Rosa y José, los progenitores de la actriz, aseguran que Martín Amato aceleró, en lugar de frenar. Detalles de un caso que sigue en la Justicia con acciones penales.
Nazarena Vélez y su familia lloran la muerte de su hermana Jazmín en el trágico accidente en la Autopista Perito Moreno, en el barrio porteño de Liniers. En medio del dolor, los padres de la actriz se presentaron como querellantes contra Martín Amato, el joven que conducía el auto donde viajaba la chica de 21 años cuando ocurrió la tragedia.
Rosa y José tienen como abogado a José Vera que dio detalles a la revista Semanario de cómo sigue la causa. «El delito está y es homicidio culposo. Pero es habitual que los padres quieran saber bien cómo perdió la vida un hijo. Bajo qué condiciones falleció la joven es algo que va a determinar la autopsia. Luego habrá que ver si corresponde o no la aplicación de una pena, la cual, de ninguna manera, va a ser de cumplimiento efectivo», dijo el representante de los Vélez.
Vera aclaró que más allá de ser menor de edad y aunque «se tratase de un mayor, tampoco habría pena efectiva. La pena del delito es totalmente excarcelable, incluso si se llega a determinar que manejaba en estado de ebriedad, aunque esto no se pudo comprobar ya que todavía no están los resultados de las pericias».
Amato «tenía registro categoría B1, el cual posee determinadas restricciones, entre las cuales se encuentra la de circular por autopistas. En principio podríamos advertir que el fallecimiento se produce por impericia del manejo, pues lo que narra Giselle, quien iba con Jazmín, es que cuando el conductor pierde el control del auto, en lugar de frenar, aceleró. Esto deja a claras la falta de experiencia en el manejo», afirmó el abogado.
Según Vera, todo hace prever que Jazmín no llevaba cinturón de seguridad, pero destaca que «acá la única responsabilidad sigue siendo del conductor. A lo sumo le atenuarían la pena que le cabría en caso de que se lo encuentre culpable».


