Moreno:Iba a visitar a un amigo, pero una patota lo mató de dos puntazos

Ocurrió en pleno centro de ese partido del oeste del conurbano bonaerense. Fue mientras esperaba el colectivo. La familia marchará hoy al mediodía por Justicia.

Nicolás Matías Castillo tenía 18 años y se encontraba en la parada de la línea 34, en el centro de Moreno, cuando ayer, poco después de las 18, fue sorprendido por cuatro sujetos que lo hirieron con dos puntazos en un intento de robo.

Las lesiones que le produjo el arma blanca fueron fatales. Nicolás se desvaneció al instante y perdió la vida. Esperaba el colectivo para viajar hasta la localidad Paso del Rey, donde lo esperaba un amigo, en el oeste del Gran Buenos Aires.

Los investigadores aún desconocen si el joven se resistió al robo. Lo que se sabe es que fue interceptado por cuatro personas, y la Policía sospecha que serían todos menores de edad por la forma en que lo atacaron, publica el diario Clarín.

Un motociclista que presenció el hecho siguió por algunas cuadras a los sujetos pero luego los perdió de vista. Todos huyeron y están siendo buscados intensamente por efectivos de la comisaría primera de Moreno.

Hoy a las 13, familiares y amigos de Nicolás se concentrarán en Padre Varvello y Necochea, en la puerta del colegio donde el joven hizo casi toda su escolaridad, para desde allí marchar por Del Carril hasta la Ruta 7 en pedido de justicia.

En diálogo con Radio 10, Julio, el abuelo de Nicolás, se lamentó por el hecho.

Señaló que un testigo lo llamó desde el celular de su nieto y le adviritió que este estaba muy malherido tras sufrir un asalto a una cuadra del shopping de Moreno. «Yo pensé que era una broma», señaló el hombre.

El abuelo de Nicolás rogó a este testigo que por favor se presente ante las autoridades para brindar su testimonio o que se comunique con él por teléfono.

«No hay justicia para nada», afirmó entre lágrimas.

Julio luego se comunicó con los bomberos y después con su hija, quien finalmente confirmó que Nicolás había fallecido.

«Siempre lo he visto y lo he escuchado por la gente. Ahora me toco a mí», dijo Julio, profundamente conmovido.

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