos que potencialmente disminuyen la fertilidad; el alcohol, las drogas y el tabaco son otros enemigos de la concepción que hay que mantener alejados, así como el mercurio en el pescado o ciertos compuestos del plástico. Hay muchos otros enemigos de la fertilidad sobre los que nadie pone en guardia, como el arsénico en la madera conservada y el plomo en los barnices. Pero el libro no se detiene aquí y cuenta con gran número de detalles los enemigos que pueden atacar al niño desde la concepción, como el smog que la mamá respira y que puede llevar al feto sustancias tóxicas y dañinas. Además, también las mamás que estuvieron años antes expuestas a sustancias tóxicas pueden haberse convertido en una bomba de relojería para sí mismas y para el feto, dado que en el embarazo, ciertas sustancias vuelven a la sangre (y de aquí al feto) procedentes de la grasa o de los huesos de la madre. El libro vuelve a poner en el centro del embarazo la relación madre – hijo, sin el cual difícilmente se entiende que desde la concepción, la mamá lleva consigo un ser que debe proteger, y que puede estar, como ella, expuesto a daños o sustancias tóxicas – y que por lo tanto tiene unos derechos que debemos respetar -; además de hablar de los riesgos de las técnicas manipuladoras sobre los embriones…… Para conocer los criterios para una verdadera ecología del embarazo, es necesario entender que estamos frente a «un inquilino: un sujeto con quien se puede dialogar, que tiene un cierto sexo, un cierto temperamento, y que para él / ella esta «casa» debe mantenerse limpia y en buen estado. «El primer paso «ecológico» – está escrito en el libro – es reconocer esto. El segundo será ‘disfrutar’ esta nueva compañía, no como una especie de objeto que se ha creado, sino como un compañero de juego y un consuelo en momentos de alegría y tristeza..El tercer paso será estar atentos a salvaguardar su salud antes de su llegada y después de haberse establecido/a… No obstante, embarazo ecológico supone también el redescubrimiento del cuerpo femenino como fuente de bienestar y de procreación. El embarazo hoy es visto tristemente como un ‘sírvase usted mismo’ – se observa – del que se debe salir para volver a su dimensión social y privilegiada: conocer los ritmos de la fecundidad, los recorridos de la vida, el misterio esotérico del cuerpo femenino.Todo esto debe ser enseñado (quizás más por contagio que en las aulas de clase) para una real reapropiación del fuero interno femenino, afirman los autores.» (Una reflexión sobre la ecología del embarazo – Zenit-ROMA, martes 21 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- Un libro sobre el embarazo éticamente contracorriente es «Una gravidanza ecologica. L’ambiente ideale per chi vuole diventare mamma e per il bimbo non ancora nato» («Un embarazo ecológico. El ambiente ideal para quien quiere ser mamá y para el niño no nacido») (SEF editrice, 2008).

«Algunos experimentos muestran que los recién nacidos tienen memoria funcional, un desarrollo iniciado en el período anterior al nacimiento. Que recuerdan sabores y olores percibidos en el útero y que estas percepciones pueden tener influencia en sus preferencias futuras. La persona por nacer también escucha los sonidos, incluyendo la voz de la madre. Los recién nacidos han mostrado incluso que reconocen la música que la madre escuchaba durante el embarazo. El niño no nacido promueve el tráfico celular con la madre gestante, por lo que es necesario considerar su bienestar dentro del útero. El dolor agudo o crónico, o incluso el estrés prolongado, o la permanente ingesta o respiración o contacto con sustancias tóxicas o contaminantes (más allá de probables efectos teratogénicos), pueden ser peligrosos tanto para la madre, como para el feto, especialmente si tienen lugar durante el periodo crítico del desarrollo cerebral. Los efectos negativos posibles van desde un umbral más bajo de dolor, hasta un incremento de los problemas relacionados con la memoria. El dolor fetal puede incluso dañar el funcionamiento del sistema inmunológico del cuerpo, con implicaciones a largo plazo para las infecciones y las enfermedades autoinmunes. Los bebés de madres estresadas se caracterizan por tener un peso más bajo al nacer, menor circunferencia craneal y una edad de gestación menor al nacer. Hay evidencias científicas considerables que muestran que los fetos son sensibles en el útero a diversas sensaciones: sonido, cambios de luz, tacto y presión, y cambios de equilibrio.» (Zenit, Roma, 01-junio-2008, «Neonatal Pain: Suffering, Pain and the Risk of Brain Damage in the Fetus and Unborn» -Dolor Neonatal: Sufrimiento, Dolor y Riesgo de Daño Cerebral en el Feto y en el No Nacido- (Springer) editado por Giuseppe Buonocore y Carlo Bellieni, Depto. pediatría, obstetricia y medicina reproductiva-Universidad de Siena).-

Por lo expuesto, solicito a mis pares la aprobación del presente proyecto, saludos.

cfmnyadolescencia@hcdn.gov.ar

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