El deterioro de la trama urbana en el partido de Lanús alcanzó niveles sin precedentes. Un alarmante estado de situación revela que el 90% de las arterias del distrito se encuentran afectadas por baches y una profunda falta de mantenimiento adecuado, transformando la circulación vehicular en una constante carrera de obstáculos y peligro.
La crisis vial en el municipio, bajo la gestión del intendente Julián Álvarez, escaló a tal punto que la inacción estatal forzó a los propios trabajadores del transporte a tomar cartas en el asunto. La viralización de un video encendió la polémica en las redes sociales: choferes de una línea de colectivos local se organizaron para tapar un pozo de grandes dimensiones por su cuenta, arrojando escombros en medio de la calzada para evitar accidentes y la rotura de sus unidades.
Arreglos temporales que «duran seis meses»
La indignación de los vecinos no para de crecer. Quienes transitan diariamente por los distintos barrios del partido denuncian que las respuestas de la Municipalidad de Lanús son meros «parches». Según los testimonios recolectados en la zona, las cuadrillas comunales suelen repara los pozos utilizando brea, un material cuya durabilidad no supera los seis meses antes de volver a resquebrajarse y desprenderse por completo.
Mientras la gestión local publicita frentes de obras específicos, la realidad en las calles periféricas y avenidas principales expone un abandono sostenido que no discrimina barrios. Con colectiveros actuando como operarios públicos y vecinos esquivando cráteres, la crisis de infraestructura en Lanús se consolida como uno de los principales focos de reclamo social en el Conurbano.



