Una Oficial Jennifer Barreradel SPB, lleva meses realizando diversas publicaciones en las que denuncia delitos ante el Ministerio de Justicia sin que se hayan tomado medidas contra los denunciados mientras ella denuncia no estar cobrando su sueldo por un sumario administrativo en su contra.
Su última publicación en redes sociales:
Hoy se cumple un año desde que decidí denunciar y exponer públicamente lo que yo viví en la Unidad 13 de Junín: violencia de género, corrupción, abuso de autoridad, abuso y acoso laboral. Durante este tiempo he presentado grabaciones, documentación y pruebas suficientes que acreditan cada una de mis denuncias.
A pesar de ello, mis sumarios siguen abiertos y mi disponibilidad continúa vigente, aun cuando Asuntos Internos tiene en su poder toda la información que demuestra la corrupción y los falsos testimonios. He probado que se ha declarado bajo falso testimonio y que las estructuras internas operan para encubrir a los responsables.
Hoy no solo exijo justicia por lo que me han hecho, sino que exijo que quienes se han sumado para salvar a los corruptos reciban la responsabilidad que les corresponde. Toda esta exposición no pasa de hoy: estoy harta de la impunidad y de la falta de respuestas. Procederé a publicar la grabación QUE DEMUESTRA QUE MI DISPONIBILIDAD FUE ARMADA y todo el material probatorio que obra en mi poder, para que quede en evidencia la magnitud de lo ocurrido y la complicidad de quienes han intervenido en este proceso.
Hoy no es un día cualquiera. Hoy podemos ver lo sucio que es el proceso dentro del Servicio Penitenciario Bonaerense. Si esto ocurre conmigo, habiendo aportado todas las pruebas, ¿cuántas otras irregularidades y encubrimientos existirán detrás? ¿Qué peligro representa un sistema que encubre en lugar de garantizar justicia?
El silencio institucional y la falta de respuestas no solo me afectan a mí: ponen en riesgo la transparencia, la legalidad y la confianza en las estructuras que deberían velar por el cumplimiento de la ley. La corrupción y el encubrimiento no pueden seguir siendo tolerados.
Hoy quiero contar todo, con nombre y apellido, de lo que han hecho. Las cartas documento que intentaron usar para intimidarme y silenciarme no tienen ningún valor frente a la verdad: me las paso por el orto, porque no pueden tapar lo evidente ni frenar mi decisión de exponer la corrupción.
Hoy voy a volver a hablar.



